El médium habló sobre las sesiones que realiza con personas de distintas provincias y del exterior
La mediumnidad se define como la capacidad de establecer un contacto entre el mundo físico y el espiritual. En Winifreda, esta práctica es realizada por el médium terapéutico Ceferino Barretta.
En diálogo con Infowini, el vecino expuso que su acercamiento a la mediumnidad «surgió inicialmente por curiosidad, aunque terminó siendo el resultado de recuerdos, vivencias personales y familiares que despertaron en mí una sensibilidad especial».
En ese sentido, destacó que «todos» podemos desarrollar habilidades de médium, «no es un don exclusivo de unos pocos, pero en mi caso particular tengo la capacidad de trabajar ese sexto sentido y esa sensibilidad que, de alguna manera, todos poseemos en mayor o menor grado».
Formación.
Recibió su formación mediante un curso virtual dictado por una escuela especializada de Buenos Aires. «La capacitación se extendió durante casi un año, con clases semanales de cuatro horas. Nos enseñaron distintas técnicas y realizamos prácticas primero entre compañeros del mismo curso, continuamos con nuestros familiares y finalmente con personas que se anotaban como voluntarios ajenos a nuestro entorno».
Como médium, Barretta actúa «como un teléfono espiritual hacia el más allá, un puente que conecta el plano físico, donde estamos los vivos, con nuestros seres queridos que ya no están en este mundo».
Sesiones.
«Las sesiones son individuales, persona a persona, y pueden ser tanto presenciales como virtuales. Los resultados son similares en ambos formatos», aseguró. «He trabajado con consultantes de 19 hasta 85 años y he brindado atención online a personas de Santa Rosa, Eduardo Castex, distintas provincias como Córdoba, San Luis, Buenos Aires e incluso del extranjero como México», contó.
Según confió, «la mayoría de mis consultantes busca reencontrarse con un ser querido que ha fallecido, especialmente cuando la pérdida fue repentina o dolorosa, y entre las partes quedaron palabras pendientes. La mediumnidad les permite que puedan expresar aquello que no pudieron decir en vida, con la seguridad de que esa entidad los escuchará y responderá. No es para tener miedo; se genera un entorno seguro y lleno de amor, con cuidado tanto para el consultante como para la entidad presente».
«Si la pérdida es muy reciente, recomiendo esperar no menos de seis meses. El duelo necesita su tiempo, tanto para la persona que quedó como para la entidad que debe adaptarse a su nuevo entorno», precisó.
El médium aseguró que no solicita datos previos ni fotografías de los seres fallecidos. «Cuanta menos información me den, mejor. Así lo que surge es más genuino y creíble», afirmó.
Durante la sesión, «primero busco validar la identidad del ser querido o espíritu, que de manera psíquica me transmite recuerdos, frases o situaciones que solo el consultante puede reconocer. También, percibo imágenes, emociones y sensaciones. Una vez que el consultante valida la identidad de su ser querido, se inicia el intercambio de preguntas y respuestas que la entidad las brinda a través mío».
Entidad.
Al cierre del encuentro, «propongo un momento íntimo para que la persona se comunique en silencio con su ser querido. Yo no escucho lo que dice el consultante, pero sí recibo la respuesta de la entidad, que luego transmito. Es una de las partes más emotivas de la sesión», contó.
Estima haber realizado más de 50 sesiones desde que comenzó con esta actividad, que -según reconoció- «me aporta un crecimiento personal».
Su celular de contacto es 2302-483792.
Foto: El médium terapéutico Ceferino Barretta.
Suplemento especial de Winifreda Fin de Año 2025. La Arena/Infowini.




















