El 3 de junio de 1995 nació en Winifreda el Movimiento Nacional de Mujeres Agropecuarias en Lucha, una organización que se convirtió en símbolo de la resistencia de los pequeños productores rurales frente a la crisis económica y el endeudamiento que afectó al sector durante la década de 1990, bajo la presidencia de Carlos Menem.
Impulsado por Lucy de Cornelis, el movimiento logró frenar remates de campos en distintos puntos del país mediante una modalidad de protesta pacífica que se volvió emblemática: las mujeres se reunían frente a las subastas, cantaban el Himno Nacional y levantaban banderas argentinas para impedir que las tierras pasaran a otras manos.
Al cumplirse un nuevo aniversario de aquella histórica organización, Cornelis recordó los orígenes de la lucha y destacó el papel de las mujeres rurales en la defensa de los pequeños productores.
«Hoy hace 31 años del nacimiento del Movimiento de Mujeres Agropecuarias en Lucha, donde salimos a defender la soberanía argentina, parando los remates, cantando el Himno Nacional y abrazadas a la Bandera. Así se salvaron 14 millones de hectáreas hipotecadas gracias a la decisión de nuestro presidente Néstor Kirchner, que nos dijo que no habría más remates y cumplió», escribió en sus redes sociales.
En el mismo mensaje, la dirigente envió «besos al cielo» a quienes ya fallecieron y expresó su reconocimiento a las mujeres que continúan vivas. «Hoy más que nunca defendamos nuestra querida patria, que vuelve a estar en peligro», agregó.
Nacida en Santa Rosa, Lucy de Cornelis vivió durante tres décadas en Winifreda, donde su esposo, Eduardo Cornelis, desarrollaba su actividad como contador y productor agropecuario.
La propia familia sufrió las consecuencias de la crisis. A comienzos de los años noventa mantenía una deuda de 15 mil pesos con el Banco de La Pampa que, debido a los intereses, se multiplicó varias veces en poco tiempo.
«Fue el plan neoliberal que atrapó a los pequeños productores: los insumos subían mientras la producción caía de manera abrupta», explicó Cornelis en distintas entrevistas al recordar aquellos años. También señaló que las tasas de interés aplicadas por las entidades financieras «se fueron hasta las nubes».
La constitución formal del movimiento se realizó el 3 de junio de 1995 en el club de Winifreda, donde unas 300 mujeres vinculadas al sector agropecuario, provenientes de distintos puntos de La Pampa, se reunieron para organizar la resistencia.
«Redactamos una carta con ocho puntos. Entre ellos, la suspensión de los remates y la refinanciación de las deudas que considerábamos impagables. Queríamos cumplir con nuestras obligaciones, pero pagar lo que era justo», recordó posteriormente la dirigente.
Aquella convocatoria marcó el inicio de un movimiento que trascendió las fronteras pampeanas y se transformó en una referencia nacional en la defensa de los pequeños y medianos productores rurales.
Crónica con apuntes de La Arena WEB.
Foto: Lucy de Cornelis evocó la histórica creación de Mujeres Agropecuarias en Lucha




















