El músico baronense Renzo Fredes recibió un reconocimiento durante los festejos por el 120° aniversario de Villa Mirasol, en homenaje a su destacada participación en el Festival Nacional de Folklore de Cosquín 2026, donde tuvo el privilegio de subir en dos oportunidades al escenario mayor «Atahualpa Yupanqui».
La distinción fue entregada por el intendente Lucas Laguna y la vicegobernadora Alicia Mayoral durante el acto central celebrado el pasado domingo.
Para Fredes, el reconocimiento tiene un significado especial, ya que desde hace casi diez años se desempeña como profesor de Música en la escuela primaria y secundaria de Villa Mirasol. Además, gran parte de su familia paterna es oriunda de esa localidad, donde pasó buena parte de su infancia.
«Fue una sorpresa muy agradable. Siempre hago las cosas sin esperar un reconocimiento, pero cuando llega, uno no puede evitar recordar todo el esfuerzo de tantos años, el apoyo de la familia y el camino recorrido», comentó el homenajeado durante una conversación con InfoWini.
Dos veces.
«Sobre fines del año pasado me convocaron los chicos de La Cruzada, de General Pico, para formar parte de la banda que iba a presentarse en Cosquín. Empezamos a tocar algunas fechas antes para ir conociéndonos y después llegamos al escenario mayor, en el horario televisivo», recordó el guitarrista.
Fredes destacó que compartió esa presentación con su primo, Franco Fredes de Winifreda, como integrante de La Cruzada, donde interpretó guitarra criolla. Además, reveló que esa no fue su única actuación en el festival: «Dos o tres días antes también toqué con Laura Gómez Weiss, de Santa Rosa. En ese proyecto hice guitarra eléctrica».
«Ya había ido varios años a Cosquín, pero siempre tocando en el circuito de peñas. Este año tuve la posibilidad de subir dos veces al escenario mayor y fue una alegría enorme», recordó.
Al rememorar la experiencia, Fredes aseguró: «Lo viví con mucha emoción porque para quienes hacemos folclore, tocar en Cosquín es como para un futbolista llegar a jugar en Primera División. Es un lugar emblemático, por donde pasaron los artistas más importantes del país».
Además, subrayó el valor afectivo que tuvo ese momento: «La alegría fue todavía mayor por haberlo compartido con mi primo, Franco Fredes, y con mis amigos de la música de toda la vida, que fueron quienes me llevaron hasta ese lugar».
Consultado sobre la plaqueta que le entregaron durante los festejos por los 120 años de Villa Mirasol, Fredes explicó que mantiene un fuerte vínculo con la localidad. «Hace casi diez años que trabajo en las escuelas de Villa Mirasol, dando clases de música en la primaria y en la secundaria. Además, mi familia paterna es de allí, pasé gran parte de mi infancia en el pueblo y tengo muchos conocidos de toda la vida. Supongo que por todo eso llegó este reconocimiento del municipio», manifestó.

«Uno siempre se acuerda de la familia».
Premio al esfuerzo.
Durante la fiesta, Fredes también fue protagonista sobre el escenario. Primero abrió la programación artística junto a El Desarreglo, la banda en la que participa con músicos de distintas localidades pampeanas, entre ellos su primo Franco Fredes de Winifreda, además de integrantes de Quemú Quemú, General Pico, Victorica, Santa Rosa y Colonia Barón. Más tarde regresó para presentarse acompañando a Laura Gómez Weiss.
Fredes, de 34 años, lleva más de dos décadas ligado a la música. «Empecé a estudiar guitarra cuando tenía 10 años y a los 12 ya estaba tocando en escenarios. Hoy tengo 34, así que llevo más de 20 años con la música», contó.
«Este año siento que fue el premio a tanto esfuerzo, al estudio y al acompañamiento de mi familia, que siempre estuvo presente, desde comprarme la primera guitarra hasta apoyarme durante los siete años que estudié la carrera de Música en Santa Rosa, uno se acuerda de todo ese camino cuando recibe una distinción o tiene la posibilidad de vivir algo como Cosquín», se sinceró.
El Desarreglo.
Actualmente, Fredes continúa «integrando El Desarreglo, que es mi proyecto propio, y también sigo tocando con Laura Gómez. A veces también acompaño a Lucho Juárez, músico santiagueño radicado en Santa Rosa, un gran amigo de hace muchos años, y por ahí me convocan para compartir alguna fecha con otros proyectos», concluyó.
Renzo Fredes, vestido con un buzo gris, recibe su placa de manos del intendente Laguna.
Un winifredense en el escenario mayor: La Cruzada debutó en Cosquín




















