La firma “Los Manueles” acaba de cumplir 20 años de trayectoria comercial en Winifreda. Su actividad principal es la compra y venta de hacienda para la consignataria Daniel Blanco y Cía S.A. con sede en Buenos Aires.
Fue creada por Manuel Arroyo y Manuel Fischer, quienes eran socios y amigos. Tras el fallecimiento de Fischer, su legado quedó en manos de su pareja Elena Ojeda.
En un cuaderno, Arroyo tiene registrado cada una de las operaciones realizadas desde el año 2005 hasta el presente. Según reveló, han comprado y vendido un total de 30.000 cabezas de ganado vacuno. «Nuestros clientes están satisfechos con nuestro trabajo y con Daniel Blanco, ya que su empresa es muy responsable dado que siempre cumple con los pagos», afirmaron Arroyo de 81 años y Ojeda que pronto cumplirá 70 años.
Socios y amigos.
Hablaron con Infowini en la oficina que ambos tienen en calle Sarmiento. Se les preguntó sobre la creación de «Los Manueles». Al respecto, Ojeda contó que su compañero de vida, Manuel Fischer, «trabajaba en la feria que Brandemann de Castex tenía en Winifreda. Al quedarse sin empleo, comenzó a trabajar con un señor de apellido Vargas, de Santa Rosa, quien se dedicaba a la compra de hacienda. Con el tiempo, empezó a venderle a Daniel Blanco. Cuando deja esa actividad, Manuel quedó solo y tomó la iniciativa de contactar a Blanco, quien se hizo presente en nuestra casa».
El empresario, «le propuso dedicarse a la compra de animales vacunos, le ofreció un porcentaje, acceso a un teléfono y le pidió que se inscribiera como monotributista. Como Manuel no contaba con movilidad, lo buscó a Arroyo para que lo acompañara en su nueva etapa ya que eran amigos y siempre estaban juntos».
Arroyo recordó que en ese momento «atendía mi campo» y «cuando Manuel me habló, no dudé en acompañarlo», ya que tenía experiencia en el rubro porque «estuve algunos años trabajando con Arancedo de Buenos Aires hasta que esa firma se disolvió».
1.500 cabezas por año.
Así crearon «Los Manueles» y fueron la cara visible de Daniel Blanco hasta 2012 cuando Fischer falleció a los 69 años. «Manuel era una persona con mucha energía. Vivía arriba de los camiones, iba a los campos, entraba a los corrales, cargaba animales, tenía una vitalidad de alguien joven», rememoró Ojeda quien asumió el liderazgo de la firma local tras la partida de su pareja y desde hace trece años trabaja junto a Arroyo.
El vecino se encarga de llevar la contabilidad. Ha documentado detalladamente todas las transacciones comerciales realizadas en los últimos 20 años en un cuaderno. En total, tiene contabilizados 30.000 vacunos, entre gordo, invernada y cría, comprados y vendidos para Daniel Blanco. Este registro representa un promedio de 1.500 cabezas por año.
«Tenemos clientes de Winifreda, Conhello, Castex, Colonia Barón, Mauricio Mayer y algunos de Santa Rosa. Trabajamos con camioneros tanto de la localidad como de Barón e incluso algunos de Victorica. Daniel Blanco es una consignataria muy responsable, siempre cumple con los compromisos de pago, nunca hemos tenido problemas», resaltaron.
Ventas.
La forma de comercialización del ganado ha evolucionado con el tiempo. «Antes, los camiones transportaban los animales al mercado de Liniers que posteriormente cerró y dio paso al mercado de Cañuelas. Desde hace cinco años, todos los animales se llevan directamente a la feria de Lonquimay. Daniel Blanco organiza un remate el tercer jueves de cada mes. Hoy en día, solo una pequeña parte del ganado llega a Cañuelas, ya que la mayoría se comercializa en Lonquimay», precisó Arroyo.
Agasajo a clientes.
Trazaron un balance de los 20 años del negocio. «Es un largo recorrido, pero aquí estamos con esta firma tan destacada y querida. Nuestros clientes le tienen mucho aprecio porque sus titulares además de responsables son buenas personas».
«Cada año Daniel Blanco organiza una fiesta completamente gratuita para todos sus clientes. Hemos sido anfitriones en tres ocasiones aquí en Winifreda. También, la hacen en Macachín y en Santa Rosa. Es un gesto muy generoso hacia quienes confían en la consignataria», subrayaron.
Vendió una feria.
Arroyo vendió la feria que era propiedad de Daniel Blanco en Colonia Barón, y en cuyas instalaciones, que estaban «deterioradas», en el pasado se realizaban subastas de ganado. «Estaba ubicada frente al cementerio y la compró Ricardo Cerezal de Barón quien aparentemente planea ampliar su quinta con esa extensión de tierra. Me encargué personalmente de toda la operación comercial», comentó.
Activo.
Arroyó expresó sentirse «bien» trabajando a sus 81 años. «Todavía seguimos adelante», comentó. Su rutina diaria se complementa con las tareas rurales. Confió que de lunes a viernes por tarde y los sábados por la mañana dedica su tiempo a su campo de 201 hectáreas, reservadas principalmente para ganadería y una parte para agricultura.
Foto: Elena Ojeda y Manuel Arroyo administran la firma “Los Manueles”.




















