Dos cirugías lo mantuvieron alejado de las pistas durante tres años. Recuperado completamente, Juan Pablo Feininger se subió a su cuatriciclo y completó los 50 minutos de carrera en el exigente circuito La Olla de Monte Hermoso, que del 11 al 13 de octubre fue escenario de la decimosegunda edición del Enduro de la Primavera.
«Desafío superado», dijo el piloto winifredense quien reconoció que realiza una actividad deportiva «extrema y riesgosa» pero que le «apasiona».
Feininger atiende su óptica en Santa Rosa y su pasión son las carreras de cuatriciclos. Atravesó un momento muy especial en su vida. Así lo contó en diálogo con Infowini. «Después de la pandemia, cuando arrancaron las carreras tuve un accidente muy grande en Realicó donde sufrí fractura de tobillo entre otras lesiones. Me sometí a una cirugía muy compleja, me colocaron placas y tornillos. No quedé bien, estuve un año haciendo rehabilitación y después me operaron por segunda vez en Buenos Aires. Permanecí otro año más en recuperación hasta que gracias a Dios quedé bien. Luego, lentamente empecé a entrenar».

«Te exigen las protecciones», dijo el piloto.
Enterado de una nueva edición del Enduro de la Primavera en la ciudad costera de Monte Hermoso, «allá fuimos con amigos y familiares, pasamos tres días muy lindos y con mucha adrenalina». «Fue muy emocionante para mí volver a una pista después de tres años que no competía», enfatizó.
Esta competencia clásica de la costa argentina siempre se realiza a mediados de octubre y reúne a pilotos de todo el país. El circuito La Olla tiene 12 kilómetros y está ubicado frente a la playa. La carrera dura 50 minutos. «En La Pampa he participado de carreras de cross donde la pista es más chica con saltos, mesetas y curvas en cambio la de enduro es mucha más larga, más abierta y se corre en medio de médanos. Además la preparación del cuatri es completamente diferente porque se anda con alta velocidad, las cubiertas son distintas y la suspensión más reforzada», comparó.
Esta fue su sexta carrera en la ciudad balnearia y en esta oportunidad la categoría que le asignaron fue Master A mayores de 40 años. Su cuatriciclo es un Yamaha UFZ 450 centímetros cúbicos. El viernes 11 fueron las pruebas, el sábado 12 la clasificación y el domingo 13 la largada final.

Enduro de Primavera reunió a 90 cuatris.
«Este año había 90 cuatriciclos y largamos todos juntos. La mayoría de los corredores son chicos de 25 a 28 años y tienen unos cuatris que son unos misiles», señaló el corredor. «Terminé 52 en la clasificación general y en perfectas condiciones, estoy súper satisfecho después de todo lo que he pasado. Para mí fue un desafío superado», confió.
Los otros pilotos pampeanos que corrieron eran de Victorica, General Acha y Realicó, «estábamos todos juntos en carpas y gacebos», dijo el winifredense.
Feininger remarcó que las competencias de enduro son «emocionantes y arriesgadas, pero desde la organización te exigen todas las protecciones obligatorias: rodillera, pechera, cuellera, casco homologado más la verificación de los extremos, rótulas y frenos del cuatri».

Feininger combinó habilidad y velocidad.
El calendario de carreras de enduro continúa en Claromecó y luego en Villa Gesell en verano. «La idea es participar si estoy bien físicamente porque estas competencias convocan a muchos más corredores, la temperatura es mucho más elevada y se sufre mucho más el calor», manifestó.
Por último Feininger dijo que diariamente entrena en Toay, «en un lugar de médanos que también se llama La Olla, es lo único que tenemos parecido a la pista de Monte».
Foto: Juan Pablo Feininger en su cuatri con su equipo en Monte Hermoso.
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