La vecina Rosana Gandit inauguró esta semana su nueva peluquería unisex, a la que denominó “Don Horacio”, en homenaje a su padre.
En el local trabaja junto a su hijo Alan, de 18 años, quien decidió seguir los pasos de su madre en la profesión y además se especializó como barbero. «Acá estamos poniendo fe a lo que nos apasiona», dijo mientras atendía a una clienta.
Emprendimiento familiar.
«Yo hace 10 años que me recibí y mi hijo hace casi 3 años», compartió Rosana en diálogo con Infowini. Explicó las razones que la llevaron a elegir este oficio.
«Quería estudiar algo que me gustara y que me permitiera trabajar ya que en ese momento tenía a mis hijos chiquitos. Además, mi mamá es peluquera y eso influyó para que me inclinara por esta actividad, que me encanta».
«Estudié en Grandes Academias Noralís de Santa Rosa, que ya cerró sus puertas. Sonia fue mi profesora y Norita era la directora», recordó al mencionar la institución donde se formó profesionalmente.
«Después de terminar mis estudios, pasado algo más de un año, comenzamos a construir, muy de a poco, y ahora el proyecto finalmente está terminado. El martes abrimos oficialmente y aquí estamos trabajando con mi hijo, que también estudió, es peluquero y barbero», comentó con entusiasmo.
La peluquería está ubicada en calle Jacobi, casa número 5. «Aquí estamos los dos poniendo una ficha de fe a lo que nos apasiona», agregó.

«Poniendo fe a lo que nos apasiona».
Servicio de calidad.
Hubo un tiempo en que Rosana realizaba cortes a domicilio, pero «después me di cuenta de que las herramientas se desgastaban mucho y que a veces las perdía sin querer y son caras. Decidí no hacerlo más hasta contar con mi propio local y ahora he retomado la actividad». Su hijo Alán, por otro lado, «lleva tres años haciendo cortes a domicilio, pero ahora trabaja directamente en el local».
Consultada sobre qué estilos de cortes ofrece, respondió que «todos» desde «tinturas y balayage, hasta alisados y tratamientos de nutrición». Rosana atiende a la clientela femenina y Alán a los caballeros.
Rosana y Alan cuentan con todas las herramientas para ofrecer un servicio de calidad. «Sí, gracias a Dios, con gran esfuerzo logramos tener todo lo necesario para abrir sin contratiempos, no tenemos que salir corriendo a comprar nada. El cliente llega y enseguida se lo atiende», expresó con satisfacción la peluquera.
Incondicional.
Al expresar sus agradecimientos, destacó especialmente «a mi pareja incondicional, Pity Giménez, quien construyó este local desde sus cimientos, a mis familiares y amistades que me han deseado lo mejor».
En el final, Rosana se notó emocionada cuando se le preguntó por el nombre de su peluquería. «Se llama Don Horacio en honor a mi padre. Hace cinco años que él falleció, siempre soñó con ver este proyecto hecho realidad, pero no pudo. Por eso, decidí bautizarlo con su nombre».
Lo cierto es que decidió apostar por su emprendimiento familiar en un momento complicado económicamente, pero ella afirmó: «Hay que seguir adelante».
Foto: Rosana Gandit abrió la peluquería unisex «Don Horacio», en homenaje a su padre.




















