El pasado viernes, el Colegio Secundario de Winifreda fue anfitrión de una nueva reunión de directores de instituciones de nivel secundario, tanto de gestión estatal como privada.
La jornada fue encabezada por Gabriela Morán, Directora General de Educación Secundaria del Ministerio de Educación de La Pampa.
Articulación.
En diálogo con Infowini, Morán explicó que estos encuentros, «se conocen como red de directores, ya que está conformada por representantes de todo el territorio provincial, con dos consejeros por cada zona. Desde 2023, esta política pública se desarrolla con el objetivo de generar un espacio para el intercambio, el debate y el diálogo sobre diversas problemáticas, además de proponer alternativas de solución relacionadas con la educación secundaria».
Participan directores tanto de colegios secundarios estatales como privados. Al respecto, Morán señaló que actualmente «quedan solamente siete colegios de gestión privada, ya que durante el año pasado el gobernador Sergio Ziliotto tomó la decisión política de estatizar aquellos establecimientos que eran la única oferta educativa en sus localidades. Ejemplos de este proceso fueron los colegios de Colonia Barón y Miguel Riglos». A pesar de estos cambios, enfatizó que para la gestión de su área sigue siendo fundamental la premisa «de que la educación es pública».
Consultada sobre el temario del encuentro, señaló que se centró «en la articulación entre la educación primaria y secundaria. Venimos trabajando a través de la Coordinación de Políticas Pedagógicas con los directivos de ambos niveles, participando en reuniones territoriales destinadas a fortalecer mucho más el pasaje entre estas dos etapas educativas. Se compartieron experiencias y se analizaron los reajustes que tenemos que llevar a cabo con especial atención en los planes de alfabetización y matemáticas».
Asimismo, mencionó que están revisando «formatos alternativos para la educación secundaria, anteriormente conocidos como trayectorias flexibles, pero que hoy se adaptan a estudiantes con reiteradas permanencias en el nivel. Buscamos re-vincularlos con otras propuestas pedagógicas que no solo prioricen la finalización de sus estudios, nuestro objetivo principal, sino que además les brinden herramientas útiles tanto para el mundo del trabajo como para quienes deseen continuar sus estudios superiores».

Siete de cada 10 estudiantes terminan el secundario.
-¿Es alta la tasa de deserción en el nivel secundario?
-En los últimos cinco años hemos tenido una mejor retención de estudiantes. Siete de cada 10 finalizan sus estudios secundarios. Obviamente, seguimos trabajando con determinación para que ese número sea mucho más elevado.
Para alcanzar este objetivo, «las instituciones trabajan muchísimo y las horas institucionales del nivel están focalizándose en la titulación. Este enfoque también está relacionado con garantizar la calidad de los aprendizajes, dotando a los estudiantes de más herramientas que fortalezcan su formación. Más allá de que estamos repensando diferentes formatos que puedan facilitar el proceso de finalización, continuamos debatiendo y perfeccionando las propuestas de enseñanza para consolidar aún más los aprendizajes».
-Entre las prioridades de los directores, ¿se encuentra el abordaje de problemáticas como la violencia en las escuelas?
-Personalmente no me gusta referirme a violencia en las escuelas, ya que puntualiza el problema a un solo ámbito. Existe una violencia social que se traslada a la escuela y que merece un análisis mucho más profundo por parte de quienes tenemos responsabilidades políticas, como es mi caso. Considero que estas violencias no son escolares, sino sociales, y en este aspecto tenemos que trabajar fuertemente tomando decisiones que promuevan el trabajo conjunto con la comunidad, las familias, otros organismos y los gremios. Nos preocupa y ocupa cotidianamente.
Morán señaló que estamos atravesando un período en el que la violencia «está muy legitimada a nivel nacional. Un claro ejemplo son las recientes declaraciones del presidente, quien ha insultado a un gobernador, a determinados partidos políticos y a quienes tienen opiniones distintas, lo cual refleja esta legitimación».
-El adolescente está escuchando eso.
-Por supuesto, su familia también lo escucha, al igual que todos los ciudadanos.
-Considera que es un discurso que fomenta un germen de violencia.
-Sí, porque la responsabilidad política de un presidente es muy grande, y al expresarse de esta manera está promoviendo situaciones conflictivas que también constituyen violencia. Por eso afirmo que la violencia social no se limita únicamente al ámbito escolar. En las escuelas, luchamos y resistimos diariamente contra esto, pero entendemos que es fundamental establecer alianzas estratégicas con la comunidad, otros organismos y los gremios. Solo así podemos enfrentar la situación, buscar las mejores soluciones y asegurarnos de que lo que está ocurriendo no sea aceptado ni visto como algo normal.
-A los chicos que participan en actos de violencia, ¿se los motiva desde sus colegios a continuar con sus estudios?
-Siempre. Formamos parte de un sistema de protección de los derechos de niños, niñas y adolescentes. Somos conscientes de que existen ciertos límites; no cualquier cosa puede permitirse dentro de las instituciones, y esos límites deben ser claros. Sin embargo, también creemos en la necesidad de seguir demostrando un camino, ya que somos parte de ese sistema de protección. Muchas veces, estas conductas violentas son comportamientos adquiridos en contextos culturales. Estuve hablando recién de lo que ocurre a nivel social, y por eso seguimos apostando a la posibilidad de transformación. Para lograrlo, es necesario a veces idear otros formatos de intervención, que son justamente los que estamos discutiendo aquí: distintas formas de trabajar con los estudiantes para acompañarlos desde nuevas perspectivas en el ámbito de la educación secundaria.
Foto: Gabriela Morán presidió reunión provincial de directores en Winifreda.




















