El sábado, Club Social y Deportivo Winifreda fue sede de una animada y entretenida masterclass de zumba y otros ritmos, que congregó a cientos de personas, principalmente mujeres.
La iniciativa fue impulsada por la winifredense Tatiana Waiman mientras que la clase fue conducida por la instructora Eugenia Carro, quien a pura energía logró mantener a niños, adolescentes y adultos bailando sin descanso por más de dos horas.
«Mi mamá, la mejor».
La actividad dio inicio a las 15:30, cuando «Tati» recibió a los instructores provenientes de distintas localidades pampeanas y de otras provincias. Con entusiasmo, expresó: «Bienvenidos a esta gran masterclass, la primera vez que un evento de esta magnitud se realiza en la localidad bajo el auspicio del área de Cultura de la Municipalidad. Agradecemos enormemente el apoyo que nos dieron».
Acto seguido, invitó al público a acercarse a un stand para conocer «todas las propuestas turísticas disponibles en la localidad».
Para dar inicio formal al encuentro, presentó a Límites Gym, dirigido por Silvia Sotelo, refiriéndose a ella de manera especial como «mi mamá, la mejor».
Antes de bailar con sus alumnas, Sotelo destacó «a los instructores que están presentes con sus alumnos y que también hicieron posible esta masterclass».
Reconoció con entusiasmo a Anto Donati de Ingeniero Luiggi; Alfred y Lito de Canals, Córdoba; Gaby Bartolomé y Bernarda Carballo de Tres Lomas; Lucía Cisneros de Winifreda; Lucía Coria, Lety Gracia y Cris Carmona de Huinca Renanco; Dai Ferreyra, Graciela Dupuy, Alejandra Italia, Lore Campelo y Vivi Martínez de Trenque Lauquen; Karen Diel de Carhué; Maxi Gautes de Santa Isabel; Laura González, Silvina Leiva, Erika Alarcón, Verónica Divin, Betiana Vallejos, Naty Pescara y Luciano Tula de Santa Rosa; Luciana Pinto de Garré; María Liz Archanco de Victorica; Marisel Riboira de Toay; Stefi Carricajo de General Pico; Carolina Testa y Gisela Dupuy de 30 de Agosto, y Antonela Villalba de Eduardo Castex. A último momento se sumaron Patricia Acosta, Silvina Ascurra y Nadia Pisaco.
Finalmente, pidió un fuerte aplauso a la protagonista de la tarde, Eugenia Carro. La instructora se movió con energía por el escenario, transmitiendo su entusiasmo al público, que imitaba sus movimientos con fervor.

Todas las generaciones en movimiento.
«No es un show».
«Es una clase de zumba en la que no solo participan instructores de zumba, sino también de ritmos latinos, fitness y dance, quienes en sus respectivas localidades dan clases a grupos. Esta es una sesión de baile, no es un show ni una muestra, sino una clase masiva para que las personas puedan bailar y disfrutar», explicó Tatiana a Infowini durante una breve pausa.
La propuesta captó la atención de participantes de todas las edades, desde niños hasta adultos. «Sí, una particularidad de esta actividad es justamente su capacidad para incluir a distintas generaciones, lo que demuestra que todos pueden bailar», destacó «Tati».
Al ser consultada sobre los beneficios de bailar zumba, explicó que el baile en general «genera muchas emociones y sensaciones lindas en el cuerpo. Nos hace sentir libres, ayuda a liberar tensiones y puede cambiar nuestro estado de ánimo, especialmente en días atareados. Una clase de baile, sea zumba o cualquier otro estilo, logra desconectarnos momentáneamente de todo. Eso es justamente lo que yo busco en mis clases y en estos eventos: brindar a las personas un espacio para sentirse bien, regalarse un momento para sí mismas en estos tiempos difíciles y disfrutar de una experiencia que les permita recargar energías».
Reveló que se vendieron «280 entradas anticipadas y la venta continuó en puerta, con lo cual te podría decir que superamos las 300 personas bailando».
«Personas que ya me conocen, instructores y colegas con quienes he tenido contacto y decidieron sumarse a esta convocatoria masiva. Todo esto fue posible gracias a Euge Carro, quien es la figura central de esta clase y logra reunir a tanta gente ya que es muy reconocida en el ambiente», enfatizó.
Tatiana comentó que todos los presentes «quedaron sorprendidos por el salón del club, destacaron sus instalaciones y el escenario. Los que vinieron de otras zonas remarcaban lo lindo del lugar y lo mucho que se disfruta el espacio».

Mejoría en «espíritu y ánimo».
Pasadas las 5 de la tarde, este medio conversó con “Euge” Carro, quien para ese momento ya llevaba una hora y media sobre el escenario.
«Soy de Tandil, doy clases de zumba y otros ritmos, y frecuentemente viajo para impartir clases masivas», se presentó con una sonrisa.
Ante la curiosidad por su energía desbordante, respondió: «Duermo bien y como bien. Tengo un lado muy energético que emerge cuando doy clases, es uno de mis puntos fuertes. Pero también descanso en casa; no estoy todo el día a 220. Te soy sincera, la clave está en el equilibrio. Pero sí, definitivamente es posible».
Señaló que en la clase de zumba, «también se bailan diversos estilos desde bachata y cumbia colombiana, hasta afrovitz».
Trasladar su experiencia a los demás «fue algo hermoso, hay instructores de Córdoba, Buenos Aires y distintas partes de La Pampa, es un placer compartir con colegas».
La instructora coincidió con Tatiana en que realizar actividad física beneficia tanto al cuerpo como al estado de ánimo. «En estas clases se trabaja todo lo relacionado con el sistema cardiovascular y se generan notables mejorías en el aparato cardiorrespiratorio. Al mismo tiempo tienen un impacto positivo en el espíritu y el ánimo, porque ayudan mucho a la cabeza», finalizó.
Foto: Eugenia Carro y Tatiana Waiman lideraron clase masiva de zumba.




















