«Los entregamos todos», respondió el vecino Juan Pablo González al ser consultado sobre los siete televisores a color de 21 pulgadas que había decidido donar.
El pasado 8 de agosto, mediante Facebook y este portal web, dio a conocer su intención de regalar los aparatos debido a que ya no los utilizaba. «Ese mismo día vinieron a buscarlos», dijo.
Desde hace cinco días, cada uno se encuentra en un hogar distinto dentro de la localidad.
Estos equipos de modelos más antiguos, comúnmente llamados «culones», con pantalla plana y parlantes laterales, estaban instalados en las habitaciones del alojamiento del Parador El Negro, un destino gastronómico de Winifreda, y fueron sustituidos por dispositivos más modernos.
En lugar de tirarlos, Juan Pablo decidió darles una segunda oportunidad ya que todos «están funcionando» y optó por donarlos para que encuentren nuevos hogares donde cada pantalla pueda volver a brillar.
Con esta iniciativa que tuvo logró cumplir su objetivo.
Foto: Los siete televisores de Parador El Negro encontraron nuevos hogares.




















