Ceibo en Winifreda: «Decidimos no reinventarnos sino apuntalar nuestro trabajo»

La agrupación folclórica Ceibo está conformada por cuatro cantantes, autores, compositores e instrumentistas de distintas provincias. Ellos son Leandro Escalante (Córdoba), Claudio Tais (Salta), Gabriel Romero (Cosquín) y Matías Seia de Ingeniero Luiggi, La Pampa. Este último se unió a la formación hace tres años.  Aceptaron la entrevista con este medio después de almorzar en Argentinísima Eventos, el local gastronómico administrado por Hugo Gómez y donde hace unos días actuaron en horas de noche.

Nivel profesional 

En el inicio, manifestaron sentirse «muy contentos de poder cantar por primera vez en Winifreda». Los acordes musicales del grupo se escucharon en la primera década del 2000. «Arrancamos guitarreando cuando teníamos 15 años y en 2011 ganamos el premio Consagración de Cosquín cuando ya teníamos diez años de carrera encima. El show lo arrancamos con ´Razón de Vivir´ de Víctor Heredia, ´Zamba del Chúcaro´ de Horacio Guarany, seguimos con un par de canciones nuestras y terminamos con ´La Oma´, un tema que hasta el día de hoy nos siguen pidiendo», recordaron los más adultos. Para ellos «fue un punto de partida» ese exitoso festival porque «el valor que tiene Cosquín es que te presenta al público nacional y en ese momento muchos festivales buscaban a los consagrados de Cosquín y Jesús María. Desde ese momento pasamos a jugar en un nivel profesional y tuvimos giras por todo el país”. 

De New York a Miami

También acumulan presentaciones en el extranjero. «Hemos andado por muchos países. En 2017 hicimos una gira muy grande por Estados Unidos, estuvimos en New York, Washington, Miami, cantando ante una colonia de latinos muy grande, muy participativa y colaborativa. Fue muy emotivo ir a cantarles porque extrañan muchísimo nuestras canciones populares y tradicionales». 

Además, el salteño Claudio Tais contó que cuando llegó a Córdoba «conocí a estos personajes, me sumé a ellos para girar, cantar, jugar al fútbol. Vivimos prácticamente juntos y nuestras familias se acoplan a nuestro ritmo de vida».

El pampeano Matías Seia tiene 22 años y es el más joven del grupo. Hace cinco años decidió radicarse en Córdoba para estudiar música. «En octubre se cumplieron tres años que estoy con la formación», dijo el bajista del grupo. Claudio toca el bombo, Leandro la guitarra (puntea) al igual que Gabriel que hace base.

Dejaron en claro que «hacemos el folclore como a nosotros nos gustaría escucharlo, es más para el lado tradicional pero tiene sonidos electrónicos también, creemos que es algo novedoso y es una apuesta nuestra a incursionar en nuevos sentidos de nuestro folclore». 

«Apuntalamos nuestro trabajo» 

El 2020 «fue un año atípico» para los músicos, llegaron a sentirse «aburridos y enojados» porque debieron suspender todas sus giras ante la aparición de un nuevo virus. «La pandemia nos liquidó, fue bastante traumático y duro», confesaron. Sin embargo, lograron sobreponerse al encierro. «Estuvimos escuchando mucho la palabra reinventarse y nosotros decidimos no reinventarnos sino apuntalar nuestro trabajo. Durante ese tiempo grabamos tres canciones que ya están disponibles en Spotify para toda la gente que las quiera escuchar». 

Los nuevos temas son «En cada madrugada» (waino), «Mensajero del viento» (chacarera) y «Pedir un beso» (carnavalito). «Fueron épocas muy difíciles pero gracias a Dios ahora estamos viendo la luz al final del túnel y proyectando el show del futuro que lo vamos a presentar este verano, ya está todo armado, tendrá una impronta muy folclórica y con mucha energía», adelantaron.

Primer disco en vivo

Con la mejora de la situación sanitaria retornaron a los espectáculos con público. «Grabamos nuestro primer disco en vivo en Buenos Aires en la Trastienda hace casi un mes. Estamos muy ansiosos esperando que salga a fines de noviembre. Se llamará Ceibo Vivo. Nuestra energía y la de la gente se sienten en el disco, estamos con muchas ganas de presentarlo y empezar a girar con ese material».

Los integrantes de Ceibo con el cronista de INFOWINI

-¿Qué diferencia plantea este nuevo álbum con respecto a los anteriores trabajos?

-Venimos de una transformación muy grande porque hace muchos años que estamos trabajando y produciendo. En un momento sonábamos con piano, batería, guitarra eléctrica, ahora hemos vuelto al origen incluso hicimos un disco con ese nombre, con bombo y guitarra muy tradicional, con el que nos fue muy bien, recorrimos 90 festivales en un año por todo el país y nos llevó a EEUU. A ese formato le hemos incorporado sonidos electrónicos y seguimos estando los cuatro en el escenario sin otros músicos. No dejamos que se pierda la parte folclórica que la llevamos en las venas. 

-Con tantos años en la escena nacional, ¿Cómo se ven desde que comenzaron hasta ahora?

-Fuimos paso a paso cumpliendo expectativas y sueños. Apenas nos formamos nuestro sueño era cantar en Cosquín, lo hicimos y después alcanzamos la consagración. Luego llegaron las giras y grabamos discos. Nosotros no tenemos un techo siempre apuntamos a seguir mejorando. Para eso trabajamos.

Han actuado en escenarios nacionales e internacionales. Sin embargo bajan al llano y siguen cantando en bares y parrillas de pueblos y ciudades. Mirando la mesa Leandro dijo: «Y mira el asado que tenemos cómo no vamos a venir», provocando risas. «Hacemos música popular, hoy estamos cantando en Winifreda y estamos eternamente agradecidos con Hugo. Ya tenemos un amigo más en el país. Mañana nos tocará Jesús María ante 40 mil personas y no hacemos diferencias en el show, simplemente salimos a cantar y a hacer amigos, de eso se trata nuestro trabajo».

Griselda y Sonia, las vecinas de Winifreda que atendieron a Claribel Medina

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