El winifredense Guido Martín y el santarroseño Ian Reidel, dos jóvenes pilotos vinculados al automovilismo, exhibieron en la séptima Expo Multimarcas los vehículos con los que participan en distintas competencias.
Guido llevó su Ford Escort, que maneja en el Turismo Pista Pampeano (TPP), mientras que Ian presentó el Corsa con el que compite en el Rally Bonaerense junto a Ignacio “Nacho” Martín, padre de Guido.
Ambos, además, se preparan para compartir una fecha especial en el TPP, donde Ian participará como piloto invitado en el Escort de Guido, mientras que este disputará su carrera como piloto titular.
«El fin de semana tenemos fecha en el Autódromo Provincia de La Pampa. Vamos a correr los dos en este auto: yo mi carrera como piloto titular y él la suya como piloto invitado», expresó Guido en diálogo con InfoWini.
En cuanto al Rally Bonaerense, Ian explicó que no están disputando el campeonato completo, «estamos despuntando el vicio. En este momento se está corriendo en Dieraux, provincia de Buenos Aires, la sexta fecha y vamos a correr la séptima con Guido». La particularidad de esta competencia es que las carreras se disputan sobre caminos de tierra, una superficie que presenta características y desafíos diferentes a los de las competencias en pista.
Ian dejará momentáneamente su función de navegante para ocupar el lugar de piloto, mientras que Guido será quien lo acompañe y cumpla el rol de navegante.
Preparación.
En cuanto a la preparación del Corsa para el Rally Bonaerense, Ian indicó que compiten en la categoría N1, considerada la divisional inicial. «La preparación es muy básica a nivel mecánico. El auto está totalmente original, salvo la computadora, que tiene reprogramación. Es lo único que se permite en esa categoría», indicó.
El Escort, en cambio, demanda una puesta a punto diferente para competir en el Turismo Pista Pampeano. Según detalló Guido, el chasis de su vehículo, por ejemplo, proviene de un auto que anteriormente compitió en el Turismo Nacional. En cuanto al motor, los pistones, cigüeñal, bielas y cojinetes son estándar y no tienen preparación. La leva está trabajada en la parte superior de la tapa, mientras que utiliza un carburador Caresa 36/36 y una caja estándar MQ. Los frenos tienen pastillas de libre elección y el trabajo sobre el chasis también está permitido.
«Yo creo que la preparación más grande del auto es alinear bien el chasis», sostuvo. La preparación del Escort está a cargo de Cristian Cortese, de Cortese Competición, de Santa Rosa.
«Mucho laburo».
Más allá de los autos y de la competencia, ambos pilotos destacaron el trabajo que existe detrás de cada competencia.
«Hay muchísimas horas de laburo y mucha gente involucrada que muchas veces el día de la carrera no se ven. Se ve al piloto manejando, pero poner un auto en pista, ya sea del Turismo Pista Pampeano o del rally, requiere mucho esfuerzo, muchas horas y un equipo completo detrás para asegurarse de que todo salga bien el día de la carrera y que el auto rinda como debe ser», explicó Ian.
Guido también valoró el trabajo de quienes integran su equipo y destacó especialmente el acompañamiento de su novia.
«Me ayuda a subirme al auto, adaptar la cámara, echar nafta, regular las gomas, poner las gomas, que el auto esté listo para salir a pista», contó. Y remarcó: «Para mí, en el equipo, mi novia es una pieza fundamental».
De navegante a piloto.
En el Rally Bonaerense también habrá un cambio de roles. Ian fue navegante en las primeras participaciones, pero en la próxima fecha será quien se siente al volante, mientras que Guido asumirá la función de navegante.
Según Ian, el navegante cumple un rol esencial. «El piloto conduce, pero el 70 por ciento del resultado de la etapa depende del navegante», afirmó
En ese sentido, precisó que el navegante tiene a su cargo la hoja de ruta y el control de las tarjetas del auto, además de cumplir con los tiempos establecidos para presentarlas, ya que cualquier irregularidad puede derivar en una penalización. «Es un trabajo súper importante, muchas veces desconocido, pero quienes están en el ambiente saben que es la figura principal de la etapa», subrayó.
Sobre su próximo desafío como piloto, Ian se mostró entusiasmado con la posibilidad de volver a competir en circuitos de tierra y asfalto. «Soy una persona muy apasionada por los fierros», expresó y destacó la oportunidad que le brindaron Guido y “Nacho” para regresar a las competencias.
Vocaciones.
La presencia de Guido e Ian en la Expo Multimarcas tuvo un significado especial para ambos. Los pilotos destacaron la posibilidad de acercar los autos de competición a la comunidad y, especialmente, a los chicos que asistieron al encuentro.
«Yo creo que todos los autos son hermosos. Al apasionado de los fierros le gusta cualquiera, pero para mí el auto de carrera tiene algo especial», expresó Guido, quien recordó que desde chico soñaba con subirse a uno. Su pasión por el automovilismo comenzó durante su infancia, acompañando a su padre, quien brinda el servicio de ambulancia en distintas categorías. «Siempre fui a todas las carreras y me gustaron. Siempre miraba los autos con ganas y el día que tuve la oportunidad de tener uno la aproveché y soy el primer piloto de la familia», reveló.
Ian, por su parte, contó que también fue el pionero en su familia en convertirse en piloto y consideró que la oportunidad de competir representa una etapa muy importante en su vida.
Ambos coincidieron en que acercar los autos de carrera a los chicos puede despertar nuevas vocaciones y pasiones. «Para muchos chicos esta puede ser la primera y única oportunidad de estar cerca de un auto de carrera. Darles la posibilidad de subirse, de llevarlos a dar una vuelta, tal vez despierte en ese niño una enorme pasión que podría llevar adelante toda su vida».
Susto.
Durante la charla también recordaron un momento de tensión vivido en la fecha anterior del Rally Bonaerense. El auto llegó a quedar sobre dos ruedas, pero “Nacho” Martín, el piloto, logró corregirlo y evitar que volcara.
«No llegamos a volcar. Se puso en dos ruedas y Nacho lo pudo corregir justito», relató Ian, quien analizó el episodio como parte del aprendizaje que implica competir.
A pesar del susto, lograron completar la etapa. «Largaron ocho autos y finalizamos sextos», precisó en el final.
Foto: Dos pilotos, dos autos y una pasión compartida por el automovilismo.
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