«Una fábrica de primera línea»: CEW superó nueva auditoría de IRAM

La fábrica de columnas y hormigón de la Cooperativa Eléctrica de Winifreda (CEW) superó una nueva auditoría de seguimiento realizada por IRAM, en el marco de la certificación ISO 9001:2015 que la planta obtuvo en 2024.

El control permitió verificar el cumplimiento de los procesos de producción establecidos y avanzar en nuevas mejoras para mantener los estándares de calidad.

La auditoría estuvo a cargo de Julieta Olmos, profesional de IRAM, quien durante la semana pasada controló desde la recepción de los materiales hasta la elaboración y entrega de los productos, además del mantenimiento y calibración de los equipos, la capacitación del personal, la documentación y la organización general de la fábrica.

«En 2024 obtuvimos la certificación IRAM ISO 9001:2015 y, desde entonces, todos los años IRAM viene a auditarnos para verificar que estemos cumpliendo con los compromisos que asumimos. Por eso, la semana pasada recibimos a una auditora que chequeó el sistema y propuso mejoras», comentó la ingeniera civil Silvia Damellio, responsable de la asesoría externa que asiste técnicamente a la cooperativa en este tema.

La certificación ISO 9001 establece un sistema de gestión de calidad que alcanza a toda la organización de la fábrica.

Controles. 

Consultada sobre qué aspectos del proceso de producción se auditan, Damellio detalló que se controla «todo». «Desde que se recibe el material, cómo se produce, cómo se cuidan los equipos y con qué instrumentos se realizan las mediciones. Acá todo está calibrado, desde las balanzas hasta el caudalímetro. Son chequeados por un organismo que certifica que cada uno de estos instrumentos está midiendo correctamente. Después, la auditoría también impacta en cómo entregamos los productos, en la capacitación del personal, en la forma en que presentamos la documentación y, finalmente, en toda la organización y el sistema de gerenciamiento de la fábrica», amplió.

Damellio indicó que en 2024 se certificó el proceso de producción y que, durante 2025, se profundizó la capacitación del personal.

Capacitaciones. 

«Hoy, todos tienen certificada su formación como operadores de caldera y de puente grúa. Son capacitaciones que también se realizan con IRAM y a cada trabajador se le entrega un certificado propio. En 2025 pudimos dar fe de que ya teníamos todos los instrumentos calibrados. Esto también implica una erogación importante, porque tiene que venir un laboratorio de Bahía Blanca para realizar las mediciones y comprobar que las balanzas pesan correctamente», abundó.

«Durante este año, todo el equipo, no solamente el personal de fábrica, recibió una capacitación en control de producción de hormigón. Es una capacitación muy importante, porque marca una diferencia: cada uno de los operarios y la persona que maneja el camión hormigonero conocen detalladamente las particularidades del producto. Y cuando se le entrega hormigón elaborado a un cliente, éste firma un remito donde se detallan las características del producto, el horario de entrega y las responsabilidades correspondientes tanto a la cooperativa como al cliente», precisó. 

Opciones. 

Por su parte, Eduardo Kuhn, responsable del área comercial y logística del emprendimiento industrial, indicó que elaboran diferentes tipos de hormigón de acuerdo con las necesidades de cada obra.

«Producimos desde un H13 hasta un H30. Tuvimos un cliente que nos pidió un H35. La diferencia entre estas opciones radica en la cantidad de cemento utilizado y, por supuesto, en la resistencia que alcanza. La elección depende de la obra que se quiera realizar y de las indicaciones del arquitecto, el maestro mayor de obra o el albañil. Es de acuerdo con las necesidades y el tipo de construcción requerida. No es lo mismo, por ejemplo, hacer una vereda que construir un galpón donde va a permanecer maquinaria pesada, o una estructura que estará expuesta a mucha humedad», explicó.

«Nada improvisado». 

La fábrica comenzó a operar en abril de 2022 con el camión hormigonero, mientras se avanzaba con el montaje de la planta de columnas. En 2023 se industrializó la primera columna con el primer molde.

A partir de estos antecedentes, se consultó a Damellio sobre la importancia de haber conseguido la certificación IRAM y someterse a una auditoría de seguimiento para una planta que todavía está en sus primeros años de funcionamiento y crecimiento.

«Es vital, porque esto demuestra el compromiso de la cooperativa, que instaló una fábrica de primera línea, con equipos muy modernos, personal capacitado y procesos que ya están estandarizados. No hay nada improvisando», afirmó. «Además, es la primera fábrica de columnas de La Pampa que certificó IRAM ISO 9001. Esto indica la solidez con la que fue desarrollado todo este proyecto», enfatizó.

Vaca Muerta en la mira. 

Kuhn destacó que la certificación también apunta a conseguir nuevos mercados, especialmente los relacionados con la actividad en Vaca Muerta.

«Si bien todavía no estamos vendiendo nuestros productos en esa zona de nuestro país, hemos recibido consultas y preparado presupuestos. Es un mercado completamente diferente, con otros volúmenes y exigencias. Uno de los requisitos fundamentales es que los productos o el sistema de gestión cuenten con certificación IRAM», manifestó.  

Aseguró que la planta está preparada para «atender y responder a pedidos de mayor volumen» provenientes de ese sector, «sin desatender la demanda local».

Foto: La auditora de IRAM junto a Damellio y el equipo administrativo de la fábrica.

CEW presentó su fábrica de columnas de hormigón en Vaca Muerta

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