El Concejo Deliberante de Winifreda aprobó por mayoría una ordenanza que autoriza al Departamento Ejecutivo Municipal a adquirir el equipamiento, los materiales y contratar la mano de obra necesaria para calefaccionar el agua de las nuevas piletas del sector cubierto del Parque Acuático, ubicado en el vivero municipal Ernesto Lucero.
Además, se climatizarán el sector de servicios y el sauna del complejo, y se instalará un sistema central de deshumidificación. La inversión superará los 300 millones de pesos y la empresa proveedora será pampeana.
La iniciativa generó posiciones contrapuestas entre los bloques. La oposición cuestionó el procedimiento de compra por no contemplar una licitación pública, pese al monto de la inversión millonaria, y planteó reparos por la falta de información sobre los recursos disponibles para afrontar el gasto. Por su parte, el oficialismo sostuvo que la Ley de Contabilidad permite realizar contrataciones sin licitación en determinados casos y defendió la inversión por sus potenciales beneficios turísticos, sanitarios y laborales.
Romper con la estacionalidad.
La ordenanza señala que el Parque Acuático «se ha consolidado como un polo turístico y recreativo fundamental para nuestra localidad, generando movimiento económico y posicionando a Winifreda en la región». «Las nuevas obras de cerramiento y climatización permitirán romper con la estacionalidad del predio, brindando un servicio continuo durante todo el año en beneficio de la salud, el deporte y la recreación de vecinos y visitantes», continúa.
«Para el correcto funcionamiento de estas instalaciones cubiertas, resulta indispensable contar con equipamiento de climatización, deshumidificación y calefacción de última generación que garantice las condiciones de temperatura, humedad y salubridad del aire y del agua», agrega.
La ordenanza autoriza la adquisición del equipamiento a la firma GRIVA Climatización, «empresa con amplia trayectoria en el rubro, la cual ha realizado los balances térmicos específicos para las diferentes áreas del complejo», y cuya propuesta fue considerada «la más económica y conveniente luego de un análisis de costos y una compulsa de precios».
Tres módulos.
Otro artículo establece que, debido a la magnitud de la obra, el proyecto de climatización se dividirá en tres módulos y fija los límites de afectación presupuestaria para cada uno.
El primero contempla la climatización del agua del jacuzzi y la pileta de 25 metros de longitud mediante bombas de calor principales y auxiliares, por un monto de $50.587.782,63.
El segundo comprende la calefacción del sector de servicios y sauna, mediante un sistema VRF, conductos sustentables y rejas, con un costo de $34.804.025,37.
El tercer módulo corresponde a la instalación de un sistema central de deshumidificación del recinto de las piletas. Incluye equipos con bombas de calor cotizados internacionalmente en 134.800,45 dólares, además de $24.227.668,62 destinados a la provisión e instalación de conductos de inyección y rejas.
La normativa también faculta al Ejecutivo «a negociar las condiciones definitivas de pago, mediante cheques electrónicos diferidos o pagos anticipados y al contado, siempre que estos últimos permitan obtener bonificaciones o descuentos comerciales».
Polémica.
La concejala radical Yesica Bonkowski aclaró que su bloque reconoce la importancia del Parque Acuático «como atractivo turístico y su capacidad para generar movimiento económico, atraer visitantes y beneficiar a los comercios locales. Sería injusto negar esos beneficios, porque el turismo también representa una oportunidad de crecimiento para nuestra comunidad».
Sin embargo, sostuvo que esa valoración no exime de analizar los costos de la inversión y su impacto sobre las cuentas municipales.
«Debemos preguntarnos si estamos atendiendo de manera equilibrada las necesidades de la población. También debemos ser prudentes al proyectar los resultados de esta inversión y analizar las expectativas reales para la próxima temporada, ya que los pronósticos de lluvia y bajas temperaturas pueden generar incertidumbre sobre la concurrencia de visitantes. Sería importante contar con una planificación ante posibles escenarios. No alcanza con suponer que una temporada será exitosa. ¿Tienen previsto cómo afrontar este escenario y qué impacto tendrá sobre las cuentas municipales?», manifestó mirando a sus pares del oficialismo.
Uno de los principales argumentos de la UCR para no acompañar la iniciativa estuvo relacionado con el mecanismo de contratación. Bonkowski señaló que la compra «supera los $324 millones» y cuestionó que se avance sin una licitación pública.
«En abril se aprobó una ordenanza de contrataciones que exige licitación pública a partir de los 48 millones de pesos. Estamos hablando de más de seis veces ese monto, sin licitación y sin los tres presupuestos que esa misma ordenanza exige. Por tal razón, no vamos a acompañar este proyecto», sostuvo.
Por su parte, su correligionaria Adriana Herlein manifestó que el proyecto no especifica de dónde saldrán los recursos para afrontar el pago. Además, cuestionó que, hasta el momento de su intervención, «no hemos recibido ni un solo balance de este año que nos permitan conocer la situación presupuestaria del municipio para saber si está en condiciones de pagar un equipamiento que supera los $300 millones, con vencimientos previstos a 0, 30, 60 y 90 días».
Ley de Contabilidad.
El concejal justicialista Alexis Villena fundamentó el acompañamiento de su bloque al señalar que la obra no tendrá solamente una finalidad turística, «sino también sanitaria».
Según explicó, las instalaciones «podrán ser utilizadas por vecinos que necesiten realizar rehabilitación física y que actualmente deben trasladarse a otras localidades para acceder a esos tratamientos».
Villena consideró que la infraestructura representará «un beneficio para la comunidad» y confirmó que su bloque votaba a favor.
A su turno, Miguel Platner (PJ), quien reemplazó a Franco Prado en la presidencia del Concejo Deliberante, defendió la climatización de las piletas al considerar que permitirá mantener el funcionamiento del complejo «durante todo el año», independientemente de las condiciones climáticas del verano. Destacó que el sector cubierto generará «puestos de trabajo genuinos».
Respecto de los cuestionamientos por la falta de licitación pública, Platner explicó que «la Ley número 3 de Contabilidad contempla excepciones para obras de carácter técnico que requieren empresas con reconocida capacidad y personal especializado».
Señaló que una licitación abierta «podría derivar en la elección de una propuesta aparentemente más económica, pero con equipamiento de menor tamaño o calidad». En ese sentido, advirtió que una reducción en las prestaciones «podría ocasionar problemas de funcionamiento una vez instalados los equipos».
«Contamos con esa ley para comprar todo», sostuvo, en referencia al marco legal que, según la postura del oficialismo, habilitaría la contratación sin licitación pública.
Foto: Oficialismo aprobó una inversión superior a $300 millones para climatizar las piletas cubiertas.
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