Mejor Perfume: premian a baronense en Francia

Un perfumista oriundo de La Pampa participó en los Global Alchemy Awards, uno de los concursos de perfumería más prestigiosos a nivel mundial celebrado en París, Francia.

Allí obtuvo el premio al Mejor Perfume del certamen con su creación «L’essence de la vie», cuyo significado en español es «La esencia de la vida”. Este reconocimiento fue otorgado a Lucas Fierro, nacido en Colonia Barón y actualmente radicado en la ciudad de Quilmes, provincia de Buenos Aires.

A sus 35 años, el pampeano marcó un hito histórico al convertirse en el primer perfumista sudamericano y no europeo en recibir este prestigioso galardón, que le otorga proyección a nivel internacional. «Estoy re contento, todavía no caigo de la emoción que siento», afirmó.  

Fierro es titular una pequeña y mediana empresa llamada Bianchi Esencias, donde, junto a su equipo, se especializa en la creación de perfumes de distintas variedades. Su producción abarca tanto fragancias personales como esencias destinadas a jabones, productos de limpieza y otros artículos afines.

En diálogo telefónico con Infowini, el baronense compartió detalles sobre sus raíces en La Pampa. «Soy nacido en Colonia Barón, aunque en 1990, cuando apenas tenía tres años, mi familia se mudó a Quilmes. Mi madre se llamaba Luisa Sauter y una de mis hermanas aún reside en Barón, pero la mayoría de mis familiares están establecidos en Quilmes».

Rompió con una tradición.  

En esa ciudad del conurbano bonaerense administra su empresa de perfumería. Este año fue invitado a participar en los Global Alchemy Awards, uno de los certámenes de perfumería más prestigiosos del mundo, celebrado en París, Francia. La convocatoria no fue casual, pues Fierro ya había sido destacado años atrás por su innovación en el ámbito de la perfumería molecular y por su compromiso con la conservación de materias primas en peligro de extinción. «Expertos en perfumería y fanáticos de Francia, España, entre otros países europeos, llevan años organizando este concurso, destinado específicamente a perfumistas de habla hispana», puntualizó Fierro.

«Los preparativos comenzaron a principios de junio, cuando enviamos las muestras, y ese mismo mes viajamos a París. Para competir, debía pasar por ciertas pruebas debido a que se trata de un certamen individual, no está permitido el trabajo en equipo. Para corroborar que fuera el creador absoluto del perfume, me hicieron algunas evaluaciones: por ejemplo, debía desarrollar lo que en perfumería conocemos como un acorde utilizado en la fragancia. Esto consiste en combinar varias materias primas para lograr un aroma específico, por ejemplo si deseaba obtener un olor a pomelo, tenía que crear un acorde con cuatro, cinco o más componentes que reprodujeran ese aroma. Para ellos resulta evidente sino participaste en la creación del perfume», explicó.

Tras superar esa etapa, ingresó a la competencia, conquistó al jurado y se alzó con el premio al Mejor Perfume gracias a su creación titulada «L’essence de la vie», que significa «Esencia de la vida».

Según expresó, «inicialmente había pensado llamarlo Caldén, en honor al árbol típico de La Pampa, pero tuve que modificarlo, ya que uno de los requisitos era que el nombre del perfume estuviera en francés».

Fierro marcó un hito histórico al convertirse en el primer perfumista sudamericano, y no europeo, en triunfar en este prestigioso certamen, rompiendo con la tradición que otorgaba este reconocimiento casi exclusivamente a perfumistas franceses.

Primer sudamericano en ganar prestigioso certamen.

Múltiples materias primas. 

«L’essence de la vie» no es una fragancia convencional. Según su creador, «se trata de una experiencia sensorial que rinde homenaje a la belleza y a la complejidad de la vida». Para ello, «el perfume abre con notas cítricas vibrantes de yuzu y pomelo, que aportan un frescor chispeante y lleno de vitalidad. En su corazón, se despliega un delicado ramo floral compuesto por jazmín, rosa y flor de naranjo, una mezcla que aporta elegancia, dulzura y una sutil feminidad. Finalmente, la base ofrece una calidez envolvente con sándalo, ámbar gris y vainilla, dejando tras de sí una estela profunda y reconfortante. Cada fase del perfume está cuidadosamente diseñada para evocar emociones y sensaciones, y así lograr una conexión íntima con quien lo utiliza».

Fierro explicó que su creación «incluye más de 30 materias primas tanto líquidas como sólidas, pero siempre algunas captan mayor atención». En este caso, destacó «el yuzu, un cítrico de Asia con forma similar a un limón pero con un aroma único, parece que huele a lima, limón y un poco a pomelo. El sándalo huele a incienso, aporta un matiz bohemio o hippie. El ámbar gris es una materia prima vomitada por las ballenas y, tras un complejo proceso en el mar, llega a la costa en forma de una piedra con un olor característico. Esta sustancia se elabora de manera sintética en laboratorios por grandes empresas».   

Tango. 

La etiqueta del frasco es una pareja bailando tango, «representa a Argentina en todo su esplendor», dijo Fierro. Igualmente aclaró que todos los competidores «presentan su frasco sin etiquetas para que el jurado evalué sin condicionamientos».    

Pareja baila tango, la etiqueta del perfume. 

Proyección mundial. 

Fierro sostuvo que haber obtenido el primer premio, «nos abre un montón de puertas a nivel mundial. Los organizadores del concurso ponen a nuestra disposición laboratorios y ofrecen la posibilidad de comercializar nuestro perfume en Europa cumpliendo con todas sus normativas. Además, proporcionan vouchers, material publicitario, sinceramente es algo importantísimo».

Al ser consultado sobre si planea producir su perfume a gran escala para venderlo en Europa, respondió: «Ahora estamos disfrutando del premio y evaluando cómo desarrollarlo y comercializarlo primero en Argentina. Más adelante veremos qué impacto puede tener a nivel europeo».

Su mentor. 

Sobre su emprendimiento fabril, Lucas Fierro contó que actualmente «somos cinco personas dedicadas a producir perfumes para una amplia variedad de productos. No solo nos enfocamos en fragancias personales, sino que también elaboramos aromas para jabones de ropa, suavizantes, shampoo y cualquier producto que requiera perfume».

Fierro realizó sus estudios en una escuela técnica de Quilmes. «Muchas personas creen que para ser perfumista es indispensable ser químico, pero eso no es necesario», dijo.

Su vínculo con la perfumería, «fue pura casualidad. Antes trabajaba en una heladería-cafetería y tenía como cliente a una persona muy destacada en el mundo de la perfumería en Argentina: Héctor Bianchi, quien llevaba más de 50 años en el oficio. Un día me ofreció la oportunidad de aprender y, con el tiempo fui adquiriendo conocimientos mientras trabajé a su lado durante una década. Hice algún curso online, pero todo lo que sé lo aprendí de Bianchi. Por esta razón, mi empresa lleva su apellido como homenaje a mi mentor». 

El pampeano no se olvida de su pueblo natal. «Hace un mes estuve en Colonia Barón, la paso muy bien cada vez que voy», finalizó.   

Foto: Lucas Fierro, el perfumista de Colonia Barón premiado en Francia. 

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