El Hospital Juan Smith de Winifreda tendrá por primera vez un sistema de aspiración central que permitirá optimizar la atención de los pacientes y fortalecer su capacidad operativa.
La instalación de esta infraestructura sanitaria era uno de los objetivos planteados por la directora del centro de salud, Valeria Zalazar, desde el inicio de su gestión. A poco más de tres meses de haber asumido el cargo, logró concretar el proyecto.
Bomba de vacío.
La obra contempla la instalación de una bomba de vacío de 3 HP con tanque pulmón, diseñada para abastecer de manera centralizada a todos los sectores del hospital que requieren sistemas de aspiración.
Los trabajos ya comenzaron y están a cargo de la ingeniera Rocío Gardón y el técnico Fabián Barrientos, integrantes del Taller Móvil del Departamento de Oxígeno Medicinal del Ministerio de Salud de La Pampa, organismo encargado de la instalación y mantenimiento de las redes de gases medicinales en los establecimientos de salud pública.
«El hospital ya cuenta con una red de oxígeno central y ahora estamos realizando la instalación necesaria para incorporar un sistema de aspiración central. Aunque no se trata de un gas medicinal propiamente dicho, constituye un servicio complementario indispensable para la atención de pacientes», explicaron los especialistas a InfoWini.
Para concretar la obra se está construyendo «una red específica con cañerías de cobre electrolítico, que permitirá llevar la aspiración a cada una de las habitaciones, al sector de Guardia y al Shock Room. Estamos realizando adecuaciones en paredes, ampliando cablecanales y modificando los paneles de cabecera ubicados detrás de las camas. En esos paneles se incorporará una nueva boca o conexión para el servicio de aspiración, que se sumará a las ya existentes de oxígeno y aire medicinal», detallaron.
Secreciones.
Según explicaron Gardón y Barrientos, la aspiración central genera una «presión negativa controlada» indispensable para numerosos procedimientos médicos. El sistema permite extraer secreciones, fluidos o aire en pacientes que no pueden eliminarlos por sus propios medios, como personas críticas, intubadas, traqueostomizadas o con enfermedades respiratorias. Además, puede utilizarse en drenajes, aspiración gástrica y otras prácticas que requieren succión continua o intermitente. Su aplicación abarca pacientes de todas las edades, desde recién nacidos hasta adultos.
Actualmente muchas de estas prácticas se realizan mediante equipos portátiles, pero con la nueva instalación el servicio quedará «centralizado y disponible permanentemente en todas las habitaciones y sectores críticos del hospital, mejorando la rapidez y eficiencia en la atención de emergencias y pacientes internados».
Los trabajos demandarán aproximadamente una semana y media. Además de la instalación de la red de aspiración, «tenemos que realizar las conexiones eléctricas correspondientes, llevando la energía trifásica hasta el compresor para energizar la bomba durante su funcionamiento».
Gestión.
Zalazar destacó que la incorporación del servicio de aspiración es el resultado de una gestión iniciada desde el primer día de su administración.
«Venimos insistiendo con este tema desde el día cero que ingresé a la dirección. Era una inversión importante que el hospital no podía afrontar por sí solo, ya que el equipamiento tiene un valor superior a los 50 millones de pesos», explicó.
La directora señaló que realizó «intensas gestiones ante el Ministerio de Salud y el Departamento de Oxígeno Medicinal, encabezado por Horacio Laborde». Como resultado de esas acciones, «una bomba de vacío que había sido reemplazada en el Hospital Gobernador Centeno de General Pico fue destinada a Winifreda, y es la que en estos momentos está en proceso de instalación».
«Hubo reuniones, llamados y viajes a Santa Rosa y General Pico. En salud, conocernos y trabajar en conjunto facilita mucho las cosas», destacó Zalazar.
«La predisposición de todos los involucrados fue fundamental para que este proyecto pudiera concretarse», sostuvo el enfermero Fabián Villafañe.
Finalmente, los responsables de la instalación coincidieron en que la incorporación del sistema representará un importante salto de calidad para el hospital. «No todos los establecimientos de salud cuentan con este tipo de equipamiento. Lo moderniza, amplía sus prestaciones y le permite brindar una mejor respuesta ante situaciones que requieren atención de mayor complejidad», remarcaron.
Foto: Valeria Zalazar junto al enfermero, los instaladores y el nuevo equipo.
Hospital de Winifreda agradeció la donación de una impresora




















