Winifredense premiada en concurso literario por el Día de la Madre

La escritora oriunda de Winifreda, María Rosa Barabaschi, fue premiada en el X Concurso Literario Nacional Día de la Madre. La literata pampeana obtuvo el primer premio en la categoría Poesía con su obra “Madre Mía, madre querida”. Compitió con escritores de todo el país.

«No suelo participar de concursos, pero esta vez estaba muy sensibilizada por la pérdida de mi madre en el mes de agosto de este año. Escribí el poema dedicado a ella, lo mandé al certamen y salió premiado. Me siento muy feliz», expresó María Rosa en diálogo con Infowini.  

“Madre Mía, madre querida” es un tributo conmovedor que María Rosa le dedica a su madre fallecida. La poesía refleja la vida y el espíritu de una mujer fuerte y trabajadora que luchó por su familia y su hogar. En sus versos la autora describe los detalles cotidianos de la vida de su progenitora, como encender el fuego, preparar la comida y tejer abrigos por las noches. También aborda el sufrimiento y la lucha que enfrentó su mamá, pero siempre con un tono de amor y respeto.  

Gala de premiación. 

La ciudad bonaerense de Campana se vistió de gala para celebrar la décima edición del Concurso Literario Nacional Día de la Madre, organizado por la institución Campana Amanecer Literario (CAL).

El pasado sábado, a partir de las 17, la sede de CAL abrió sus puertas para recibir a escritores, jurados, socios y amantes de la literatura en una emotiva ceremonia de premiación. 

Esta nueva edición del concurso se ha consolidado como uno de los eventos literarios más importantes del país, brindando un espacio de encuentro y reconocimiento a escritores de todo el territorio nacional.

La presidente de CAL, Stella Maris González Chuquel, destacó la trayectoria de la institución en la promoción de la lectura y la escritura, y agradeció a todos los participantes y colaboradores por hacer posible este encuentro.

Luego, se entregaron distinciones a los miembros de la comisión integrada por Ala Martínez, María Isabel Chávez y Adolfo Di Virgilio; del Jurado compuesto por Rosa Mionis, Matilde Strobino y la profesora Carmen Vidoret de Figueroa, y al creador del logo del concurso Santiago Ledesma.

Los premiados en la categoría Cuento fueron: primer premio para Jorge Emilio Bossa, San Francisco, Córdoba; segundo para Romina Soledad Bada, Río Cuarto, Córdoba y tercero para Maximiliano Nicolás Sacristán, General Rodríguez, Bs.As.  

En la categoría Poesía el primer premio fue para María Rosa Barabaschi, oriunda de Winifreda y radicada en Santa Rosa, La Pampa. Segundo premio para Ramón Mariano Azaro, Gral. Las Heras, Bs. As., y tercero para María Elena Mazzei, de Santa Fe.  

Trofeos que recibieron ganadores de Cuento y Poesía. 

El intermedio musical estuvo a cargo de las destacadas voces de Campana Liliana Balbi y Daniel Chesini. Al finalizar la ceremonia, los asistentes fueron invitados a firmar el libro de oro de CAL (obra de la artista plástica Adelina Fontanella) y a disfrutar un refrigerio, momento ideal para compartir impresiones y celebrar el éxito de esta nueva edición.

Poema de María Rosa Barabaschi.

Madre mía, madre querida                              

Antes de que desaparecieran las estrellas

tus pasos resonaban por la casa.

Amontonabas los leños,

encendías el fuego

bajo la tenue luz de la lámpara

que alumbraba tus noches, tus sueños y esperanzas.

 

Ponías el día en movimiento

con sus horas, minutos y segundos

que resultaban breves

ante tantos quehaceres.

 

Éramos siete tazas enlozadas

siete platos en la mesa.

Siete. Y de invitada, la pobreza

que como un guardián custodiaba la puerta

y contra la que luchaste junto a mi padre sin descanso

con tus pies sumergidos en el barro,

tus manos incansables de argamasa

con las que trabajabas de día

tejías por las noches los abrigos

acunabas tus brotes recién nacidos

y a veces, escribías poemas

dedicados a la siembra, al trabajo, al pan,

al trigo y a los hijos.

 

Tu voz era silbo que al viento

regalaban madreselvas en flor

y cada tanto algún lamento o un llanto

cuando como una gubia filosa,

 el sufrimiento tallaba sin compasión, tu alma.

 

Así fue tu vida, madre

madre mía,

madre querida.

Así fue tu vida

hasta que la última ráfaga

entró por la ventana

y apagó la llama

de tu vela encendida.

Foto: María Rosa Barabaschi (medio) premiada en Campana. 

Necrológica de Winifreda

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