«Su cuadro clínico es irreversible». Así definió Susana Isa el delicado estado de salud que atraviesa su padre Jorge “Baluka” Isa de 83 años, quien permanece internado en una clínica privada de Santa Rosa. La mujer denunció penalmente a su hermano por «abandono de persona» y reveló que su familiar directo «me amenaza de muerte».
En dialogo con Infowini, Susana recordó que su papá vivía en un departamento de Winifreda, estaba bien física y anímicamente, acompañado por vecinas que se dedican al cuidado de personas mayores en sus domicilios. Hasta que un día, su hijo Jorge se lo llevó a Santa Rosa y lo internó en una residencia geriátrica. A partir de ese momento comenzó a descompensarse.
Desmejoramiento.
«Mi hermano se peleó con la dueña del geriátrico y lo tuvo que trasladar a otro geriátrico. Mi papá se comunica telefónicamente conmigo diciéndome que se sentía mal, voy a verlo con intenciones de sacarlo y la propietaria me dice que no haga nada caso contrario me iba a denunciar por secuestro. Recién a las 11 de la noche, a través de un médico conocido de Emepa (Emergencias Médicas Pampeanas), logramos trasladarlo hasta la Clínica Modelo. Cuando íbamos en la ambulancia lo tuvieron que reanimar dos veces», relató Susana.
En ese momento, su padre quedó internado «en terapia intensiva porque su sistema urinario está al borde y había ingresado con una desnutrición crónica», rememoró Susana. «A los dos días apareció mi hermano, habló con los médicos y después a mi papá lo derivan todo conectado a sondas, respirador y vías a una habitación común. Me quedé a cuidarlo porque mi hermano se lavó las manos», continuó.
Días después «ingreso a la habitación y la cama estaba vacía. Ahí colapsé, fui a hablar con el médico y lo que me transfiere es que Jorge (hijo) exigió que a mi papá lo desconectaran del respirador y lo volvió a trasladar al geriátrico. Me fui a la residencia y lo veo en un estado totalmente moribundo. Le digo a la dueña que no podía recibir a una persona en esa condición solo por dinero. Fui nuevamente a la Seccional Primera y radiqué otra denuncia contra mi hermano por abandono de persona».
Cuenta bancaria.
Susana hizo otra denuncia muy grave. «Al día siguiente voy al geriátrico y mi papá no estaba. Me entero que mi hermano aprovechó que estaba semi inconsciente y en silla de ruedas lo trasladó al Banco Nación donde le hizo firmar bajo su voluntad y retiró todo el dinero de la caja de ahorro, una suma cercana a los 10 millones de pesos».
Estado vulnerable.
«El miércoles me llaman del Faerac para avisarme que Jorge (hijo) lo había dejado en estado deplorable en la puerta de la fundación médica y se fue. Me pedían que me acercara a firmar la internación, pero no pude ir porque estoy con un pico de presión y amenazada de muerte por mi hermano», siguió. Finalmente “Baluka” quedó internado.
Susana reconoció que su progenitor «desmejoró muchísimo» desde que se fue de Winifreda. «Mi papá llegó bien del pueblo, le agradezco a toda la gente que estuvo a su lado, a la municipalidad que se ocupó de pagarle a una persona para que lo cuidara sabiendo que estaba en condiciones económicas para afrontar ese gasto y a la Jueza de Paz que le hizo un nuevo DNI porque Jorge (hijo) se robó todo. Hay denuncias de todo lo que digo y tengo pruebas», manifestó.
«Su cuadro clínico es irreversible, se sumaron otras patologías producto del desarraigo emocional, está muy vulnerable», afirmó Susana al borde de las lágrimas.
Dolorida.
«No estoy pudiendo ver a mi papá porque estoy amenazada de muerte por mi hermano. Tuve que instalar cámaras y sensores en mi casa. Hace seis meses que vengo denunciando esta situación en fiscalía, imagínate el desgaste físico que tengo», confió.
Finalmente, aseguró: «No persigo ningún tipo de interés económico, es más hoy no tengo posesión sobre los bienes de mi papá, a mí solo me interesa proteger su vida y salud», finalizó.
Jorge «Baluka» Isa internado en clínica privada.
Fotografía publicada con autorización de su hija Susana.




















