Éxito en Pascuas: pastelera winifredense agotó su producción

La winifredense Valentina Salvetti, con su emprendimiento de pastelería artesanal, elaboró por quinto año consecutivo deliciosos conejitos y huevos de Pascua con diversos rellenos y sabores, los cuales comercializó el último fin de semana.

Recientemente graduada como Pastelera Profesional, la joven de 20 años alcanzó un notable éxito en ventas: «Me quedé sin stock», expresó con entusiasmo tras una campaña que superó sus propias expectativas.

Más de 160 productos. 

En diálogo con Infowini, Valentina recordó que su vocación por la pastelería «surgió a mediados de la pandemia, cuando estábamos todos encerrados. Ya no sabía más qué hacer, entonces un día me puse a cocinar cosas dulces, como galletitas y alfajorcitos, y me gustó».

Ese primer acercamiento, casi casual, se transformó rápidamente en un proyecto concreto cuando «mi mamá me propuso hacer huevos de Pascua. Me animé y arranqué con los huevos rellenos, que fue el primer producto que vendí».

Desde entonces, este es su quinto año consecutivo apostando a la producción pascual, con una evolución constante. «Estuve cocinando y ofreciendo los clásicos huevos rellenos, sabores Ferrero, Kinder y Franui -frambuesas bañadas en chocolate-, más los conejitos de chocolate negro y blanco con rocklets, que resultaron ser los más vendidos. En comparación con el año pasado, me quedé sin stock muy rápido y la demanda continuaba». En términos de resultados, los números fueron más que positivos: «Vendí más de 50 huevos y 110 conejos», reveló.

Un lustro apostando a la producción pascual. 

Cocina ella. 

Detrás de cada producto hay un proceso minucioso que comienza mucho antes de encender la cocina. «Un mes antes ya evalúo los sabores, las cajitas de empaque y demás. Una semana antes planifico todo y tres o cuatro días antes empiezo con los rellenos y cascarones. En el caso de los conejitos, como estoy cursando mi último año de la tecnicatura, arranco en marzo. Dos semanas antes del ciclo lectivo ya estaban listos», explicó.

La organización es clave: lleva registros de «costos, cantidades y recetas», además realiza «bocetos» para asegurar uniformidad en sus creaciones.

Si bien el trabajo de producción lo hace sola, en momentos de alta demanda cuenta con el apoyo de su entorno. «Mi mamá me ayuda con el reparto y a cargar los pedidos al auto; mi papá y mi novio, a armar las cajas. Pero cocinar, cocino yo», aclaró.

Entre sus nuevas propuestas se destacan productos como frambuesas bañadas en chocolate, elegidas a partir de una encuesta previa entre sus clientes. «También estuve haciendo focaccia, un tipo de pan italiano; chipá, un pan con queso típico de Paraguay, roles de canela y otros productos más que, por suerte, están funcionando muy bien», se alegró.

Añadió frambuesas cubiertas con chocolate.

Ya piensa en más. 

Para Valentina, emprender desde su localidad natal «significa mucho porque acá surgió el emprendimiento. Me pone muy contenta que tantas personas confíen en mí», expresó.

En paralelo, continúa su formación académica en Córdoba. «Estoy cursando el último año de la tecnicatura superior en Gastronomía y estoy viendo si sigo la licenciatura o me perfecciono en alguna otra área». 

«La formación profesional me aportó muchísimo: aprendí técnicas y perfeccionamientos que me permiten ofrecer productos más prolijos y de mejor calidad», señaló. Con la mirada puesta en el futuro, ya piensa en seguir invirtiendo en equipamiento y ampliar sus productos.

Tras cerrar una temporada que sobrepasó sus propias metas, Valentina Salvetti reafirma su lugar como emprendedora emergente y vislumbra un futuro aún más prometedor. «Mis expectativas para el próximo año son aún mayores», concluyó con optimismo.

Foto: Valentina Salvetti vendió por completo su producción de Pascuas. 

De Winifreda a Córdoba: el dulce logro de Valentina Salvetti

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