La joven Maillen Krank Pizarro, oriunda de Colonia Barón, completó recientemente el Profesorado de Letras en la Facultad de Ciencias Humanas de la Universidad Nacional de La Pampa (UNLPam).
Consideró que este logro académico «es el comienzo de mi formación», ya que planea continuar con la licenciatura, además de cursos y seminarios. En la actualidad, realiza una práctica educativa en la editorial de la universidad.
Revistas.
«Lo que me motivó a elegir esta carrera fue el amor por la lectura, que me inculcó mi mamá desde muy chiquita», expresó en diálogo con Infowini. En ese sentido, recordó sus inicios en el mundo de las letras: «Aprendí a leer desde los seis años, en la escuela y también en mi casa con revistas que me compraba mi mamá, y me las devoraba con entusiasmo. En ese momento no contábamos con muchos recursos para comprar libros; si bien nunca faltaba nada, tampoco sobraba para tirar manteca al techo».
Ese interés temprano se fortaleció cuando comenzó a frecuentar la biblioteca del entonces Instituto José Hernández, hoy Colegio del mismo nombre. «Mi mamá se asoció y ahí empecé a retirar libros. Me acuerdo que el primer cuento que leí fue de una chica que comía mandarinas, que es mi fruta favorita», relató con cierta nostalgia.
Su vocación se consolidó durante la secundaria. «Desde tercer año ya sabía que iba a estudiar Letras y finalmente elegí el profesorado porque ofrece una salida laboral concreta».
Dedicación.
Sobre su paso por la universidad, remarcó el esfuerzo que implicó: «Fueron cinco años muy arduos, marcados por muchas horas de estudio sentada en una silla. En los últimos cuatro años estuve levantándome todos los días a las seis de la mañana para leer y estudiar. Dejé de lado las salidas con amigas».
Sin embargo, aseguró que fue una etapa «que disfruté muchísimo, tanto las cursadas como la compañía de mis facu-amigas». «Estoy sumamente enamorada de mi carrera. Me interesa más la gramática, el análisis del discurso, la lengua en uso y la normativa», afirmó.
Para Maillen, haber terminado el profesorado representa mucho más que un logro académico: tiene un significado profundo. «Implica que cumplí un sueño, no solo mío, sino también el de mi mamá y de mi padrastro, que es mi papá. Los consejos que me dieron rindieron sus frutos», sostuvo con emoción.
Rememoró una experiencia: «El año pasado, durante mis prácticas profesionalizantes, con mis alumnos pudimos leer una obra de teatro y me encantó que pudieran hacer las voces de los personajes, actuar. Me di cuenta de que son participativos cuando una le pone ganas a la planificación. Las clases se vuelven interesantes y te das cuenta de que el 80 por ciento del curso te está escuchando y sabe de lo que hablás».
Lenguas indígenas.
De cara al futuro, dejó en claro que el profesorado «es solo el comienzo de mi formación, no el final». En ese camino, adelantó: «Este año voy a continuar con la licenciatura y, si surge una propuesta para trabajar en el aula, la voy a aceptar porque tengo ganas de ejercer la docencia. También quiero seguir con cursos y seminarios de la Red de Formación de Docentes Pampeanos, siempre enfocados en la lengua en uso, las lenguas indígenas y la literatura. Y en 2027 me gustaría iniciar un posgrado».
«Actualmente estoy realizando una práctica educativa interna vinculada a la Secretaría de Cultura y Extensión, en la editorial de la universidad. Me dedico a la corrección de textos de libros y colaboro en la gestión del portal de revistas científicas, un ámbito en el que me gustaría seguir desarrollándome».
Mientras aguarda la entrega formal de su título, prevista para julio, Maillen transita una etapa de nuevos desafíos, con la convicción de seguir formándose y creciendo dentro del campo de las Letras.
Foto: Maillen pasó de leer revistas en casa a recibirse de profesora de Letras.




















