La película comunitaria “Baldo” no solo emocionó al público con su trama, sino también con la participación de numerosos habitantes de Winifreda.
Con actuaciones individuales y presencia en escenas grupales, hombres, mujeres y jóvenes dejaron su huella en una producción cinematográfica que ya forma parte del patrimonio cultural y la memoria colectiva del pueblo.
Si bien la historia principal que atraviesa el film es ficcional, otras escenas muestran a vecinos con sus nombres reales e incluso relatando situaciones que verdaderamente les ocurrieron o vivieron, aportando autenticidad y una fuerte identidad local al guion.
Memorable.
Una de las vecinas que participa en la película es Azucena Díaz, conocida popularmente como “Porota”, quien interpreta a un personaje muy parecido a ella misma: una mujer chusma, entrometida y muy divertida. Su actuación fue una de las que más risas despertó entre el público. Tras el estreno, recibió numerosos mensajes de felicitaciones y cariño, incluso del propio director Leandro Clara, por la espontaneidad que mostró frente a cámara.
Los recuerdos del Winifreda de antaño surgen cuando aparece en escena el vecino Alberto “Beto” Borthiry, mate en mano y acompañado por su hija, mientras rememora su infancia. Cuenta que nació en un conventillo y tenía apenas 5 años cuando iba hasta la estación del ferrocarril para esperar el tren, que llegaba dos veces por semana. Con entusiasmo, le pedía al guarda permiso para subir y recorrer los vagones, fascinado por el movimiento y la vida que traía cada llegada de la máquina a vapor.
Mechi y abejas.
La vecina María Rosa García, con evidente tristeza, le narra a su hermana Mirta el fallecimiento de su perrita Mechi, un hecho real que terminó siendo incluido en el guion.
El vecino Raúl Calvo interpreta a un apicultor y, mientras conversa con un colega, lanza una inquietante reflexión: «¿Te imaginás la vida sin abejas?».
Otra de las escenas muestra a dos adolescentes sentadas en un banco de la plaza central hablando sobre un antiguo evento local llamado “La Semana de la Juventud”. La postal resulta entrañable: las chicas comparten unos mates y conversan tranquilamente, sin celulares de por medio.
El cuartel.
En la localidad hay vecinas que combinan sus trabajos particulares con el servicio como bomberas voluntarias, y esa realidad quedó reflejada en una de las escenas de “Baldo”. Natividad Ormeño interpreta a la dueña de una verdulería que, mientras atiende a una clienta, escucha sonar el handy y sale rápidamente hacia el cuartel.
En la escena siguiente se la ve arriba de la autobomba camino a sofocar un incendio de pastizales y, más tarde, compartiendo junto a sus compañeros una reflexión sobre el trabajo realizado y los riesgos que implica cada intervención.
Fiado.
Otra escena transcurre en una ferretería atendida por Claudio Badini y Nicolás Comba, quien interpreta a “Fede”. Durante la secuencia, distintos clientes realizan sus compras y se despiden con el clásico «me lo anotás», mientras Claudio registra pacientemente cada transacción en una libreta, reflejando con humor una costumbre muy típica de los comercios de pueblo.
El Dani.
“Fede” ocupa gran parte de la película encarnando a un joven futbolista que sueña con debutar en la Primera División de Deportivo Winifreda. Su ilusión, sin embargo, se ve amenazada cuando sufre una lesión durante un partido informal con amigos, al que en un principio no quería asistir, pero terminó aceptando por insistencia de su entorno.
En medio de la preocupación, el personaje mantiene una videollamada con el médico de la Selección Argentina de fútbol, Daniel Martínez, quien le brinda valiosos consejos para su recuperación.
Finalmente llega el esperado debut y “Fede” se convierte en héroe al marcar de penal el gol que clasifica a su equipo al Torneo Provincial. La emocionante definición es relatada por comentaristas locales, aportando todavía más emoción e identidad a la escena.
Legado cultural.
La secretaria municipal de Cultura, Kelli García, aseguró que el estreno de “Baldo” representa «la coronación con éxito de un enorme esfuerzo» realizado por el municipio junto al equipo audiovisual y los vecinos que participaron de la película.
«Fue una idea de la intendenta volver a hacer una película, y casualmente la dirige Leandro ‘Leo’ Clara, nieto de ‘Pibe’ Clara, quien fue protagonista de la primera película, ‘Matemos al Tío’, y una persona muy querida por su trayectoria en la comunidad», expresó. «Desde Cultura sentimos una gran satisfacción por haber aportado este legado cultural a la comunidad de Winifreda», agregó.
García también valoró el trabajo realizado por el director, el sonidista Guido Rivera y todo el equipo técnico. «Llevaron adelante el proyecto prácticamente a pulmón, acompañando cada una de las ideas que fueron surgiendo. Se generó una dinámica de trabajo muy positiva», afirmó.
Además, resaltó que tanto el director como sus colaboradores aportaron equipamiento y tecnología que permitieron mejorar «la calidad» de la producción cinematográfica.
Consultada sobre el título del film, explicó que va mucho más allá de una referencia puntual. «Es una semblanza de Winifreda, de sus oficios, profesiones, sueños y anhelos. El homenaje a Baldovino aparece de manera lateral, porque el estadio lleva su nombre. Se eligió el diminutivo de ese personaje tan querido, pero la película aborda otras temáticas vinculadas con la dinámica cotidiana de la comunidad», precisó.
Revive el cine.
Por su parte, la intendenta Adriana García dijo que iniciativas de este tipo fortalecen el sentido de pertenencia. Además, subrayó la amplia participación de vecinos y vecinas que actuaron en el film de manera desinteresada. «Todos son actores locales que prestaron su tiempo y su compromiso para hacer posible esta película. Estamos muy agradecidos con cada uno de ellos», afirmó.
Finalmente, consideró que “Baldo” quedará en la memoria colectiva, tal como ocurrió con la histórica película anterior filmada en Winifreda. «Estas producciones forman parte de la historia del pueblo y seguramente seguirán presentes para las generaciones futuras. De alguna manera, hoy también se revive el cine en Winifreda», concluyó.
Foto: Azucena Díaz y Elsa Blanco en una escena de la película.
Leandro Clara celebró el estreno de “Baldo”: «Me llena de vida y amor»




















