El Hospital de Winifreda se convirtió este domingo en un espacio de juegos, música y alegría para celebrar el Mes de las Infancias.
La actividad, organizada por la directora Valeria Zalazar, reunió a niños, niñas y familias frente al centro de salud y también permitió que los pequeños recorrieran distintos sectores del edificio.
Zalazar se sumó de lleno a la celebración. Con una peluca y un atuendo infantil, recibió a los chicos y repartió la merienda junto al resto del personal sanitario, integrantes de la Cooperadora del Hospital y del área de Cultura municipal.

El festejo se extendió durante dos horas, de 14 a 16, con el acompañamiento del sol. La propuesta incluyó camas elásticas, metegol, maquillaje artístico, pochoclos, caramelos, tortas, chocolate caliente, sorteos, la presencia de payasos y un personaje disfrazado de dragón. La música estuvo a cargo del DJ Joselo Lang.
Los chicos también pudieron subir a la ambulancia y conocer parte de su equipamiento de emergencia.
Uno de los momentos particulares fue el recorrido por las distintas áreas del hospital. El enfermero Fabián Villafañe guio a niños y niñas por la sala de rayos, odontología, habitaciones, vacunatorio y otros servicios.

En diálogo con InfoWini, Zalazar reveló que la iniciativa surgió «a partir de un pedido de docentes que querían realizar una visita al hospital durante los primeros días del invierno». Sin embargo, decidió postergarla porque «había mucha circulación de resfríos y enfermedades respiratorias».
Con la llegada de la Semana de las Infancias, encontró la oportunidad para concretarla. «Me pareció apropiado hacer como un mini tour mostrando odontología, la sala de rayos, farmacia, las vacunas y los servicios que tiene el hospital y sacarles un poquito el miedo a los chicos», explicó.

Mientras la directora hablaba, los niños ingresaban a la renovada habitación de Pediatría. El espacio «fue acondicionado para recibir a pacientes de entre 0 y 14 años y ambientado con colores rosa y celeste, nuevas colchitas, un televisor con dibujos animados y stickers», detalló la directora.
Para Zalazar, el festejo tuvo un objetivo que fue más allá de lo recreativo. «La idea fue fortalecer al equipo de los trabajadores de salud y demostrar que un ratito de felicidad también es un chico sano», señaló.
Destacó además el trabajo conjunto con la cooperadora y el área de Cultura municipal para concretar la propuesta.

La respuesta de la comunidad también fue valorada positivamente. «Se acercó mucha gente, abuelos, niños, las mamás con sus chicos. Trajeron el equipo de mate, así que estuvo re lindo, todo salió bárbaro», expresó Zalazar.
Así, durante dos horas, el hospital dejó por un momento su rutina habitual para convertirse en escenario de juegos y encuentros. La propuesta buscó acercar a las infancias al centro de salud desde un lugar diferente, basado en la diversión, la confianza y el afecto.

Zalazar, desde antes del inicio, se comunicó con este cronista para invitarlo a cubrir la actividad. La difusión de las acciones que impulsa desde la dirección forma parte de la dinámica que le imprime a su gestión al frente del hospital.

Foto: “Un ratito de felicidad también es un chico sano”, afirmó Valeria Zalazar.
Domingo 23: juegos, merienda y música en Hospital de Winifreda




















