Victorica: Raúl Koffler, 30 años de pasión por la cerrajería

Perfil de un referente victoriquense que cumple tres décadas como el cerrajero de confianza de la localidad.  

El victoriquense Raúl Horacio Koffler, de 60 años, es uno de los cerrajeros más reconocidos y respetados del oeste pampeano. Acumula 30 años de trabajo y su pasión por el oficio permanece intacta.

En charla con Infowini, Koffler contó que comenzó en la actividad en 1996, motivado por la necesidad y la curiosidad. «Realizaba trabajos menores en la Escuela Agrotécnica, donde llevo 32 años desempeñándome en el mantenimiento general de sus instalaciones. En ese momento, me había casado, mi señora también trabajaba en la escuela, pero yo quería ir adelantando. Fue así cuando decidí aprender un oficio; estaba entre cerrajería, reparación de aires acondicionados y refrigeración. Terminé optando por la cerrajería», relató.

Formación a distancia. 

Para formarse, Raúl recurrió a la educación a distancia: «La escuela IADE de Buenos Aires me enviaba cada tres meses unos casetes grandes negros con los videos, que reproducía en una videograbadora. De a poco fui comprando las herramientas, entre ellas una máquina para hacer copias y tallado de llaves, y arranqué despacito. Lo teórico es lindo, pero la práctica te profesionaliza», manifestó.

Con el tiempo, perfeccionó sus habilidades: «Ahora tengo unas máquinas más modernas y precisas para el copiado y tallado de llaves, adaptándome al avance de las cerraduras, que cada vez son más sofisticadas», agregó.

Al principio, «me movilizaba en bicicleta, cargaba la caja de herramientas y salía. Mi primer trabajo fue en una casa de barrio donde se había trabado una cerradura; la reparé sin inconvenientes. Con el tiempo, me fui ampliando hacia la reparación y mantenimiento de cerraduras de vehículos livianos, levantavidrios y cierres centralizados. Tuve la suerte de conocer personas muy responsables y preparadas, como los chicos de Cerrajería Santa Rosa, quienes me enseñaron mucho».

Tecnología y expansión. 

En 2011, Koffler abrió su propio negocio. «Soy el único con un establecimiento comercial de cerrajería en Victorica. Vendo cerraduras, candados, llaves y otros artículos relacionados con el rubro», precisó.

Su trabajo tiene mucha demanda: «Tengo clientes de Victorica y de localidades cercanas como Telén, Luan Toro y Carro Quemado, donde no cuentan con un cerrajero. También atiendo a toda la zona rural y a distintas instituciones locales», señaló.

La confianza, su sello personal. 

Koffler trabaja solo y explicó el motivo: «No tengo tiempo para sentarme a formar a otra persona. Me entregan la llave de una casa, el dueño se va y yo realizo mi trabajo. A lo largo de los años, me he ganado la confianza de la gente y jamás he tenido problemas con nadie. Capacitar a alguien implica ciertos riesgos que hoy no estoy dispuesto a asumir».

Tres décadas después de su primer contacto con la cerrajería, Raúl sigue motivado: «Como el primer día, e incluso más. Con mucho esfuerzo armé un galponcito donde trabajo, tengo un auto y la motricidad fina (sus manos) funciona bastante bien, cerca del 80 por ciento  para mi edad. Uso anteojos porque las piezas de las cerraduras son diminutas y requieren atención al detalle», finalizó.

Foto: Raúl Koffler en su taller de cerrajería. 

Especial suplemento 144º aniversario de Victorica. La Arena/Infowini. 

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