Tony Aranz llegó a Winifreda con su singular teatro móvil de magia

Un colectivo convertido en un teatro móvil llegó a Winifreda para ofrecer una experiencia única de magia, humor y diversión.

El vehículo pertenece al mago Tony Aranz y recorre distintos pueblos del país llevando ilusión y entretenimiento a grandes y chicos. Este sábado y domingo, a las 19, brindará funciones en el Paseo de las Vías.

Aranz es mago desde hace 30 años y nació en Dina Huapi, localidad cercana a Bariloche. En diálogo con InfoWini, en su singular teatro móvil, compartió cómo descubrió su vocación. 

Pasión y entusiasmo. 

Salas móviles. 

«Mi vida siempre fue una búsqueda de mi vocación, hasta que una novia de hace muchos años me regaló entradas para ver a David Copperfield en su primera visita a la Argentina. Cuando vi su espectáculo en el teatro Gran Rex descubrí que quería ser mago. Así comenzó todo este camino que me llevó hasta este presente», recordó Aranz.

Con el paso de los años, Tony participó de congresos de magia en Argentina y otros países. «En 2004, durante un encuentro realizado en Zaragoza, España, conocí a un mago que había construido un teatro dentro de un ómnibus, o bus como le dicen ellos. Me encantó la idea», rememoró.  

«Pasaron muchos años hasta que pude llegar a mi primer colectivo, que fue un Mercedes Benz 1114, modelo 69, muy viejito, que conseguí en General Pico, La Pampa. En su interior armé una sala de teatro con capacidad para 21 personas y durante dos años recorrimos seis provincias con mi espectáculo», relató.

Con el tiempo cambió su vehículo anterior por el actual, un Volkswagen modelo 2006, de 13 metros de largo y una sola planta. Durante la pandemia, mientras la población permanecía encerrada en sus casas, Tony se dedicó a trabajar en el interior del ómnibus para convertirlo en una verdadera sala teatral.

«La armé todo con recursos propios. Cuando uno empuja con pasión y entusiasmo, las cosas van saliendo», manifestó.  

En ese proceso también recibió apoyo institucional. Obtuvo una beca del Fondo Nacional de las Artes y un premio del Consejo Federal de Inversiones, recursos que contribuyeron al armado del teatro móvil.

Sillas de hotel. 

35 localidades.  

El interior del colectivo fue diseñado para que los espectadores se sientan por un momento en otro lugar. Tony cuida cada detalle de la ambientación.

«Cuando la gente ingresa, vive, como dice el eslogan, una experiencia mágica. Yo imaginaba armar un mini Teatro Colón aquí dentro y, cuando lo fui a asegurar con mi compañía aseguradora, la dueña, me dijo: ‘Te armaste un Coloncito adentro’. Esa era la idea: que se vea bello, confortable y seguro también», comentó.  

La sala cuenta actualmente con 35 localidades, calefacción, aire acondicionado, sonido envolvente e iluminación. Los asientos son sillas Sheraton, similares a las utilizadas en hoteles, y fueron elegidas por su comodidad.

«Yo he sido mago del hotel Llao Llao durante 15 años y quería que las sillas sean similares a las del hotel», indicó.

Las paredes y distintos sectores están revestidos con telas, brocato italiano en tonos rojo y dorado, cortinas de terciopelo y borlas doradas.  

«Un lugar mágico donde la gente que sube se olvida que es un ómnibus, descubre un mini teatro y se relaja para disfrutar del espectáculo», describió. 

«Hemos tenido un pueblo entero adentro». 

Intimidad.  

Consultado sobre qué tiene de especial hacer magia tan cerca del público, casi cara a cara, y en un espacio tan reducido, respondió: «Es una magia muy íntima. Leí hace un tiempo un texto de teatro titulado ‘Implicar al público’, que hablaba de hacerlo partícipe de la experiencia. Antes de empezar la función, comienzo a contar la historia de la sala, muestro todos los detalles y, en un momento, abro las puertas traseras del vehículo que llevan al lugar donde vivo. La gente se sorprende y reacciona con un ‘guau’. Eso me ayuda muchísimo a crear ese clima de magia y de ilusión», sostuvo. «Descubren prácticamente una forma de vida», afirmó.  

«He estado en pueblos como Egaña, en el partido de Rauch, que tiene 30 habitantes, y los 30 han estado dentro de la sala. Es lindo descubrir que hay mucha necesidad de la gente de divertirse, de pasarla bien, y llegar con mi sala a esos lugares es muy agradable», confió.

«Pasarán un momento diferente».  

Magia para todos. 

Su espectáculo reúne tres elementos que considera fundamentales. «Los tres pilares del show son humor, magia y emoción», enumeró.  

«El repertorio reúne distintos números de mis 30 años de trayectoria. Hay un solo juego de cartas que realizo. Hay momentos para niños, donde van a descubrir algunos animalitos de peluche que cobran  vida. Yo me dedico más que nada al público adulto. Los niños igual participan de la magia, pero a mí me gusta sorprender al abuelo, a la abuela que nunca han visto magia o por ahí nunca van a tener la posibilidad de verla», expresó. 

«Mi tarea es hacer sentir al público que la magia existe», afirmó y como ejemplo recordó el encuentro con cuatro niños que se acercaron al colectivo por curiosidad. Uno de ellos le aseguró que la magia «no existe, todos son trucos». Tony tomó entonces un billete de mil pesos y lo transformó en uno de veinte mil. «Cuando vi los ojos desorbitados de ese nene, me dijo: ‘¿Pero eso es magia de verdad?’», recordó entre risas.

«Esa es mi tarea: sacarlos de las preocupaciones que tienen diariamente y poder brindarles un momento diferente», afirmó. 

«Es mi vida».

Para Tony, la magia dejó de ser simplemente una profesión. «Para mí la magia es la vida», afirmó. Aseguró que con su teatro móvil «he visitado escuelas rurales y viajado por todo el país, conociendo lugares y amigos. Esos amigos que con el tiempo volvimos a cruzarnos en distintos lugares».

En ese momento recordó que ya había estado en Winifreda en 2010, cuando participó de un festejo por el Día de la Madre y fue entrevistado por este cronista. La nota fue publicada en el diario La Arena con el título “Atenta contra nuestra fuente de trabajo”. Dio esa respuesta cuando criticó un programa televisivo de Buenos Aires que mostraba a un enmascarado explicando los trucos de magia.

Dieciséis años después, regresó a la localidad con su teatro móvil. «Volver y reencontrarnos en Winifreda es muy lindo», destacó.

El espectáculo que ofrecerá este fin de semana tendrá una duración aproximada de una hora y quince minutos y está destinado a toda la familia.

Las funciones serán este sábado y domingo a las 19 en el Paseo de las Vías.

La entrada tiene un valor de $10.000 anticipada, que puede adquirirse una hora antes de la función, y $12.000 en la puerta.

Foto: Tony Aranz y un teatro sobre ruedas para llevar la magia a Winifreda. 

Llega un show de magia e ilusionismo a Winifreda

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