La última casa estilo rancho que quedaba en Winifreda está siendo demolida. La vecina que la habitaba se mudó a una vivienda social junto a su hijo menor de edad y su hija mayor con discapacidad. Con este cambio, una problemática habitacional de larga data llegó a su fin.
En la precaria construcción, levantada con materiales antiguos y bolsas de arpillera, vivía desde hacía años Adriana Reinoso junto a sus hijos y dos hombres adultos.
El propietario de la casa la había intimado en reiteradas ocasiones para que desalojara el lugar, ya que su intención era derribarla debido al avanzado deterioro de la estructura y dejar limpio el terreno. No le cobraba alquiler. Sin embargo, la mujer sostenía que no tenía otro sitio donde ir.
«Ha venido tres veces para pedirme que me retire. Yo le dije que actualmente no puedo irme porque no tengo otro lugar donde vivir; si me voy, me quedo en la calle junto a mi hijo de cuatro años y mi hija de 24 años, quien tiene una discapacidad severa. Ella no puede caminar, no habla y tiene problemas respiratorios: solo le funciona un pulmón y depende de un tubo de oxígeno que yo misma compré en Santa Rosa», relató el año pasado en diálogo con Infowini. Actualmente, sus hijos tienen 5 y 25 años, respectivamente.
En ese entonces, desde el municipio informaron que Reinoso posee la tenencia de una vivienda social ubicada sobre la calle Federico Meyer desde el año 2006. Y que no la ocupaba porque estaba habitada por su expareja.

Máquinas municipales derriban precaria vivienda.
Demolición y traslado.
En las últimas horas, desde el área municipal de Acción Social confirmaron a este medio que, en los últimos días, la expareja de la vecina desocupó la vivienda social y actualmente está alquilando. Esto permitió a Reinoso tomar posesión de su propiedad.
Además, reiteraron que cuenta con una tenencia precaria, debido a que la vivienda todavía no fue cancelada en su totalidad ante el IPAV (Instituto Provincial Autárquico de la Vivienda). También, aseguraron que, durante todo este período, el caso fue monitoreado por el área provincial de Niñez y Adolescencia.
Asimismo, señalaron que la casa-rancho está siendo derribada con maquinaria municipal contratada por el titular del terreno donde estaba asentada.
Debido a su avanzado deterioro, siempre existió temor de que pudiera desplomarse con sus habitantes en el interior durante los fuertes vientos que afectaron la localidad en los últimos meses.
Residuos.
Los adultos que acompañan a Reinoso trasladaron una gran cantidad de residuos que tenían acumulados en el patio y el frente de la casa-rancho hacia la vivienda social. Actualmente, permanecen depositados sobre la vereda y un carro, lo que podría generar un conflicto con vecinos del sector si no se retiran a tiempo.

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