Tras varios años de ausencia, un circo volvió a instalarse en Winifreda. Lo notable es que está integrado por un elenco de diez artistas que forman parte de la quinta generación de esta histórica compañía circense.
Se trata de Circo Rey cuya colorida carpa fue armada en terrenos del ferrocarril, en la Avenida Raúl Alfonsín. La primera función está programada para este viernes a las 20 horas y promete un espectáculo lleno de sorpresas, con acróbatas, malabaristas, toda la magia de Mickey Mouse, los payasos más divertidos y el emocionante número del péndulo espacial.
Tres únicos días.
Deborá, miembro del circo, estuvo en el programa Turno Mañana. Periodismo de Pueblo, que se emite por FM Compacto, 94.5 del dial, desde donde extendió una invitación a toda la comunidad: «Los esperamos este fin de semana. Las funciones serán viernes a las 20 horas, el sábado y domingo a las 18 y 20 horas. Estos serán los únicos tres días que estaremos en Winifreda».
Quinta generación.
Al ser consultada sobre la trayectoria del circo, comento: «Somos la quinta generación de una familia dedicada al mundo circense. Esto viene desde nuestros tatarabuelos. Durante la pandemia, mi suegro decidió darle un nuevo impulso y lo nombró Circo Rey. Además, repartió distintas áreas del circo entre sus hijos para que cada uno pudiera desarrollar su propio emprendimiento. Ahora existen tres Circos Rey. Nosotros venimos del norte del país donde quedó otro de los circos».
Continuó diciendo: «Estamos recorriendo todas las provincias, porque por generaciones nos hemos dedicado a visitar pueblos, ciudades y diversos lugares para conocer a la gente y compartir nuestro arte. Lo que hacemos es algo cultural y tradicional que busca mantener viva nuestra herencia. Transmitimos nuestra pasión a través de malabaristas, equilibristas, acróbatas y contorsionistas, preservando así el legado familiar. Es también una oportunidad para que el público aprecie el talento y las habilidades que poseemos, ese ‘don’ que como artistas llevamos en nuestro ser, ya sea como malabaristas, equilibristas o trapecistas».
Roles.
Señaló que los artistas «no solo trabajan dentro del espectáculo, sino también afuera. Tienen la responsabilidad de montar y desmontar todo, lo que implica que si se lesionan durante esas tareas, no podrán actuar en el show. Por eso, deben equilibrar ambos roles mientras continúan practicando y perfeccionando sus movimientos para ofrecer al público una experiencia inolvidable».
Debora recordó que sus antepasados «trabajaban en el circo durante una época en la que toda la carpa se transportaba de un lugar a otro, primero en carretas y más tarde en trenes, lo que permitía una mayor movilidad. Con el tiempo, llegaron los camiones y las casas rodantes. Mi abuelo y mi padre eran domadores de elefantes y osos, además de trapecistas, mientras que mi mamá caminaba por el alambre. Todo esto ocurrió hace muchos años».
Revive la magia.
Admitió que actualmente «debido al impacto de los celulares y la tecnología se ha perdido gran parte de la tradición presencial del circo. Por eso cuando llega a una localidad revive una magia especial. Nosotros ofrecemos un espectáculo familiar, para varias generaciones porque vienen a vernos padres con sus hijos y abuelos con sus nietos».
Indicó que el circo de Winifreda está conformado por un equipo «de 10 integrantes» de diversas edades, todos ellos participan activamente en el espectáculo.
«Nuestro objetivo es que el show lo disfruten tanto niños como adultos», afirmó.
Cada función tiene una duración aproximada de una hora y cuarto.
Foto: La carpa del circo ya está instalada en terrenos del ferrocarril.




















