Estudiantes vacunados valoran presencialidad: «Es nuestro último año y estamos juntos»

Xiomara Araceli Quiroz y Nicolás Nunia tienen 17 años y cursan el sexto año del colegio secundario de Winifreda. El 1 de octubre recibieron la primera dosis de la vacuna Pfaizer contra el coronavirus junto a otros 19 adolescentes. Están contentos con el retorno de las clases presenciales porque con el resto del grupo terminarán todos juntos el último año escolar.  

Sin peligro

Al respecto, Xiomara contó que la inscripción online para vacunarse «fue bastante fácil y un aprendizaje». El trámite lo hizo hace tres meses hasta que le llegó el turno. Sobre si estaba deseando vacunarse, respondió que «tenía ciertas dudas pero decidí hacerlo finalmente por determinadas cuestiones de salud de mi mamá más que nada por ella lo hice». Su madre ya tiene las dos dosis. Igualmente «estoy más tranquila y siento que no voy a correr peligro si llegaran a aparecer más casos». Vale mencionar que la localidad no registra contagiados de Covid desde hace una semana.

La vacuna da resultado

Nicolás recordó que el trámite de inscripción en la página web lo hizo junto a su padre ni bien fue autorizada la vacunación para jóvenes sin factores de riesgo. «Ya era hora de vacunarme. Podes salir a cualquier lugar, te sentís protegido y uno ve que los casos están bajando enormemente en el país como resultado de la vacuna», expresó. Su padre y madre ya completaron esquemas menos su hermano que es menor de edad.

«Golpe psicológico»

El 2020 será un año que no olvidarán porque vivieron en cuarentena, una medida impuesta a nivel nacional ante la aparición de un virus desconocido. Para Nicolás esa experiencia fue «complicada, te daba temor salir hasta el negocio a comprar algo o bien tenías miedo de que te agarrara la policía porque si te veían afuera te podían aplicar una multa».         

Xiomara confió que el encierro la afectó. «La pasé bastante feo porque estaba acostumbrada a pasar tiempo con mis amigos, a salir, a compartir momentos con mi mamá y el encierro extremo fue terrible, fue un golpe emocional y psicológico», dijo. 

«Ahora es más lindo»

Los estudiantes secundarios volvieron a clases presenciales dejando atrás la virtualidad y los problemas. «Ahora es más lindo aparte es nuestro último año escolar y podemos compartir más tiempo juntos con los compañeros. Ya está más tranquilo todo, no sentís esa necesidad de encerrarte, ya no estamos tan paranoicos», manifestó Xiomara.

Sus palabras fueron reafirmadas por Nicolás: «Te sentís muchísimo mejor, más libre. Ahora tenemos el profesor enfrente y no a través de una videollamada donde aprendes poco y nada».

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