El cortejo fúnebre del vecino winifredense Darío Villafañe detuvo su marcha esta tarde durante unos minutos frente al estadio “Miguel Eloy Baldovino”, antes de continuar hacia el cementerio local.
La escena tuvo una particular carga emotiva, ya que en enero de este mismo año fue Darío quien acompañó el cortejo fúnebre de su hijo, Lautaro Villafañe, y participó de la despedida que se le ofreció en ese mismo lugar.
Los restos de Lautaro, de 26 años, habían sido repatriados desde Playa del Carmen, México, donde perdió la vida. Antes de llegar al cementerio, el cortejo había realizado una conmovedora parada en el estadio del Girasolero, donde se le rindió un sentido homenaje.
Aquel día de enero, Darío estuvo allí para dar el último adiós a su hijo. Este jueves, apenas unos meses después, fue su propio cortejo el que pasó frente al mismo escenario, tan ligado a su historia personal y a su pasión por el club, donde se desempeñó como utilero del equipo de Primera División y colaboró con otras categorías.
Foto: El último paso de Darío por el estadio que marcó su historia.
Globos al cielo y aplausos eternos: Winifreda homenajeó a Lautaro Villafañe




















