El Club Social y Deportivo Winifreda lamentó profundamente el fallecimiento de Darío Villafañe, ocurrido este jueves 8 de octubre. El vecino se desempeñaba como utilero del equipo de fútbol de Primera División y fue una persona muy querida por jugadores y comisiones directivas.
La institución resaltó el especial vínculo que Darío había forjado con el club y los integrantes del plantel. «Una gran persona y un apasionado por el club, cuya ausencia deja una profunda tristeza en la familia del Deportivo», expresó el CSDW a través de sus redes sociales.
«Una gran persona».
«Hay personas que se ganan un lugar en un club por su manera de estar, de acompañar y de brindarse a los demás. Darío Villafañe era una de ellas», señaló la entidad al recordar a quien durante mucho tiempo estuvo ligado al funcionamiento cotidiano del equipo.
Desde la comisión directiva remarcaron que su tarea como utilero, «muchas veces desarrollada lejos de los aplausos, era fundamental para el plantel» y que Darío la asumía «con el sentimiento de quien quería profundamente al club».
«Un apasionado».
Su relación con el Deportivo, sin embargo, iba mucho más allá de una función. Era una presencia cotidiana, cercana a los jugadores, cuerpos técnicos y dirigentes, y una persona que se había ganado el cariño de quienes compartieron con él el día a día de la institución.
«Su fallecimiento, ocurrido en el día de hoy, enluta al Club Social y Deportivo Winifreda y a quienes compartieron con él su pasión por estos colores», afirmó el club.
La institución también dirigió un mensaje para su familia, amigos y seres queridos, y destacó que su partida «deja un lugar vacío y el recuerdo de alguien que, desde su tarea, fue parte de la historia del Deportivo y del camino compartido con jugadores, cuerpos técnicos y dirigentes».
«Hasta siempre, Darío. Tu entrega y tu amor por el Deportivo Winifreda quedarán en el recuerdo de quienes tuvieron la oportunidad de conocerte», concluyó el CSDW.
«Cómo nos reíamos».
El dolor también se manifestó entre los jugadores. Gastón Cáceres, uno de los refuerzos que se incorporó al plantel, lo despidió mediante un estado de WhatsApp: «Qué triste noticia. Cómo nos reíamos juntos y lo bien que la pasábamos. Gracias por ser como eras. Descansá en paz».
Estas palabras reflejan el estrecho lazo que Darío había forjado con sus compañeros futbolistas dentro y fuera del vestuario.
Una selfie de Cáceres junto a Darío y el jugador Centurión.




















