Barón y el tenis, una historia que lleva el apellido Florez

El vecino de Colonia Barón, Sergio Rubén Florez, lleva casi medio siglo dedicado al tenis, tanto como jugador como profesor.

Su amor por este deporte lo compartió con sus cuatro hijos, de los cuales uno se destaca como reconocido instructor en Río Cuarto, Córdoba. El menor, Valentín, obtuvo en los últimos dos años el premio Caldén en esta disciplina y hasta 2025 dio clases en su pueblo natal.

En diálogo con Infowini, Florez recordó cómo nació su pasión por el tenis: «A los 14 años vivía en el campo con mis padres, en Mauricio Mayer. Me fui a Buenos Aires, donde estaban todos mis hermanos. Empecé a tomar clases en Parque Sarmiento, tres veces por semana, y noté que progresaba cada vez más. Tiempo después, mi papá falleció y me tuve que hacer cargo del predio rural que él administraba».

Más adelante, contrajo matrimonio con Raquel Gertner y se estableció en Colonia Barón, mientras jugaba al fútbol en el Club Cultura Integral de esa localidad. 

«Un día fuimos a jugar tenis a Winifreda y, al regresar, tomamos la decisión de reactivar las canchas de Colonia Barón, con piso de ladrillo. Integré el grupo que trabajó muchísimo; arreglamos una cancha primero, luego otra, y así fue como comenzamos nuevamente», no se olvida.

Tiempo después comenzó a dar clases en las canchas del club, durante la presidencia de “Pocho” Gorosito.

Estratega.  

Florez es padre de cuatro hijos, a quienes inculcó su amor por el tenis. «Les enseñé desde pequeños y todos llegaron a competir muy bien en torneos nacionales realizados en distintas ciudades de la provincia de Buenos Aires, como Tandil y Olavarría», contó.
«Joaquín, mi hijo mayor, estuvo en la academia de Del Potro y conocimos a Guillermo Vilas. Yo en los nacionales intercambiaba conocimientos con otros entrenadores y observaba a jóvenes talentos en alta competencia. Eso me permitió perfeccionar mi técnica, que luego apliqué como entrenador», expresó.

Sobre la trayectoria de su familia, detalló: «Mi segundo hijo, Jeremías, también formó parte de ese circuito competitivo. Mi hija Evelyn logró alcanzar el puesto 59 en el ranking nacional. Y el menor, Valentín, mamó el tenis que había en la familia; la diferencia con sus hermanos es que es un estratega dentro de la cancha. Llegó a ser séptimo del país en la categoría Sub-16».

Valentín, además, obtuvo en 2024 y 2025 el premio Caldén en tenis, un reconocimiento otorgado por el Círculo de Periodistas Deportivos de La Pampa.

Amateur.   

Actualmente, sus cuatro hijos viven en Río Cuarto. Su esposa está acompañándolos y también juega de manera  ametur.

«Joaquín es profesor y da clases en el club Tenis Río Cuarto. Tiene mucha experiencia porque durante su juventud entrenó con Franco Agamenone, tenista cordobés nacionalizado italiano, y con Agustín Calleri. A Jeremías le falta un año para recibirse de kinesiólogo, y Evelyn es psicóloga y comparte su entusiasmo por el tenis practicando con sus hermanos», explicó Sergio.

Sobre Valentín, agregó: «Tiene 17 años, está estudiando Arquitectura y hasta el año pasado dio clases en Barón a niños, adolescentes y adultos».

Continúa. 

Finalmente, al referirse al futuro del tenis en Barón, manifestó: «La idea es seguir dando clases. Tengo un pedazo de campo y tengo que organizarme, pero puedo dedicar dos veces por semana a la enseñanza. Siempre hay personas interesadas, que disfrutan del tenis porque es una pasión personal para ellos».

Foto: Sergio Florez junto a su familia, todos apasionados por el tenis.

Oro y bronce para tenista de Barón en Juegos de la Integración

Facebook