Emoción y fiesta en baile de egresados Promo 2025 en Winifreda

El reloj marcaba las 22:15 del sábado 13 de diciembre. Las puertas del salón del Club Social y Deportivo estaban abiertas y en su interior comenzaba a desarrollarse una de las veladas más esperadas del año en Winifreda: el baile de egresados de la Promo 2025 del Colegio Secundario.

Con unas 500 entradas vendidas, el lugar lucía colmado de familias, amistades, vecinos y docentes de los protagonistas de la noche. No había sillas vacías ni rincones libres; cada espacio estaba ocupado por la expectativa y la alegría de acompañar a los estudiantes en el cierre de una etapa clave de sus vidas.

La organización estuvo a cargo de los padres de la Promo 2026, cuyos hijos finalizarán sus estudios el próximo año. El grupo invirtió varios meses de trabajo para garantizar que la celebración resultara impecable.

Tecnología. 

Debido a la gran cantidad de asistentes y los puntos ciegos propios del salón que dificultarían que algunas personas pudieran observar la bajada, la organización decidió mejorar la experiencia mediante un gran despliegue técnico.

Mauricio Font fue el encargado del sonido y el DJ Matías Aristoy asumió la responsabilidad de la musicalización. Ambos instalaron una pantalla LED gigante mientras que el camarógrafo Emanuel Barroso implementó un sistema audiovisual avanzado con tres cámaras: dos fijas y una portátil al hombro que seguía a cada uno de los estudiantes. Esta última contaba con transmisores que permitían proyectar en tiempo real todo lo que capturaba directamente en la pantalla enorme.

Simultáneamente, otro técnico operaba el sistema de conmutación, seleccionando qué se mostraba: ya fuera el plano general del salón, videos pregrabados de la promoción en el Parque Recreativo, el Vivero Municipal o una sesión de fotos especial.

Esta transmisión fluida aseguró que cada bajante y cada gesto estuvieran perfectamente visibles desde cualquier rincón del salón.

Levantaron sus gorros de graduación.

Emotivo. 

Los egresados fueron presentados por María Marta Landaburu y Graciela Castañeira, quienes oficiaron de locutoras. Ambas leyeron descripciones sobre cada estudiante: sus características, gustos, maneras de desenvolverse en el aula y sus planes de estudio futuros. Mientras recorrían la pasarela junto a sus familias, recibían aplausos, ovaciones, flashes y una atmosfera llena de emoción.   

Hubo un momento muy emotivo. Luca Moroni ya había comunicado que no participaría en la tradicional bajada. Sin embargo, al concluir el descenso de todos sus compañeros de sexto año, las locutoras leyeron unas palabras dedicadas a alguien especial: Lucas, quien en ese momento se encontraba sentado junto a su padre.  

Ante la invitación de los fotógrafos Luján Fischer y Luciano Roppel, junto al camarógrafo Emanuel Barroso, Luca se puso de pie y, acompañado por su papá, recorrió la pasarela situada frente al escenario, imitando el gesto realizado por sus compañeros. La reacción del público fue abrumadora: un estallido de aplausos llenó el lugar.  

Sesión fotográfica en el patio de Maxi Alles.

Un fiestón.  

Tras la primera entrada de baile, los jóvenes brindaron sobre el escenario, levantaron sus gorros de egreso y se tomaron una foto grupal

Luego, llegó el momento de las fotos familiares junto a la torta central. Cada mesa recibió una torta individual y la torta principal, utilizada para la foto colectiva, fue compartida entre los presentes por la comisión organizadora.

Desde ese momento, el ambiente formal dio paso a una verdadera celebración: los egresados tomaron la pista de baile y no pararon de moverse hasta las primeras horas del domingo. Reinó un ambiente distendido, alegre y seguro, en el que abundaron las risas, los abrazos y la complicidad entre generaciones. La cantina ofreció comidas y bebidas a precios accesibles. 

Los centros de mesa, elaborados en yeso por los mismos padres de la comisión organizadora, adornaban cada mesa familiar y se podían llevar como recuerdo. Pequeños toques que aportaron calidez y reforzaron el sentido de pertenencia a una noche pensada para los jóvenes.

Cuando amanecía, cerca de las 6.30, los egresados continuaron celebrando con su clásico after en el circuito de la salud, detrás de la Casa de la Cultura.  

Otra sesión de fotos en patio de Maxi Alles.

La más numerosa. 

La Promo 2025 cerró así su baile de egresados: con música, alegría, organización impecable y, sobre todo, con emociones profundas. Una noche que no solo celebró el final del secundario, sino también el valor de acompañarse y compartir.

Esta promoción se ha convertido en la más numerosa en la historia del Colegio Secundario de Winifreda desde su inauguración en 2019.

Está formada por 34 adolescentes: Luisina Lluch, Agustín Bellendir, Sabrina Rainhart, Tobías Cardozo, Stefanía Richterman, Juan Herrlein, Kiara Palacios, Benjamín Fernández, Agustina Domke, Francisco Lasagno, los mellizos Mateo y Thiago Fridirich, Milagros Llorens, Naim Aymú, Morena Corredera, Agustín Gamarra, Jeremías Guittlein, los mellizos Juana y Camilo Salvo, Matías Toranzo, Romina Díaz, Facundo Millaleo, Abigail Acebedo, Nicolás Leboso, Jeremías Mayer, Lucila Giménez, Santino Russmann, Delfina Díaz Cobrero, Iñaki Jañez, Ian Ponce, Guadalupe Miranda, Juan Muller, Máximo Arrighi y Luca Moroni.

Fotos del equipo de trabajo: Ema Barroso (camarografo), Luci Roppel, Maitén Villafañe y Luján Fischer (fotografos). 

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