El pampeano Julio Furch sigue escribiendo páginas gloriosas en el fútbol mexicano. A la obtención en 2016 de la Copa MX con Veracruz, un equipo que no gritaba campeón desde hacía 68 años, le siguieron tres títulos de la Liga MX: el Clausura 2018 con Santos Laguna, una formación acostumbrada a las vueltas olímpicas, y un doblete (Apertura 2021 y Clausura 2022) con Atlas, el elenco de Guadalajara que había esperado 70 años (su única conquista había sido en 1951) para volver a gritar campeón.
«El bicampeonato era algo impensado», reflexionó el delantero oriundo de Winifreda, clave en las dos coronas de los Rojinegros porque en el pasado Apertura 2021 marcó goles en cuartos de final, semifinales y finales, y en el reciente Clausura 2022 volvió a decir presente en las redes en semifinales y finales.
Luego de los festejos en Hidalgo, tras la obtención el domingo por la noche de la nueva estrella después de superar en el global 3-2 a Pachuca, el héroe de Atlas se refirió a la importancia de esta consagración, al gran trabajo en conjunto que realizaron comandados por el DT Diego Cocca, al estudio previo que hizo para no fallar el penal decisivo en la final y a su chance de ser llamado para la Selección mexicana, además de agradecer a todos los aficionados y especialmente a su gente de Winifreda.
Impensado
Atlas le había ganado a Pachuca 2-0 en el partido de ida de la final y este domingo, como visitante, cayó 2-1, por lo que pudo gritar campeón por el global de 3-2. El gol de los Rojinegros en el Estadio Hidalgo, cuando Pachuca ganaba y dominaba la revancha, fue anotado por Furch, de penal, por lo que el pampeano volvió a convertirse en el héroe como lo había sido en el Apertura 2021, al anotar el decisivo disparo ante León.
«La diferencia fue en nuestra cancha, hicimos un gran partido, y en la revancha el gol fue para darle tranquilidad al partido», destacó el delantero de 32 años al referirse a la serie final. Y sobre la posibilidad de convertir el penal que les dio el título, dijo que «fue una sensación que no se puede describir».
En ese contexto, Furch aclaró que junto al capitán Aldo Rocha decidieron que sería el pampeano el que se encargaría de ejecutar el penal, entre otras cosas porque ya lo tenía estudiado al arquero de Pachuca, el argentino Oscar Ustari.
«Sabía que Oscar (Ustari) muchas veces se tiraba cruzado, y mis dos penales anteriores los había pateado ahí. Entonces lo practiqué en la semana por si me tocaba y mis compañeros me dieron la confianza para hacerlo», reveló el goleador surgido del Deportivo Winifreda y con un breve paso por All Boys de Santa Rosa.
Por otra parte, y con la coronación ya consumada, Furch recordó ante los medios mexicanos que «fue un gran desafío» para su carrera la decisión de dejar Santos Laguna para pasar en 2021 a Atlas, un club con el que logró salir campeón (y ahora bicampeón) luego de 70 años sin títulos.
«No lo imaginábamos. Si bien uno trabaja para ganar títulos en cada equipo, conseguir el bicampeonato era algo impensado cuando empezamos. Es soñado, sí, aunque creo que ni el más optimista pensaba en poder conseguir esto», confió el goleador, al tiempo que valoró «el gran trabajo» que realizaron para conseguir algo que nadie imaginaba.
«Lo fundamental de este equipo es la confianza que tenemos el uno con el otro, y con el cuerpo técnico. Confiar en una idea y tratar de ejecutarla no es fácil, y con Diego (Cocca, el DT) se logró. El técnico tiene que elegir once para jugar, pero todos han hecho un gran trabajo para que crezcamos como futbolistas», remarcó Furch, quien describió que «todos se rompen el alma en la semana» más allá de los minutos que les toque jugar.
«Ahora a seguir peleando cosas con Atlas porque es lindo vivir estos momentos y darle una alegría a la gente. Poder estar en los primeros planos con Atlas es lo que más queremos», se entusiasmó.
La Selección mexicana
Julio Furch es un referente del fútbol mexicano de los últimos años. Con 105 goles en la Liga MX (tiene más en copas), es el tercer máximo goleador en actividad de la competición, por detrás del francés André Pierre Gignac (Tigres), que tiene 143, y del argentino naturalizado Rogelio Funes Mori (Monterrey), que suma 107.
Sus goles, muchos de ellos para conseguir cosas importantes desde que en 2015 llegó a México, no solamente lo catapultaron a la más alta consideración de los hinchas de sus equipos, sino también a ser pedido en varias oportunidades para formar parte de la Selección mexicana que conduce Gerardo Martino.
Con más de cinco años viviendo en tierras aztecas, el pampeano comenzó el proceso de naturalización con el objetivo de quedar habilitado para ser convocable, pero la pandemia de Covid-19 retrasó los trámites, que hoy busca acelerar ante un nuevo clamor popular por su presencia en el seleccionado.
«El proceso de naturalización se ha tardado muchísimo, la pandemia me complicó mucho para el papelerío, pero estoy tratando de aprovechar este momento para que la gente de Atlas me dé una mano», dijo entre sonrisas Furch, esperando que el impulso de un nuevo título le permita acelerar el trámite.
«Mientras tanto, trataré de seguir haciendo bien las cosas dentro de un campo de juego. Sé que es muy difícil jugar en una Selección, pero hay que hacer las cosas bien y soñar con eso», sentenció el pampeano.
Agradecimiento especial.
«Siempre voy a estar agradecido a México. Muchísima gente confió en mí, la mayor parte de mi carrera la hice en México y voy a estar eternamente agradecido a toda la gente de todos los clubes por los que he pasado», destacó el pampeano, que en Argentina jugó en Olimpo de Bahía Blanca, San Lorenzo de Almagro, Arsenal de Sarandí y Belgrano de Córdoba.
Sin embargo, a la hora de los agradecimientos se refirió especialmente a la gente de su pueblo, Winifreda, que en gran número se reunió el domingo por la noche en el club para ver la final que volvió a consagrarlo como campeón.
«Quiero saludar y dedicarle el título a la gente de Winifreda, mi pueblo, que siempre está apoyándome y se juntó para ver el partido», concluyó Furch, que tuvo la posibilidad de celebrar este nuevo campeonato en la misma cancha con sus padres, su esposa y su pequeña hija.
REDACCION: Diario LA ARENA.




















