Durante la fresca noche otoñal del sábado 21 de marzo, Julio Furch celebró su primer gol vistiendo nuevamente la camiseta de Deportivo Winifreda, el club de su infancia y al que regresó esta temporada tras casi dos décadas de ausencia.
El delantero se lució con un certero cabezazo, aportando al contundente triunfo 3-0 frente a Pampero de Colonia Santa María, en un estadio Miguel Eloy Baldovino colmado y vibrante. La conquista, además, tuvo un condimento especial: fue ante su gente y junto a su hermano Enzo, capitán del equipo.
-El gol fue de cabeza ¿Trabajás específicamente el juego aéreo en los entrenamientos o ya, con tanto profesionalismo, te sale por instinto?
-Es uno de mis puntos fuertes. Tengo muchos goles de cabeza; es un don que me dio el fútbol y la vida. Igualmente, en los entrenamientos sigo perfeccionándolo, y también trato de mejorar con los pies, sobre todo en canchas que por momentos se hacen complicadas para manejar la pelota.
-¿Qué sentiste en el momento exacto en que conectaste el cabezazo y viste que la pelota entraba?
-Sentí mucha alegría, tenía muchas ganas de convertir y se dio todo para que suceda en la tercera fecha y de local. Este gol de cabeza va a quedar marcado porque es el primero después de mi vuelta al club. Además, se me vinieron a la memoria muchos recuerdos, momentos muy lindos vividos acá.
En ese momento, el periodista de La Radio del Deporte de Santa Rosa le preguntó qué rincones del estadio recordaba de su infancia. Sin dudar, respondió: «El arco», que da a la calle Alsina. «La gente del pueblo siempre se agrupa allí, mi viejo siempre se sienta atrás; es el lugar del que más recuerdos tengo. Pero cada rincón de la cancha me emociona y me pone muy contento».
En cuanto al presente del equipo, Furch resaltó el crecimiento colectivo: «Tratamos de mejorar, de hacer un fútbol vistoso para que la gente disfrute. Hoy es muy importante mantener el arco en cero porque la liga es muy competitiva. Vamos paso a paso, construyendo».
El delantero le dedicó el gol a su familia: «A mi mamá y mi papá, que estuvieron presentes, y a mi señora y mis hijos, que están en Buenos Aires. Ellos hacen un esfuerzo enorme: yo me vengo para acá y ellos siempre están apoyando, esperándome para darme un beso y un abrazo. Este gol es para ellos», expresó al borde de las lágrimas.
Promesa cumplida.
En la previa del encuentro, Julio Furch recibió un reconocimiento por parte de la comisión directiva del club por su destacada trayectoria nacional e internacional y por cumplir su promesa de regresar a su pueblo natal para finalizar su carrera futbolística. Su largo recorrido lo llevó desde el fútbol mexicano, donde fue ídolo, al brasileño, pasando por el profesionalismo de AFA, hasta volver al amateurismo de la Liga Cultural.
La plaqueta de vidrio fue entregada por el vicepresidente Ignacio Leboso y el protesorero José Kloster, en una ceremonia en la que la locutora Flavia Cantera repasó su exitosa carrera, con pasos destacados por clubes de México y por Santos de Brasil.
«Con humildad y constancia se ganó el apodo de ‘Emperador’. En cada entrevista repetía que quería terminar su carrera en su pueblo y hoy cumple su promesa. Tras un breve paso por Banfield, aceptó el desafío de volver a su Club Social y Deportivo Winifreda», destacó.
«Estoy emocionado de volver a casa y de devolverle al club todo lo que me dio», había expresado el delantero al anunciar su regreso.
«Julito, tus goles y tus títulos nos llenan de orgullo, pero más aún tu fidelidad a las raíces. Gracias por tantos años de sacrificio, por las alegrías que nos regalaste desde lejos y, sobre todo, por cumplir tu palabra y volver a los abrazos de siempre. Te entregamos este presente como símbolo de nuestro cariño y admiración», finalizó la locutora en un mensaje cargado de afecto.
Foto: Julio Furch volvió, convirtió y emocionó en la goleada del Depo.
Julio Furch marcó su primer gol y Winifreda festejó con goleada




















