Ricotero de Winifreda atesora valiosa colección de la obra del Indio Solari

El vecino winifredense Pablo “Jagger” Alaniz fue uno de los tantos seguidores de Carlos “Indio” Solari que este viernes 5 de junio recibió con profunda tristeza la noticia de su fallecimiento, a los 77 años.  

«Tal vez en otro momento hubiera pensado que se trataba de una fake news, pero apenas me llegó la confirmación de su muerte, y después de lo vivido en el último show de Los Fundamentalistas en La Plata, entendí que había una realidad que golpeaba fuerte», expresó. En aquel recital, Solari tuvo una aparición especial a través de un video proyectado ante miles de seguidores. 

El músico, que convivía con el Parkinson, murió como consecuencia de un accidente cerebrovascular (ACV) hemorrágico, según informaron medios nacionales.

«Su voz, la del padre que no tuve». 

Pablo reconoció que le costó asimilar la pérdida de quien considera uno de sus «grandes referentes» del rock nacional. «Uno tarda en reaccionar ante la partida de estos héroes que, de alguna manera, vienen a comerse el dolor de nuestra cotidianidad. Se mezclan la angustia, la desolación y, por qué no, cierta desesperanza», reflexionó.

Su vínculo con la música de Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota, banda liderada por Solari, comenzó a fines de la década del noventa, durante un viaje futbolero a Mendoza. «Esteban Morón fue quien me hizo escucharlos de verdad. Fue un antes y un después en mi vida», recordó emocionado.

Pablo reveló que nunca pudo asistir a un recital de Los Redondos, pero sí estuvo presente en cada presentación solista del “Indio”. «Lo vi todas las veces que se presentó. Todavía conservo las entradas y muchas remeras de aquellos recitales», contó.

Aquellos encuentros representaban mucho más que un espectáculo musical. «Eran momentos de comunión entre personas que solo respondían a una premisa: bailar y escuchar canciones que nos conmueven. Y por sentir eso, aunque sea por un instante, realmente valió la pena», manifestó. 

Conmovido, admitió que las canciones de Solari ocupan un lugar muy especial en su vida. «Puede sonar descabellado, pero materialicé su voz en la del padre que nunca tuve, del hermano que perdí en un accidente y de mi madre que se fue demasiado temprano», confesó. 

Tesoro ricotero.  

Entre las frases pronunciadas por Solari que más lo marcaron, destacó una que incluso lleva tatuada en homenaje a su madre: «Nadie es capaz de matarte en mi alma». También, rememoró versos emblemáticos como «El futuro llegó hace rato» y «Puede alguien decirme: me voy a comer tu dolor».

Sobre la etapa solista del músico, señaló que una de las letras que más lo identifica es: «Escamas que al fin huyen de su piel, lágrimas que te muerden el corazón… Van a ver quién se come a quién esta vez».

Su colección vinculada a la obra del artista es amplia. «Tengo discos compactos, vinilos, cuadros, libros, entradas y distintos objetos que fui reuniendo a lo largo de los años», detalló desde la cocina de su vivienda, mientras en el televisor se emitían recitales de Solari.

«Tal vez viaje a Santa Rosa, donde seguramente muchos amigos, algunos hermanos de esta ruta, se junten a rendir homenaje a su obra», evaluó.

Mientras hablaba, continuaban llegando a su celular mensajes de fanáticos y amigos que compartían la misma conmoción y lloraban la muerte del histórico músico.

«Las despedidas son esos dolores dulces», concluyó, apelando a una de las frases icónicas del cantante.  

Foto: Pablo Alaniz atesora una colección de oro de la obra del Indio Solari. 

Winifredense crea sonidos para una serie de Netflix: «Es un aprendizaje»

Facebook