Como sucede cada 31 de octubre se lleva a cabo la celebración de Hallowen en muchos países alrededor del mundo, incluyendo Argentina.
Este festejo que se originó en Irlanda y Escocia, pero se popularizó en Estados Unidos, todos los años tiene convocatoria en la localidad pampeana de Winifreda.

En horas de la tarde, niños, niñas, jóvenes y hasta adultos invadieron las calles y comercios para mostrar sus creativos disfraces, algunos realmente escalofriantes, y llevarse unos ricos caramelos tras pronunciar la frase «dulce o truco».

La vecina Susana Leguizamón adornó su vivienda para la festividad con telarañas, esqueletos y otros elementos temáticos, y recibió a un montón de menores enmascarados y con trajes aterradores a quienes les convidó con dulces.

Es que Hallowen -también llamada “Noche de Brujas”- se caracteriza por personas vestidas de fantasmas, monstruos, diablos, personajes de ficción o de lo que más les guste.

Van puerta en puerta pidiendo golosinas o simplemente llevando alegría con sus ocurrencias.

En Argentina, aunque no es una tradición nativa, cada vez es más popular especialmente entre los más pequeños.





















