La comisión directiva del Club Social y Deportivo Winifreda presentó oficialmente al jugador internacional Julio César Furch, quien decidió sumarse al equipo de primera división con vistas al próximo torneo de la Liga Cultural de Fútbol.
El “Emperador” del gol ya está entrenando junto a sus compañeros, entre ellos su hermano Enzo.
Revolución.
La conferencia de prensa, realizada en la sede del club social, estuvo cargada de emoción. El delantero de 36 años, que viene de disputar la Liga Profesional con Banfield, regresó a la institución que considera su casa y no ocultó su alegría por volver a vestir la camiseta del club de su pueblo natal.
«Es una revolución en La Pampa y a nivel nacional. Estamos con mucha expectativa», expresó el presidente del club Lucas Frank, quien encabezó la presentación junto a los entrenadores Cristian Savarese y Maxi Alles.
Además, estuvieron presentes tres de los nuevos refuerzos que se incorporan al plantel: el winifredense Mariano Nagore (proveniente de All Boys), Maximiliano Pascual y Uriel Garbia (ambos con último paso por Racing de Castex en el Torneo Provincial).
«Nunca me fui».
Como era de esperar, las primeras preguntas estuvieron dirigidas a Furch, quien dejó en claro el fuerte vínculo que lo une a Winifreda.
«Yo siento que nunca me fui, que siempre estuve acá, siguiendo al equipo. Tengo muchos amigos todavía jugando acá en el pueblo, hay mucha gente conocida, nos conocemos todos acá, así que estoy muy feliz, por la expectativa que se creó y por la ilusión que hay en el pueblo, en la gente», manifestó Furch.
Consultado sobre la decisión de regresar, el goleador reconoció que no fue sencilla.
«Fue una decisión que venía pensando, si bien siempre había dicho que iba a terminar mi carrera acá. Venía pensando desde hace dos meses en dejar el fútbol profesional. Después de que terminó el torneo me tomé un tiempito para pensarlo bien. Fue una decisión difícil porque conlleva mucho jugar en primera división y después pasar al club de tu pueblo. Así que fue duro y va a ser duro seguramente estos seis meses por el tema del acoplamiento con el equipo, con los chicos, con todo lo que se está creando, pero hay mucha ilusión y se creó una linda expectativa en el pueblo».
«Recuperando la felicidad».
Furch contó además que se encuentra bien desde lo físico, tras un año complejo en el que tuvo poca continuidad y una salida difícil del Santos.
En la conferencia estuvieron presentes su padre, su hermano, su esposa, sus hijos y también vecinos que lo vieron dar sus primeros pasos en el potrero. Él mismo lo resumió con una frase que emocionó a todos:
«Había perdido un poco esa felicidad o esa alegría de estar adentro de una cancha y ahora la estoy recuperando de a poco acá en el pueblo».
El sueño deportivo también estuvo presente cuando se lo consultó por la posibilidad de pelear cosas importantes con Winifreda.
«Sí, uno quiere dejar una estrellita o una marca en el club donde pasa. Me tocó gracias a Dios en la mayoría de los clubes que estuve y espero que Winifreda no sea la excepción. Nos quedamos muy cerca en aquel Provincial hace varios años atrás. Ahora vamos a trabajar para hacer un gran torneo, trataremos de elevar al club y de ayudar a la comisión, al cuerpo técnico a crecer a todos, eso creo que va a ser fundamental, con el trabajo de todos unidos, va a ser bueno poder pelear arriba y uno se ilusiona».
También, tomaron la palabra los entrenadores Savarese y Alles, al igual que los nuevos refuerzos Garbia, Nagore y Pascual, quienes coincidieron en destacar la admiración que genera compartir equipo con el “Emperador”.
Winifreda volvió a abrazar a su hijo pródigo, y el fútbol del pueblo ya empezó a soñar en grande.
Foto: Julio Furch fue presentado en conferencia de prensa.
Crónica con apuntes de El Diario y La Arena.
El regreso de Julio Furch a Winifreda repercutió en todo el país




















