Dos proyectos que proponen denominar calles de nuevos loteos y espacios públicos con nombres de mujeres vinculadas con la historia y el crecimiento de Winifreda ingresaron al Concejo Deliberante (CD).
Las iniciativas buscan visibilizar sus trayectorias y mantener viva la memoria de quienes realizaron aportes a la localidad, pero generaron una polémica entre los concejales por la autoría de la propuesta inicial.
Finalmente, y pese a las diferencias planteadas durante la sesión, se acordó unificar ambas iniciativas.
La concejala Adriana Herlein (UCR) explicó que el proyecto de su bloque busca «dar visibilización a cada una de las mujeres que trabajaron por este pueblo».
Sin embargo, durante su exposición señaló que actualmente «ninguna calle tiene nombre de mujer», un dato que no es correcto, ya que existen dos arterias con denominación femenina: Juana Martínez de Jorge y Ada Vigo de Vercellino, ambas exdocentes de la Escuela 104.
Entre los nombres propuestos por el bloque radical figura Graciela Gobi, «quien fue directora de la Escuela 104 y viceintendenta. Además, tuvo una participación muy fuerte en instituciones y espacios culturales, como la Biblioteca Popular y el grupo de teatro Caretas».
También, propuso a Lilia Viola, «médica que llegó a Winifreda junto a su esposo, el doctor Davor Dubokovich, y que además ejerció como docente en el excolegio secundario Cristo Redentor».
La lista incluye a Berta Herlein, «quien ocupó en dos oportunidades la intendencia y tuvo una destacada participación política e institucional», y a Adriana García, «actual intendenta, elegida en cinco oportunidades para conducir el municipio y exdiputada nacional».
También mencionó a Ester Doys, «quien durante muchos años estuvo al frente del Almacén de Doys, ubicado en el Lote XX».
Además, propuso los nombres de Florencia «Coca» Lince, «quien fue portera de la Escuela 104»; Nuri Isa, «exdocente del nivel inicial y directora de esa institución, además de haber dado clases para personas adultas», y Dora Haag, médica pediatra y cardióloga.
Sobre esta última, destacó especialmente su trayectoria profesional. «Actualmente se desempeña en el servicio de Cardiología del Hospital Garrahan, donde está a cargo del consultorio de miocardiopatías, hipertensión pulmonar y trasplante cardíaco. Además, es jefa del programa de trasplante cardíaco e integra el programa de trasplante pulmonar. También desarrolla tareas como cardióloga infantil en el Hospital Alemán».
«Nuestra localidad merece recordar a las mujeres que lucharon por el bienestar y el crecimiento de Winifreda», afirmó la edila.
Discusión por la autoría.
Miguel Platner, en representación del bloque justicialista, aclaró que la idea de denominar calles con nombres de mujeres había sido planteada previamente por Romina Ojeda (PJ) durante una sesión del CD. Según explicó, a partir de ese momento comenzaron a elaborar su propio proyecto.
«Por eso no nos cayó del todo bien cuando vimos en las redes sociales que ustedes anunciaban un proyecto sobre este tema, porque entendemos que la idea había sido planteada por Romina delante de todos los concejales. Nos pareció que, de última, podrían habernos enviado un mensaje o hecho un llamado para decirnos que la propuesta les parecía buena y que podíamos trabajarla en conjunto», manifestó Platner.
«Lo que nos molestó fue que el proyecto se difundiera en las redes como una iniciativa propia, sin mencionar que la idea fue de Romina y que desde el bloque justicialista ya veníamos trabajando en ese sentido», reiteró.
Unificación.
Luego, Ojeda fue la encargada de fundamentar el proyecto del bloque oficialista. Sostuvo que la iniciativa «busca reconocer a mujeres que, desde distintos ámbitos, contribuyeron a construir la historia de Winifreda, La Pampa y el país».
«Los nombres de nuestras calles y espacios públicos expresan parte de nuestra identidad. A través de ellos recordamos personas, reconocemos sus aportes y transmitimos su historia a las nuevas generaciones», señaló.
«Winifreda creció con el trabajo y el compromiso de docentes, trabajadoras de la salud, productoras rurales, comerciantes y vecinas que sostuvieron instituciones y acompañaron las necesidades del pueblo. Queremos que esas contribuciones encuentren también un reconocimiento en los espacios que compartimos diariamente», indicó.
La propuesta establece una incorporación progresiva de nombres de mujeres y contempla la posibilidad de que vecinos e instituciones puedan sugerir nuevas personas y aportar antecedentes que permitan fundamentar cada homenaje.
Tras las exposiciones, y más allá de las diferencias planteadas sobre el origen de la idea, los proyectos coincidentes serán unificados para avanzar en una propuesta común que permita homenajear a mujeres que dejaron su huella en Winifreda.
Una premisa fue compartida por los concejales: «Nombrar es dar identidad y reconocer es hacer memoria».
Foto: Diferencias por la autoría y acuerdo para homenajear a mujeres.
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