Hay momentos únicos que solo un Mundial de fútbol puede regalar y que difícilmente se olviden.
El impresionante banderazo de los hinchas argentinos realizado este viernes en Dallas fue uno de ellos.
Aunque la Selección Argentina ya había asegurado de manera anticipada el primer puesto del Grupo J y su clasificación a los 16avos de final, tras las victorias por 3-0 sobre Argelia y 2-0 ante Austria, miles de simpatizantes se reunieron en el Klyde Warren Park para teñir de celeste y blanco el corazón de la ciudad estadounidense en la previa del partido frente a Jordania.
Desde temprano comenzaron a llegar familias, grupos de amigos y fanáticos provenientes de distintos rincones de Argentina y del mundo. El sonido de los bombos marcó el inicio de una verdadera fiesta, acompañada por los clásicos cánticos de cancha, mientras enormes banderas con los rostros de Lionel Messi y Diego Maradona flameaban sobre la multitud.
Como ocurre cada vez que juega la Selección, las camisetas de los clubes quedaron de lado y la única que unió a todos fue la celeste y blanca.
Entre los miles de asistentes estuvo la winifredense Jesica Ostapchuk, quien actualmente reside en Río Alegre, provincia de Buenos Aires. Desde Dallas compartió con este medio la emoción de haber sido parte de una jornada que definió como «inolvidable».

Una fiesta «inolvidable».
Bombos y banderas.
«El banderazo fue una emoción gigante. Desde el momento que llegué me encontré con amigos de Buenos Aires y de Jujuy. Fue básicamente uno de los momentos más felices que he vivido», contó.
Según relató, la convocatoria reunió a compatriotas de prácticamente todas las provincias. «Había muchísimos argentinos de todos lados. Muchos cordobeses, mucha gente de Buenos Aires, pocos pampeanos. Sé que venían algunos chicos de Castex, pero no tengo muchas referencias adicionales».
La previa tuvo todos los ingredientes de una verdadera celebración popular. Por unas horas, Dallas pareció un rincón de Argentina.
«Había bombos, banderas por todos lados y camisetas de Argentina a morir. El que no tenía podía comprar porque vendían por todos lados. Y una de las cosas que más me llamó la atención fue la cantidad de puestos de choripanes y de asado. De alguna manera era como estar en casa», señaló.

En recital de Ciro y Los Persas.
Recital.
La jornada también tuvo un cierre musical de lujo. Tras el banderazo, Jesica asistió al recital de Ciro y Los Persas, otra de las propuestas organizadas para acompañar a los miles de hinchas argentinos que viajaron a Estados Unidos.
«Después del banderazo tuve la oportunidad de ver a Ciro y Los Persas. Ciro es el cantante de la icónica banda Los Piojo, que siempre me gustó, así que fue un placer enorme poder verlos acá en Dallas», manifestó.
Antes de despedirse, resumió con pocas palabras todo lo vivido:
«Fue bastante épica la noche. Ahora me voy a descansar porque tengo que prepararme para el partido contra Jordania. Un abrazo grande», finalizó.

La pasión argentina copó Dallas.
Fiesta albiceleste.
Como ocurre en cada Copa del Mundo, la pasión argentina volvió a cruzar fronteras. Y entre los miles de hinchas que coparon Dallas también hubo una representante de Winifreda, que vivió una experiencia que seguramente recordará para siempre.
Foto: Dallas se vistió de celeste y blanco con una winifredense entre la multitud.
De Winifreda a Dallas: Jesi Ostapchuk cumplió su sueño mundialista




















