La vecina Marisa Haag es personal trainer. Diseña y dirige programas de ejercicios y entrenamientos físicos personalizados o grupales.
Según manifestó, las personas que realizan sus rutinas «ven los resultados en sus cuerpos». Además, da clases de gimnasia y de acqua gym en espacios municipales.
«Hice el curso de personal trainer en el Instituto Giuseppe de Santa Rosa, arranqué en abril y lo terminé el 14 de diciembre de 2023 cuando me otorgaron el diploma avalado por el Ministerio de Trabajo, Empleo y Seguridad Social de la Nación. Durante nueve meses estuve viajando a la ciudad capital, tenía clases teóricas y prácticas de 18 a 20 horas», repasó la entrenadora.
Consultada sobre qué la incentivó a capacitarse, su respuesta fue: «Siempre me gustó el deporte, quise estudiar profesora de educación física, pero no pude hacerlo porque fui mamá cuando terminé el secundario, me había quedado esa materia pendiente y más cuando empecé a trabajar en la municipalidad. Cuando me enteré de este curso hice averiguaciones, encontré similitudes con el profesorado de educación física y arranqué a estudiar. La verdad que recibí una enseñanza muy completa para trabajar con distintas edades, hasta tuvimos clases de RCP con un enfermero del Hospital Lucio Molas».

Tras recibirse comenzó a desempeñar su profesión en su vivienda particular. «El 8 de enero (de 2024) empecé a dar clases grupales y personales a mujeres y varones, trabajamos mucho funcional y fuerza para activar los distintos grupos musculares», indicó.
Los elementos que utiliza en las prácticas son barras de distinto peso, mancuernas, pesas rusas, banditas elásticas, discos e implementa el entrenamiento con TRX, una modalidad deportiva que consiste en realizar ejercicios en suspensión aprovechando el peso del propio cuerpo.
Crédito.
Marisa valoró un microemprendimiento que le otorgó el municipio con el cual pudo comprar gran parte de sus elementos de trabajo y crecer en el rubro. En el garaje de su casa tiene aparatos, entre ellos una plataforma vibratoria para uso personal y un elíptico, que es una herramienta para entrenar brazos y piernas. Esta fue una donación que le hizo una pareja de Mayer.
«En abril, el intendente me convoca para dar un taller municipal de gimnasia dos veces por semana y clases de acqua gym en la pileta climatizada. Acepté y tuve que reducir mis horarios particulares», señaló. Desde hace más de siete meses, da clases de gimnasia los días lunes y miércoles en el Salón de Usos Múltiples «a personas sin límite de edad».

Martes y jueves proporciona ejercicios acuáticos de bajo impacto hasta bailes en el agua en la piscina climatizada cubierta. «Tengo dos horarios: en el primero asisten unas 10 mujeres de Colonia Barón y en el siguiente turno personas de Mayer y Villa Mirasol», precisó. También, le da clases a una mujer de Mayer embarazada de cinco meses. «Los ejercicios en el agua son completamente seguros», afirmó. En el patio de su casa continúa con los entrenamientos individuales y grupales.
En lo inmediato tiene como proyecto «hacer un curso de zumba porque me lo están pidiendo a gritos las mujeres». Por último, destacó que vecinas y vecinos le agradecen el servicio que brinda. «Tengo chicas que arrancaron en enero y están viendo resultados en sus cuerpos, eso las incentiva a continuar con la actividad física», finalizó.
Foto: Marisa Haag (sentada, primera a la derecha) con su grupo de funcional.
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