«Comienzo con los modelos mentales y con lo que nos sucede cuando aparece algo nuevo. La primera reacción es la negación, porque pensamos que eso no va a funcionar. Después llega el enojo y, con el tiempo, comenzamos a asimilar la situación hasta alcanzar finalmente esa etapa de aceptación».
Con estas palabras, Gabriel Ise, supervisor de Sanidad Animal del Senasa en la Zona Noreste de La Pampa, abrió su charla informativa sobre la implementación de la caravana electrónica en el rodeo bovino.
El técnico llegó a esta localidad invitado por la Fundación Winifreda-Mauricio Mayer (Fuwima). Su exposición fue seguida con atención el jueves, en el Concejo Deliberante, por unos quince productores ganaderos de ambas localidades, quienes tuvieron la oportunidad de interiorizarse y despejar dudas sobre este innovador sistema de identificación individual, cuyo uso ya es obligatorio desde enero 2026 en terneros y terneras y que forma parte del proceso de modernización de la trazabilidad ganadera impulsado por el Gobierno nacional.
El encuentro dejó en evidencia que, más allá de las inquietudes que genera todo cambio, los productores observan con cierto recelo la caravana electrónica, aunque muestran una creciente aceptación hacia una herramienta que ya fue adoptada por países limítrofes y que apunta a mejorar la trazabilidad y abrir nuevas oportunidades comerciales para la carne argentina.
Ise aclaró que la incorporación del dispositivo electrónico no fue una iniciativa exclusiva del Senasa. «Esto se trató entre las asociaciones gremiales del campo y el Gobierno, y a nosotros nos toca ponerla en vigencia ejerciendo nuestro poder de policía sanitaria», expresó.

«No podemos quedarnos atrás».
Destacó que la identificación electrónica permitirá obtener datos individuales de los animales, fortalecer los controles sanitarios y acceder a mercados internacionales cada vez más exigentes. Pero hizo especial hincapié en que Argentina no puede quedar rezagada respecto de sus competidores regionales.
«Uno de los países que exige trazabilidad electrónica es Japón. Nuestros principales competidores más cercanos, Uruguay, Paraguay y Brasil, ya la tienen. No nos podemos quedar atrás pensando que nos comprarán porque tenemos la mejor carne. Hoy los países adquieren productos cárnicos donde se cumplen los requisitos que ellos exigen», afirmó.
Según señaló, el objetivo es alcanzar una verdadera «trazabilidad nacional», permitiendo que animales criados en el país puedan ingresar a distintos mercados internacionales.
Los ganaderos participaron activamente de la charla, realizaron consultas y, aunque reconocieron algunas dudas iniciales, mostraron predisposición para adaptarse a un sistema que ya es una realidad en gran parte de la región y que aparece como una condición indispensable para sostener la competitividad de la carne argentina en los mercados mundiales.

Abordarán la identificación electrónica del rodeo en Winifreda




















