En los últimos días falleció en Winifreda Julio Héctor Blanco, de 90 años, un vecino muy conocido que desde hacía años vivía solo en una vivienda ubicada en la playa de estacionamiento para camiones, un predio municipal del que también era cuidador.
Según relataron sus amistades, días antes de su muerte sufrió un accidente doméstico mientras trabajaba en el exterior de su casa, al clavarse un clavo en uno de sus pies. Tras un gran esfuerzo logró retirarlo por sus propios medios, pero demoró un par de días en ir al hospital.
Cuando finalmente acudió a la guardia del centro de salud, recibió las primeras curaciones y, debido a la gravedad de su estado, fue derivado a un centro asistencial de Santa Rosa, donde posteriormente falleció.
El cuadro habría estado relacionado con una infección compatible con tétanos, aunque esa información no fue confirmada oficialmente.
Conmoción.
El servicio funerario de la Cooperativa de Electricidad de Winifreda comunicó que, a través de la empresa Martín Servicios Sociales, se realizaron los trámites legales para retirar los restos de Blanco de la Morgue Judicial de Santa Rosa y trasladarlos a la localidad.
En este momento, sus restos permanecen en la sala velatoria de la entidad solidaria. Desde el área municipal de Acción Social habrían conseguido ubicar a sus familiares para coordinar la inhumación, prevista para el lunes 13 de julio en el cementerio local.
Un detalle que refleja parte de su vida cotidiana es que, en la vivienda donde residía, aún permanece la bicicleta amarilla con la que se movilizaba habitualmente por las calles del pueblo.
Foto: Julio Blanco vivía solo y falleció a los 90 años tras un accidente doméstico.




















