Viven en Winifreda: Giselle y Nicolás crearon una aplicación para automovilistas en apuros

Giselle Prina y Nicolás Orueta idearon una plataforma para conectar a automovilistas con prestadores de servicios de grúas, remolques y auxilios.

Quedarse con el auto parado en el medio de la ruta y que la grúa nunca llegue es una situación tan desagradable como habitual y que aunque pasa el tiempo y avanza la tecnología, parece no tener solución. O no la tenía hasta ahora. Porque una pareja de pampeanos reunió su experiencia en remolques de vehículos, su creatividad y sus ganas de trabajar para generar la primera plataforma que permite conectar en el momento a clientes y choferes de grúas. Y elegir qué es lo más conveniente para salir de esa situación tan incómoda.

«Si hay algo que es habitual en este rubro es la queja: todo el mundo se queja cuando hablamos del servicio de auxilio a automovilistas. Y eso pasa porque el cliente reclama a la compañía aseguradora por los tiempos que no se cumplen y por los que paga un monto todos los meses y, por otro lado, los que manejan las grúas no quieren trabajar para las empresas porque no les reditúa económicamente», explica Nicolás Orueta, un joven empresario de 34 años que junto a su pareja Giselle Prina (34) crecieron con los remolques y hoy se diversificaron hacia una aplicación tecnológica.

«Nos conocimos hace 13 años, yo era empleado y ella tenía un centro de estética, y compramos un terreno en la calle Rubio que luego vendimos a muy buen precio, así que queríamos hacer una inversión para poder emprender algo propio pero no sabíamos qué. Una noche cenando en lo de una amiga, ella nos sugirió comprar un camión porque hay tantos autos dando vueltas que por ahí podíamos hacer el servicio de grúa. Salimos a buscar un camión por todos lados hasta que conseguimos uno y lo acondicionamos. Vendimos la cocina y el auto que teníamos porque no nos alcanzaba la plata para hacer la VTV y todas las autorizaciones necesarias, así que después salíamos a pasear en el camión, tanto cuando íbamos a cenar a la casa de amigos como cuando buscábamos a la nena en la escuela. Todo era arriba del camión», recuerdan risueños sobre ese 2013 cuando pusieron en marcha ‘Remolques Nico’.

Expansión.

A los dos años sumaron un empleado y compraron el primer camión cero kilómetro. Y la minipyme comenzó a crecer. La pareja trabajaba cada vez más y cuando llegó la pandemia, en 2019, decidieron un cambio de rumbo.

«Nos fuimos a vivir a Quemú Quemú, queríamos esa vida más de pueblo. Abrí un local de ropa mientras Nico seguía con los remolques, pero cada vez había más trabajo así que lo charlamos y yo me sumé a trabajar con él. Nos gustó esa idea de interactuar: cuando yo no estaba él ocupaba el lugar y viceversa porque en ese momento Nicolás todavía andaba haciendo remolques con un camión. Cerramos el negocio de ropa, en una semana liquidamos todo al 50 por ciento y nos enfocamos totalmente en la empresa», señala Giselle.

La firma creció de manera exponencial. Pasó de dos a los 13 empleados de la actualidad y a una flota de nueve camiones nuevos. Tiene su cabecera en la calle Corona Martínez en Santa Rosa pero también una base en General Pico y otra en Lonquimay.

«Esa expansión nos llevó a tomar otra decisión como familia: nos fuimos a vivir a Winifreda. Por un lado no queríamos la vida de ciudad como Santa Rosa pero necesitábamos estar más cerca por una cuestión laboral», cuentan los padres de las hermanas Ema (10 años) y Pía (5).

Aplicación

¿Y cómo surgió la idea de una plataforma? Muchos de los detalles están en www.lagruva.com, el sitio donde se puede saber cómo funciona exactamente un servicio que estará plenamente disponible desde el jueves próximo y que tendrá su presentación ideal en el marco de la Expo Pymes del fin de semana del 13 al 15 de mayo en el autódromo de Toay, donde tendrán un stand en el sector de Tecnología de la muestra que organiza el Ministerio de la Producción de la Provincia.

«La idea de la plataforma surge porque la queja siempre es la misma: las demoras en que llegue la grúa, las vueltas que te dan, las coberturas… la gente siempre está enojada en este rubro. Y es desesperante la situación si uno se queda varado en la ruta, pero lo cierto es que el gruero no trabaja en las compañías aseguradoras por una cuestión económica y el cliente se queja de algo que paga todos los meses y que no lo tiene en la inmediatez que requiere, por eso se nos ocurrió una aplicación donde el cliente pague el servicio que mejor le parezca y que el gruero elija si le sirve o no le sirve: que sea una balanza y que sea equitativo para todos», señala Nicolás sobre lagruva.com

-¿Y cómo funciona el servicio?

-El sistema es así: vos te quedás con el auto en Winifreda y querés ir hasta Santa Rosa al taller mecánico, entonces abrís la aplicación, te logeas como en cualquiera de tus cuentas de Facebook, Instagram o Google y el teléfono te geolocaliza, te carga el viaje y enseguida sale disparado a todas las grúas más cercanas, es como un Uber de grúas. Ahí te van a llegar tres opciones: por ejemplo una de Eduardo Castex que te va a costar tanto dinero y va a tardar tanto tiempo; otra de Winifreda que está demorada pero va a llegar en tanto tiempo y otra de Santa Rosa que tarda dos horas y te cobra tanto. Ahí vas a elegir entre precio y tiempo lo que más te conviene y podés hacer el pago con tarjeta de crédito, débito o transferencia a través de alguna plataforma que utilices habitualmente. Una vez que pagás, al gruero le salta el servicio y a vos una foto con la cara del chofer y el camión que te tocó para, además, ver el minuto a minuto de por dónde va el camión en camino.

Puntuación.

«A su vez, a tu celular te llega el pago telefónico para que vos después vayas a la aseguradora para que te hagan el reintegro. También vas a poder puntuar al chofer, porque cuando lo pidas vas a poder ver el historial y la puntuación que tiene. Es un doble compromiso: el del cliente de pagar y el del gruero de cumplir en tiempo y forma», añaden.

Nicolás y Giselle muestran un entusiasmo desbordante por lo que hacen. Y por hacerlo a la par. El nuevo proyecto ya está en marcha y, según reconocen, “es raro” que no hablen de trabajo cuando ya no están en el trabajo. “A los dos nos gusta mucho, nos hace felices y me encanta compartir con él este día, por eso estamos todo el día conectados”, dice Giselle mientras Nico la mira con una sonrisa. Ambos comparten la familia y la ruta del trabajo. Juntos.

FOTO Y CRÓNICA: DIARIO LA ARENA. 

Musicoterapia y tecnología: winifredense trabaja en la creación de una aplicación para adultos mayores.

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