El ministro de Gobierno y Asuntos Municipales, Pascual Fernández, junto al intendente Lucas Laguna, encabezaron este viernes la inauguración de la Residencia para Adultos Mayores «Rayito de Sol» en Villa Mirasol, una nueva institución perteneciente a la municipalidad de esta localidad.
Del acto también participaron Emiliano Moreno, responsable de la Dirección General de Personas Mayores, dependiente del Ministerio de Desarrollo Social, y el psicólogo Axel Avanzatti, quien a sus 29 años estará a cargo de la concesión y la dirección técnica del emprendimiento comunal. Se sumaron el personal del establecimiento, que tiene capacidad para 14 abuelos y abuelas, y vecinos.

«Decisión política».
Durante los discursos, Laguna expresó que estaba viviendo «un momento de mucha emoción porque esta era una obra que creíamos imposible y sin embargo logramos concretarla».
El jefe comunal rememoró que hace una década, «un mal llamado geriátrico funcionaba dentro del hospital, regenteado por Salud Pública, con el esfuerzo de médicos y enfermeras, quienes tenían un trabajo difícil porque debían atender tanto la salud de los pacientes como las necesidades de los residentes. Ese modelo no se mantuvo. Sin embargo, desde el municipio tomamos la decisión política de dar continuidad al servicio en un nuevo espacio».
«Cuando escuchamos discursos que buscan destruirlo, acá está la prueba de un Estado presente. Ningún privado vendría al pueblo para invertir en una residencia de adultos mayores. Con el dinero que costó esta obra cualquiera se compraría departamentos, los alquilaría y cobraría a fin de mes», sostuvo.
No obstante, reconoció que el gobierno municipal no puede asumir toda la carga, «por eso existe esta conjunción entre Estado y privado. Esta residencia está concesionada a un profesional del ámbito privado que en su momento ganó la licitación».
Puestos de trabajo.
En cuanto al edificio fue construido durante la gestión del anterior intendente, Ariel Castaldo, quien estuvo en el acto. «Se financió con fondos del Plan Argentina Hace de Nación, cuando la obra pública estaba vigente. Iba a destinarse a talleres municipales y al CDI. Sin embargo, cuando se corta el apoyo a la obra pública, el CDI continuó funcionando en un local que le alquilamos a la parroquia, mientras los talleres se distribuyeron entre distintas instituciones. La residencia no formaba parte de las promesas de campaña; fue una necesidad planteada por la comunidad y Ariel aceptó destinar el edificio a este propósito tan esencial», repasó Laguna.
«Gracias al gobierno provincial que nos permitió terminarlo mediante adaptaciones claves, como la adecuación de las habitaciones y la instalación de duchas. Nos brindaron apoyo para llevar adelante este proyecto. Y un agradecimiento especial a la gente que comprendió la importancia de transformar este espacio para una causa tan necesaria», continuó.
La residencia generará «entre cinco y seis puestos de trabajo», dijo Laguna quien anticipó que en el futuro será ampliada. «El privado siempre persigue un fin económico nunca uno social, para eso está el Estado», enfatizó al cierre de su alocución.

«Valor especial».
El ministro Fernández dejó el saludo del gobernador Sergio Ziliotto y destacó que, en estos tiempos, «nos llegan mensajes que intentan distraernos de lo esencial: estar presentes para los demás, entender la relevancia del trabajo en equipo, el compromiso, la solidaridad y la articulación».
«En Mirasol, Ariel, (exintendente), fue quien gestionó y logró esto en tiempos donde había un gobierno nacional que impulsaba obras en todo el territorio provincial y en el país. Luego, Lucas le dio continuidad y supo escuchar la demanda de la comunidad, que exigía algo diferente. Lo más importante es tener un oído para la gente, difícilmente escuchando nos equivoquemos», afirmó.
El ministro le otorgó «un valor especial» a esta inauguración considerando el contexto actual. «Los jubilados (nacionales) se manifiestan para defender sus derechos, pero también soportan las consecuencias de la continua degradación de sus jubilaciones. En Uriburu inauguramos un hospital increíble, mientras que los médicos del Garrahan protestan debido a las duras condiciones por las que atraviesan. Esta situación muestra la dicotomía entre lo que ocurre a nivel nacional y la realidad en La Pampa», comparó.
«Esta obra refleja la importancia de la empatía, de gestionar los recursos para que los abuelos y las abuelas tengan el lugar que se merecen. Los pampeanos tenemos sentido de pertenencia, nacemos y queremos morir en nuestra pueblo. Sin embargo, muchas veces nuestros mayores terminan viviendo en residencias de otras localidades que no necesariamente son su elección. Por eso quiero felicitarlos por esta obra. La premisa debe ser fomentar la solidaridad y la empatía, demostrando que el trabajo conjunto es clave para salir adelante», enfatizó Fernández.

El concesionario tiene 29 años.
Otro de los oradores fue Axel Avanzatti, psicólogo de 29 años y concesionario de la residencia. En el acto firmó el convenio de concesión junto con el intendente.
El joven profesional compartió su gratitud hacia «mi pareja que siempre me acompaña en cada uno de mis proyectos, mi familia y el equipo que logramos conformar para trabajar en la residencia, estoy convencido de que lo harán de manera excelente».
Además, expresó su deseo «de estar a la altura de las expectativas, actuando con compromiso y responsabilidad para honrar las oportunidades que me dieron en esta localidad».
Avanzatti reside en Barón con su pareja, oriunda de esa localidad, y juntos gestionan un centro médico.
Foto: Fernández, Laguna, Avanzatti y Moreno en tradicional corte de cintas.




















