Más de cien personas caminaron por primera vez por el Sendero del Luan ubicado en Colonia El Guanaco, zona rural de Winifreda.
Vivieron esa experiencia el sábado cuando el nuevo circuito fue habilitado al público tras un acto encabezado por la intendenta Adriana García junto al escritor e historiador Omar Lobos, representantes de pueblos originarios y los primeros visitantes.
Según manifestaron el sendero amplia la oferta turística local y pretende ser «un espacio didáctico» porque su recorrido ofrece la posibilidad de conocer acontecimientos históricos vinculados con las primeras poblaciones indígenas, una conexión única con la naturaleza y una vista panorámica hacia la «verdadera» laguna de Luan Lauquen (Laguna del Guanaco) la cual se puede apreciar desde un mirador instalado por la municipalidad.
De su descubrimiento participaron la lonko de la Comunidad Ranquel Willi Antü, María Inés Canhué, el huerquen de la Comunidad Vicente Catrinau Pincen, Daniel Pincen, cuyos ancestros están muy ligados a la historia de este sendero, y el coordinador del Consejo Provincial del Aborigen, Gabriel Ledesma.
Se sumaron el secretario de Turismo de La Pampa, Saúl Echeveste, la secretaria municipal de Cultura, Kelli García, y los investigadores de la historia pampeana Miguel García y José Carlos Depetris. A estos dos últimos, Lobos los calificó graciosamente como «los abuelos de la tribu».
Valor educativo.
Lo cierto es que un camino vecinal fue transformado en un sendero que tiene una longitud de una legua y está situado en el kilómetro 366 de la ruta nacional 35, al sur de Winifreda.
«A este lugar lo teníamos en vista hace más de un año y su apertura fue posible gracias al enorme trabajo realizado por empleados municipales. Tiene un valor educativo, histórico, cultural y un paisaje único en la geografía pampeana», resaltó la intendenta García quien agradeció a Omar Lobos por aportar «desinteresadamente la parte histórica para este sendero».
Rescate patrimonial.
A su turno, Lobos recordó que inicialmente «pensamos en las topadoras para terraplenar el camino, pero después nos fuimos quedando con las opciones menos onerosas. Decidimos conservar los olmos y nos ha quedado un recorrido muy interesante».
«Rescatamos patrimonialmente la laguna, que es una metáfora de la pérdida de memoria respecto a nuestro pasado, y cuestiones importantes de la historia del país que están ligadas a este lugar, basta escarbar un poco para encontrar una punta de flecha, el paso del hombre que habitó este espacio, lo quiso y le puso nombres. Es una gran riqueza para nuestra identidad», señaló.

Guiada a cargo de Omar Lobos.
Tratado.
Una serie de carteles con información del lugar amojonan el tránsito hasta la laguna. Durante la guiada, Lobos contó que en 1825, «el país no tenía un gobierno centralizado, eran los primeros años post independencia donde los huincas empiezan la ampliación de las provincias sobre tierras ancestrales, nacimiento de todos los conflictos. En ese contexto, representantes de las provincias de Buenos, Santa Fe y Córdoba en diciembre de 1825 vinieron hasta este lugar y celebraron un tratado de paz con 50 caciques ranqueles que llegaron con sus respectivas familias. Se calcula que se conglomeraron a orillas de la laguna unas 1000 personas para firmar ese tratado. Los firmantes no son caciques tan conocidos como los que vinieron después, o sea, Yanquetruz, Painé, Mariano Rosas, Baigorrita».

Laguna con mirador.
Cuando caía el atardecer los caminantes llegaron al final del sendero que conecta con un predio rural donde se encuentra la «verdadera» laguna de “Luan Lauquen”. En sus orillas, según Lobos, estuvieron asentadas las tolderías del cacique Pincén.
El recordado músico Eduardo «Nenote» Wiggenhauser le dedicó una canción cuya letra está impresa en un cartel colocado cerca del espejo de agua y del mirador.
«Superó nuestras expectativas por el acompañamiento que tuvimos. La conversa en cada uno de los mojones con la historia que pusimos atrapó a la gente y llegamos justo cuando está atardeciendo sobre la laguna ni que lo hubiéramos calibrado», dijo Lobos entusiasmado en diálogo con Infowini.
El historiador sostuvo que a lo largo de este sendero «encontramos acontecimientos históricos como el tratado de paz, el último enfrentamiento que existió después de la Campaña del Desierto entre los escoceses y remanentes de pueblos originarios que quedaban en la zona, aspectos de la historia local relacionados con la inmigración más la flora y la fauna asociada con la laguna. Pretende ser un espacio didáctico».
Pincén.
Por su parte, Daniel Pincén, expresó que sentía «las mejores sensaciones. Es muy importante que la gente pueda conocer este sitio cargado de historia y significado, que ha sido habitado hace miles de años por diferentes núcleos originarios». Como descendiente aborigen, «reconocemos nuestra identidad, compartimos nuestra cosmovisión, nuestra cultura y estos lugares ayudan mucho a eso. Decir la palabra Luan Lauquen ya es hablar un idioma indígena y eso para nosotros tiene mucha fuerza y nos brinda bienestar», sostuvo en el final.
Foto: Ya está habilitado el Sendero del Luan o de Los Guanacos.




















