Winifredense se mudó y vendió su casa tras habitarla 50 años

«Etapa concluida en Winifreda». La frase fue pronunciada por la vecina Elsa Araujo quien vendió la casa donde vivió durante cincuenta años para mudarse a Santa Rosa.

Su propiedad fue adquirida por una joven pareja de la localidad, que la habitará junto a su bebé recién nacido. Ya han tomado posesión del inmueble y están adaptándolo a su estilo y preferencias.

«Fui muy feliz junto al sodero». 

En diálogo con Infowini, Araujo recordó la historia de la casa donde, durante más de diez años, convivió con su exesposo Néstor «Chique» Cases, un hombre reconocido por ser el único sodero del pueblo que llegó a ocupar el cargo de intendente.

«La construcción se realizó gracias a un crédito conocido como Eva Perón; él fue el primer beneficiario del programa. Los encargados de levantarla desde los cimientos fueron los albañiles ‘Carita’ Haag y el `Flaco´Benítez, quienes ya han fallecido. En 1976 nos pusimos de novios y, tras siete meses, nos casamos en 1977. Chique tenía treinta años para saldar el crédito, pero debido a la situación económica del país decidió cancelarlo ese mismo año. Hubo muchas personas en este pueblo, en localidades vecinas y en otros lugares del país que accedieron a ese préstamo pero no terminaron de pagarlo», rememoró. 

Tiene tres grandes ventanales. 

En cuanto a las características de la vivienda, recordó que su exesposo le realizó varias reformas. «El frente principal es por donde se ingresan los autos. Además, le colocó tres ventanales que dan a la calle Calderón y amplió un metro cada habitación. Como resultado, la casa original contaba con una cocina-comedor, un living, tres dormitorios y un baño, con una superficie de 120 metros cuadrados. Más tarde, le agregamos una galería bastante amplia que incluyó otro baño, un lavadero, una despensa y una cochera con capacidad para dos autos. Quedó una casa de casi 276 metros cuadrados, y tratamos de mantenerla en buen estado hasta donde fue posible», señaló. «El patio tiene casi 50 metros de fondo, con un hermoso parque, árboles, flores, y una piletita que nosotros no usábamos», acotó.    

-¿Fue el hogar de ustedes dos durante cuánto tiempo?

 -14 años, ya que Chique falleció en 1991 mientras ejercía como intendente.

Araujo compartió que su exesposo, antes de asumir la intendencia, «trabajaba como sodero, era muy inteligente como todos los Cases. Tenía un gran talento para los números y sabía cómo invertir sabiamente lo que le sobraba. Lamentablemente, la vida no nos dio más tiempo para disfrutarla juntos, pero fui muy feliz a su lado, me trataba como una reina».

Un patio adornado con flores. 

Nuevos dueños. 

«La vida me ligó mucho a Santa Rosa por cuestiones laborales. En 1987 comencé a trabajar en el Ministerio de Educación, me desempeñé en distintos cargos hasta que me jubilé en 2009. Ahora siento que he cumplido una etapa en Winifreda. Aquí la única que me ha quedado es Marta y algunos amigos de los buenos a quienes no pienso abandonar nunca. En Santa Rosa también tengo muchas amistades y mi actual pareja, Carlos Tueros, tiene a toda su familia allá: hijos, nietos y bisnietos», confió la vecina.

Araujo reveló que su casa fue adquirida «por una joven pareja de Winifreda, que viene con un pan debajo del brazo, ya que recientemente tuvo un bebé».

Militancia. 

Respecto a sus proyectos futuros, comentó que en la capital pampeana, «tengo departamentos y, además, compré una casa muy linda en una zona destacada de la ciudad. Hace muchos años que no milito políticamente, pero ahora Elcita arrancará nuevamente con sus viejos compañeros. No me voy a quedar sentada en una silla ni mirando televisión».

Ella es una justicialista genuina y convencida.   

Foto: Elsa Arajo vendió su vivienda y se trasladó a Santa Rosa. 

Vecina de Winifreda realizó «una venta maravillosa»

 

 

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