Pasaron 80 vehículos por la Expo Multimarcas en Winifreda

Unos 80 vehículos, entre clásicos y antiguos, participaron en la sexta edición de la Expo Multimarcas, organizada el pasado fin de semana por la Municipalidad de Winifreda y Unidos x el Falcón Filial La Pampa.

La jornada inaugural tuvo lugar el sábado en el vivero municipal, donde la intendenta Adriana García dio la bienvenida a las primeras unidades. La segunda se desarrolló el domingo en los terrenos del ferrocarril, donde una multitud disfrutó de una gran exhibición de automóviles y camionetas históricas, además del tradicional «quema quema» de neumáticos.

La exposición estuvo protagonizada por impecables Falcons, Rancheros, Torinos, Estancieras e incluso una Coupé Fuego, una camioneta Chevrolet 1957 y un Ford T. Sus meticulosos trabajos de restauración y carrocerías relucientes sobresalían bajo los rayos del sol.

Niños, adolescentes y adultos quedaron fascinados por estas joyas sobre ruedas presentadas por expositores locales, de otras localidades pampeanas y provincias. Además, la participación de un matrimonio llegado desde Uruguay le aportó un toque internacional a la muestra.

Omar Texeira junto a su Fiat Multicarga.

La Fiat uruguaya. 

Cada vehículo guarda una historia única con su propietario/a. Infowini rescató algunas de ellas mientras recorría la muestra.

Omar Texeira y su esposa llegaron desde Salto, Uruguay, una ciudad cercana a Concordia, Entre Ríos, y exhibieron una Fiat Multicarga 1978, la cual transportaron sobre un tráiler remolcado por una combi.

«La tengo desde hace siete años y cuenta con un motor de doble árbol de levas potenciado. La adquirimos en muy mal estado, y estuvo durante un año en nuestro taller en proceso de reparación, chapa y pintura. Desde que se la pintó, ya han pasado seis años. La utilizamos a diario en el taller como herramienta de trabajo, se cargan motores para repartir y procuramos mantenerla en las mejores condiciones posibles», contó Omar. «Esta modificada; originalmente viene de fábrica con una caja de cuarta al volante, pero le instalamos una caja de quinta. En ruta, circulamos a unos 120/130 km/h, y funciona perfectamente. El motor está hecho a nuevo», contó el visitante uruguyo    

Tienen la tradición de asistir a este tipo de exposiciones. «Cuando nos invitan siempre tratamos de estar presentes. Además, nuestra participación, al venir de otro país, le agrega un toque especial que beneficia tanto al evento como a la ciudad», sostuvo.

«Más allá de los fierros, lo más importante es la amistad que uno entabla a través del vehículo. Conversamos con muchas personas y de pronto te das cuenta de que has formado una gran familia, y recibimos invitaciones desde todas partes», concluyó.

Laura ceres (medio) con su Pantera Rosa.

La Pantera Rosa. 

Un auto destacaba por su color rosa, estacionado junto a su dueña, Laura Cáceres de San Luis. La mujer, con una sonrisa, compartió: «Es un Falcón modelo 76, mi cuarto hijo. Aclaro, soy madre de dos hijos y el tercer integrante de la familia es una canina».

«Este auto se lo compró mi esposo a un trabajador y en él me enseñó a manejar, después no se lo di más. Hace trece años que lo tenemos y siete que está modificado. Al principio aprendí a manejar con una caja de cambios de tercera, luego le instalamos una de cuarta, y recientemente tuvimos la oportunidad de colocarle una de quinta», detalló.

«Se le hizo un tapizado blanco encima del anterior, y en los habitáculos no se come ni se bebe. Si durante el viaje desean algo, paramos y consumen afuera, pero adentro no lo permito», afirmó.

Laura admitió que el mantenimiento «es costoso» y comentó que, al regresar, «se lava y se guarda. Solo lo usamos para este tipo de eventos».

«El color original del auto era amarillo, pero lo pintamos de rosa para que fuera algo diferente. La verdad que atrae muchas miradas. A las niñas, especialmente, les fascina el color y hasta lo han apodado como el auto de Barbie o La Pantera Rosa», expresó la puntana en la despedida.

Joaquín Rodríguez ecibió el mejor regalo.

El mejor regalo. 

Joaquín Rodríguez arribó desde Bariloche al volante de un Falcón Sprint del año 73, un automóvil que ha sido suyo por más de 15 años.

Según relató el patagónico, «fue un regalo de mi hijo en el Día del Padre. Yo tenía un Falcón modelo 66 y se lo regalé a mi hijo cuando cumplió 18 años. Desde entonces, deseaba un Sprint. En 2010, mi hijo me sorprendió en el Día del Padre con un sobre que contenía papeles y una llave. Le pregunté si me estaba devolviendo el Falcón que le regalé y me respondió que no. Cuando miro el sobre era el título del Sprint y a los cinco minutos apareció cargado sobre un pequeño camión».  

«Tiene un motor 221 SP original, únicamente le cambié la leva y le instalé una caja de quinta de Toyota, todo lo demás se mantiene original», indicó.  

En ruta, manejó a una velocidad de entre 120 y 130 km/h, acompañado por un amigo de Cipolletti. Su vehículo, «es parte de mi familia» y reveló haber contratado «un buen seguro» para que esté protegido. «Con este automóvil he asistido a encuentros realizados en Corrientes, Salta, Tucumán, Santiago del Estero, Mendoza, San Luis, San Juan, Buenos Aires, Entre Ríos y otros en el sur, como en Comodoro Rivadavia», dijo.  

Fue su primera visita a Winifreda y se llevó una grata impresión. «Felicitó a toda la comunidad por esta expo, tienen un lindo pueblo y he comprobado la calidez de sus habitantes», finalizó.

El Falcón de tres familias. 

Tres familias. 

En la exposición había un Falcón rojo modelo 88, cuyo primer dueño fue Roberto Peratta de Winifreda. Luego, pasó a manos de Catalina Resch, quien en 2020 se lo vendió al santarroseño Ariel Olié, quien estaba presente en la muestra junto a su familia.

Foto: La Expo Multimarcas congregó a 80 vehículos clásicos en Winifreda. 

Winifreda será escenario de la sexta Expo Multimarcas

Facebook