La capacitación sobre “Guía de actuación en situaciones de urgencia en salud mental” se desarrolló este jueves en el Centro Cultural y Cooperativo de Winifreda, por iniciativa de la directora del hospital local, Valeria Zalazar.
La jornada reunió a trabajadores de la salud y efectivos policiales de distintas comisarías de la zona. También estuvo presente el intendente interino de Winifreda, Franco Prado.
Durante la actividad, Martín Sebastián Malgá, subsecretario de Salud Mental y Adicciones de La Pampa, y técnicos del Ministerio de Seguridad compartieron conocimientos y herramientas para fortalecer las intervenciones ante situaciones de crisis.
Abordaje oportuno.
En diálogo con InfoWini, Malgá explicó que la propuesta surgió a partir de una convocatoria de la dirección del centro de salud, con el objetivo de profundizar los abordajes de las urgencias en salud mental en el marco de la implementación de un programa provincial en la materia.
«Hay un programa provincial de Salud Mental que contempla la intervención en los municipios para facilitar el acceso a estrategias y atención. La idea es que las personas que están atravesando una situación de urgencia puedan recibir un abordaje oportuno, y eso a veces requiere un trabajo conjunto entre el Ministerio de Seguridad y el Ministerio de Salud», señaló.
En ese sentido, remarcó la importancia de generar espacios de intercambio entre los distintos organismos del Estado. «A veces tenemos que trabajar de manera conjunta para poder garantizar el acceso a la salud mental, particularmente en las situaciones de urgencia. Entonces, la idea fue brindar esta capacitación, un espacio de trabajo en el que podamos intercambiar entre los agentes de salud y los de seguridad sobre los abordajes típicos en urgencias de salud mental», sostuvo.
Tres ejes de trabajo.
Malgá detalló que la capacitación se organizó en torno a tres grandes contenidos. «El primer eje es el marco legal: conocer cuál es la normativa vigente que establece las posibilidades de intervención en estas situaciones, así como las facultades y funciones que tiene cada equipo.
El segundo aspecto es el técnico-clínico. Abordamos las características de los distintos cuadros de salud mental, las recomendaciones para intervenir según cada caso y las herramientas para identificarlos, de manera que los equipos tengan mayor claridad sobre cómo actuar y qué prácticas evitar.
Por último, trabajamos sobre la valoración del riesgo. Nos parece fundamental establecer un lenguaje común entre los diferentes actores del Estado, que permita acompañar las problemáticas de nuestra comunidad, comprenderlas mejor y aprender a identificar cuándo existe una situación de riesgo para actuar en consecuencia».
Consultado sobre los ámbitos en los que pueden presentarse estas situaciones, aclaró que no se limitan a los establecimientos sanitarios. «Pueden producirse en los domicilios particulares, en la vía pública o dentro de una institución hospitalaria», precisó.
Identificar señales de alerta.
En relación con las señales que deben reconocer quienes tienen el primer contacto con una persona en crisis, el funcionario indicó que es necesario evaluar diferentes elementos.
«El más importante es el contexto en el que se encuentra la persona, para identificar posibles factores de peligro, como lugares de altura, condiciones climáticas adversas u otros elementos que puedan representar un riesgo para su integridad o para quienes intervienen.
Otro aspecto es conocer, en la medida de lo posible, su historia personal y las circunstancias recientes que pudieron influir en su estado emocional. Por ejemplo, si recibió una mala noticia, sufrió una tragedia, la pérdida del empleo, atraviesa dificultades económicas y si tiene antecedentes de experiencias traumáticas.
Por último, debemos considerar los aspectos relacionales: el vínculo de la persona con sus allegados, la relación que establece con quien la entrevista y la posibilidad de expresar lo que le está sucediendo. A partir de su relato, debemos estar atentos a cualquier indicio que pueda representar una amenaza para su propia vida o la de terceros».
Líneas telefónicas gratuitas.
Durante la entrevista, Malgá también recordó que la provincia cuenta con dos líneas telefónicas gratuitas de orientación y asistencia en salud mental: el 136 y el 132.
Ambas funcionan las 24 horas y permiten comunicarse desde cualquier compañía telefónica. A través de estos números se brinda «escucha, orientación, abordaje y seguimiento a personas que atraviesan un padecimiento de salud mental».
El servicio también está disponible «para familiares, allegados y para el propio personal de Salud o Seguridad que necesite consultar sobre recursos y herramientas para actuar ante una situación crítica, o incluso planificar una intervención».
Foto: «Un abordaje oportuno requiere trabajar de manera conjunta», afirmó Malgá.




















