Dolor en Winifreda por la muerte de una querida docente: «Chiquita fue demasiado grande»

Nelly Noemí Vermeulén de Fernández falleció este jueves en la ciudad de Santa Rosa. Tenía 86 años. Todos la conocían como «Chiquita». Sentía un profundo amor por la docencia a la que le dedicó más de cuatro décadas de su vida. La noticia de su deceso fue recibida con dolor y tristeza por numerosos ex alumnos y alumnas winifredenses quienes lamentaron la partida de esta querida docente quien dio clases de actividades prácticas, taquigrafía, corte y confección, entre otros oficios para mujeres.  

Sus inicios

Nelly era oriunda de Winifreda donde nació el 13 de Junio de 1935. Se casó con Reclus Fernández el 11 de abril de 1955. Tuvieron tres hijas: Marcela, Raquel (fallecida en 2015) y María Lis, todas nacidas en esta localidad. Fue a fines de la década del ´50 cuando comenzó a ejercer su profesión. Primero como suplente en la escuela de su pueblo natal, luego se trasladó a la ciudad de General Acha donde logró la titularidad en una escuela primaria y tiempo después solicitó el traslado a la Escuela 104 de Winifreda donde titularizó en 1961 con el cargo de docente de actividades prácticas. 

Taquígrafa

Nelly fue una de las tantas pobladoras que apoyaron el movimiento social liderado por el sacerdote Raúl Amarena y finalmente lograron la creación del colegio secundario Cristo Redentor. En ese establecimiento supo desempeñarse como profesora de taquigrafía y contabilidad. Su pasión por educar no se detenía. Fue en 1973 cuando se incorporó a la escuela nocturna más conocida como Centro Laboral Nº41 donde enseñó dactilografía y oficios como tejido a máquina, arte decorativo y corte y confección. Estas enseñanzas fueron para muchas de sus alumnas una real salida laboral. 

«Docente ejemplar»

Desde su entorno familiar resaltaron que «Chiquita» no solo era «una docente ejemplar» dentro del aula donde brindaba conocimientos de los más variados sino que «muchas veces ante la falta de fondos en las distintas instituciones educativas, generaba recursos para potenciar sus proyectos educativos. Muchos la recordarán organizando concursos de bailes, campeonatos de bochas, de naipes, algún asado criollo, carreras de sulkys, cuadreras, sortijas, entre otras actividades». También, participaba en las fiestas escolares y trabajaba en el armado de carrozas para los actos de fin de año. «En esta tarea fue de gran importancia la colaboración que siempre recibía de su padre Enrique Vermeulén quien con gran profesionalismo brindaba a sus alumnas salidas laborales que hasta hoy son recordadas», señalaron allegados a la familia. 

Nelly perdió a su esposo en 1983 y en 1991 pidió su traslado a Santa Rosa. Antes hizo las gestiones con sus superiores para que su cargo en el Centro Laboral sea ocupado por Rosita Lej. Instalada nuevamente en la capital pampeana, estuvo cuidando a su madre Josefa Meacca y en paralelo trabajaba en dos establecimientos: uno de nivel primario y otro nocturno, hasta que finalmente accedió a su jubilación. 

«Chiquita» compartiendo una cena de fin de año con sus colegas docentes

«Su actividad profesional fue muy intensa. Y además fue excelente esposa, madre, abuela y bisabuela. Nuestra Chiquita fue demasiado grande. Quedará en el recuerdo eterno de sus hijas, de sus nietas Soledad y Candela, de su bisnieto Jacinto y de toda la comunidad de Winifreda que compartió con ella gratos momentos», expresaron desde su círculo íntimo. Sus restos fueron trasladados a Winifreda donde descansan en la necrópolis junto a su esposo Reclus y su hija Raquel.

El recuerdo de sus alumnas

Sus ex alumnas la despidieron en redes sociales con sentidos mensajes en su memoria. Transcribimos dos de ellos.

Celia Stark escribió: «Chiquita, como no recordarte. Tengo tantos recuerdos de cuando de noche nos dabas clases de corte y confección, tejido a máquina. ¡Qué lindo grupo éramos. Qué profe eras! Besos al cielo y abrazos a su familia».

Por su parte, Marta Berg posteó: «No fue mi profe, pero si en la nocturna enseñó a mi mamá a tejer a máquina, cosa que sirvió de mucho para la economía familiar. Eternamente agradecida. Mis condolencias a sus hijas y respectivas familias, un abrazo enorme y fuerzas para superar tan irreparable pérdida».

FOTO: «Chiquita» Fernández ejerció la docencia más de 40 años. Enseñó taquigrafía y oficios para mujeres. 

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