Objetivo cumplido: Bomberos de Winifreda entregaron donaciones en Cerri

Bomberos voluntarios de Winifreda, el domingo, entregaron las donaciones recolectadas en esta localidad en General Cerri, una de las zonas más afectadas por las recientes inundaciones en el sudoeste de la provincia de Buenos Aires.  

Llevaron la ayuda en un camión con acoplado conducido por Claudio García, chófer de Ignacio “Nacho” Leboso”, y en un utilitario manejado por el comerciante Nahuel Arrué. Los mencionados ofrecieron sus servicios voluntariamente.

Descargaron las provisiones en un centro de acopio y distribución de grandes dimensiones y atendieron en forma directa a familias damnificadas por el temporal que se acercaban al lugar en busca de comida, agua, prendas de vestir y demás. Quedaron «agotados, embarrados y felices». 

«Cumplimos». 

El bombero Roberto Sacco junto a otros integrantes del cuerpo activo acompañaron a los móviles que transportaban las mercaderías. «Misión cumplida, entregamos las donaciones y volvimos felices porque cumplimos el objetivo que nos habíamos trazado ocho días atrás cuando empezamos con la colecta en el cuartel y fue todo un éxito», expresó Sacco este lunes en diálogo con Infowini.

Manifestó sentirse «orgulloso de todos los bomberos que iban a la mañana y a la tarde al cuartel a clasificar, rotular y embolsar. Sabes que hicieron con los colchones que estaban rotos, les sacaron los cubrecolchones viejos y le pusieron nuevos. De hecho cuando los bajaron en Cerri fueron los primeros que se distribuyeron entre la gente necesitada», señaló.

Inmenso depósito repleto de donaciones.  

«A todos por igual». 

Salieron el domingo a la madrugada y en las primeras horas del día llegaron a destino. «Dimos una vuelta importante por Rivera, tomamos la ruta 33, costeamos Bahía Blanca hasta que entramos a Cerri», recordó el trayecto.

Consultado con qué panorama se encontraron, Sacco respondió: «Desde la rotonda de ingreso a Cerri y durante un kilómetro estaba el puesto de comando de bomberos abocados a la búsqueda de las dos nenas desaparecidas (en Bahía) y posibles supervivientes. Después, cuando llegamos a la zona urbana no podíamos creer lo que estábamos viendo y recién ahí nos dimos cuenta que la inundación afectó a todos por igual: ricos, pobres, comerciantes en general, hubo bomberos que tenían comercios y perdieron todo. En cada una de las casas había bolsas con restos de maderas de camas, placares y otros muebles que se mojaron y no servían más. Nos contaban los bomberos que en 20 minutos subió tanto el agua que muchos lo único que salvaron fue lo que tenían puesto. A nueve días del temporal la gente estaba como el primer día: con sus casas y autos abiertos tratando de airearse».

«Falta gente que distribuya». 

«La gente buscaba comida». 

«Primero fuimos al cuartel de Cerri y de allí nos derivaron a un centro de distribución gigante. En ese lugar estaban todas las donaciones (comida, agua, lavandina, ropa) que iban llegando», indicó. Mientras esperaban el turno para descargar la mercadería, se pusieron manos a la obra. «Descargamos camiones que ya estaban en el centro y fraccionamos comida. La gente se acercaba a buscar alimentos, colchones y demás elementos. Estuvimos trabajando hasta las 12:30 cuando descargamos nuestro camión y utilitario. La descarga fue rápida porque estaba todo paletizado», precisó.

«No se conseguían velas».   

«De allí nos fuimos al cuartel donde nos pusimos a preparar kits de lavandina, detergente, trapo de piso, esponja y velas. Tras el temporal no se conseguían velas porque como no había luz todo el mundo quería ese insumo. Después, fraccionamos comida. Todo se ponía en bolsas que se distribuían en camionetas. Lo que está haciendo falta ahora es gente que distribuya las cosas que llegaron y que son muchísimas gracias a Dios. Una familia con 11 hijos, por ejemplo, no había recibido nada. Mucha gente va a buscar al centro, pero a otras tienen que llevarle la ayuda porque no quieren dejar sus casas solas o no tienen medios de movilidad», puntualizó.

Embarrados. 

Terminaron de trabajar en horas de la tarde y quedaron «agotados y embarrados porque el centro de distribución tuvo un metro de agua adentro, después el agua escurrió pero quedó el barro».  

Conocieron a Marcela Herlein, nativa de Winifreda y radicada hace años en Eduardo Castex. «Ella estuvo trabajando desde el primer día en Cerri limpiando casas, preparando viandas, ayudando a los bomberos, desde el silencio trabajó de forma denodada y levantó la bandera de la solidaridad», destacó Sacco.

Los acompañó un productor cinematográfico local quien «documentó nuestro trabajo, cuando entregamos las donaciones de forma personal a la gente hasta un televisor que donó “Peti” Ojeda se lo dimos a un señor que nos dijo que había perdido todo: la heladera, la cocina y demás objetos».   

«Agotados, embarrados y felices». 

Solidarios. 

Agradeció la solidaridad de Winifreda y de otras localidades que acercaron donaciones al cuartel como así también «al equipo de bomberos, aspirantes, cadetes, comisión directiva anterior y actual, personas que se acercaron a ayudar desinteresadamente. A los bomberos que se quedaron porque no te olvides que el servicio hay que seguirlo cumpliéndolo. Tuvimos que llamar a un bombero local que vive en Santa Rosa para que se sumara a la guardia».

Finalmente reiteró su «orgullo del grupo que fue y del que se quedó, entre todos logramos esto». 

Fotos de Leandro Clara: Descargan mercadería en centro de distribución de Cerri.

Vehículos con donaciones parten de Winifreda a zonas inundadas

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