La sala de espera del Hospital de Winifreda volvió a mostrar una imagen que hacía tiempo no se veía: madres con bebés en brazos y niños pequeños aguardando su turno para recibir atención pediátrica.
Este servicio no se brindaba desde hacía más de dos años y medio, y finalmente este jueves se reanudó con el pediatra Nicolás Breppe, quien llegó a la localidad por invitación de la dirección del establecimiento ante la necesidad de fortalecer el área.
De Entre Ríos a La Pampa.
El especialista, a las 17 horas, hizo una pausa y conversó con Infowini en su consultorio. «Nací en Paraná, Entre Ríos, pero de muy chiquito me trasladé a vivir a La Pampa; me siento más pampeano que entrerriano. Estudié Medicina en Santa Fe, donde obtuve mi título, y llevo seis años desempeñándome como pediatra en La Pampa. De ese tiempo, cuatro años corresponden a la residencia y los últimos dos como pediatra, ejerciendo en la ciudad de Santa Rosa tanto en el área programática como en el Hospital Favaloro. Y hoy en Winifreda por primera vez», contó a modo de presentación.
«La directora del hospital se comunicó conmigo ante la necesidad de sumar en el área de pediatría, ya que había falta de atención en este sector. Siempre es muy lindo poder ayudar en el interior y dar una mano», expresó Breppe, quien destacó la importancia de acercar especialidades médicas a localidades más pequeñas.
Evitar multiprocesados.
Consultado sobre las consultas atendidas, señaló que fueron diversas e incluyeron «controles de niño sano, evaluación de patologías específicas y prevalencias habituales en pediatría, como cuadros respiratorios que suelen aparecer en esta época del año con la llegada de las temperaturas más bajas, y controles vinculados a la nutrición, como la obesidad infantil, un problema en auge, y el bajo peso». En ese sentido, remarcó que la alimentación es hoy uno de los ejes centrales en la salud infantil. «Lo nutricional está a la cabeza», aseguró.
«Evaluamos cada caso y, si es necesario, se realizarán derivaciones a centros de mayor complejidad como Santa Rosa», agregó.
Una hora de pantallas.
Al ser consultado sobre recomendaciones para las familias, el pediatra destacó la importancia de lo que llamó «las cuatro patas de una mesa». Según explicó, es fundamental que los niños «tengan buenos hábitos nutricionales, un buen descanso o sueño reparador, estén bien hidratados con agua y eviten el consumo de ultraprocesados y reduzcan el uso de pantallas, un problema creciente en la actualidad».
«Aconsejamos que los niños comiencen a utilizarlas recién a partir de los tres años, con un máximo de una hora diaria, siempre supervisados y evitando su uso antes de dormir, porque afecta el descanso y el desarrollo cerebral», indicó.
Regresará.
Breppe atendió 20 pacientes, desde recién nacidos hasta los 15 años. En principio, la atención pediátrica se realizará una vez al mes, aunque no se descarta aumentar la frecuencia según la demanda.
El regreso de este servicio marca un paso importante para la comunidad, que vuelve a contar con una especialidad clave para el cuidado integral de la salud de niños y niñas.
Foto: Breppe atendió a los pacientes infantiles con una sonrisa.




















