La emprendedora Ana Lía Sotelo compitió en el Campeonato Mundial del Alfajor, que se realizó del 16 al 18 de agosto en La Rural de Buenos Aires. Su original producto obtuvo la medalla de bronce en la categoría Mejor Alfajor PYME.
Sotelo vivió en La Pampa donde ejerció la docencia y le dio clases a un vecino winifredense. Desde hace una década y media está establecida en Pehuen Co donde administra su emprendimiento “Dulce Ani” a través del cual comercializa chocolates y alfajores con la marca comercial de la villa turística ubicada en el partido bonaerense de Coronel Rosales, la más visitada por los pampeanos durante el verano.
Receta original.
La tercera edición de la competencia mundial congregó a más de 400 marcas de toda Argentina y países latinoamericanos. El jurado estaba integrado por más de 20 catadores de Argentina, Uruguay y España -conformado por ingenieros en alimentos, reconocidos chefs, maestros pasteleros, expertos en análisis sensorial, periodistas e influencers del mundo de los alfajores.
«Participamos con dos variedades de alfajores de la marca Pehuen Co, pero el premio lo obtuvimos con un alfajor relleno de chocolate y corazón de dulce de aceitunas negras con el cual queda muy contrastante. Ganamos la medalla de bronce en la categoría Mejor Alfajor PYME», contó Sotelo en diálogo telefónico con Infowini.
Esta particular receta la preparó exclusivamente para este campeonato. «La venía pensando y probando desde hacía tiempo, pero nunca la había puesto a consideración del público, la estrené en el mundial. Quería ir con un alfajor diferente, que realmente llamara la atención para ganar porque éramos muchas marcas en competencia», indicó.

Elabora alfajores y chocolates artesanales.
Nuevos mercados.
Consultada dónde obtuvo las aceitunas para elaborar el dulce, respondió que en la zona donde vive «hay muchos olivares con producción de aceite de oliva y algunas fincas producen aceitunas. La finca de Eugenia Clementina produce estas aceitunas y tiempo atrás le había dicho que en algún momento iba a usarlas. Tardé en hacerlo porque a veces las ideas se te ocurren pero después desarrollarlas lleva su tiempo. Finalmente las incluimos entre los ingredientes y nos llevaron al premio».
Ante una pregunta puntual, respondió que el galardón que recibió le permitirá acceder a nuevos mercados nacionales. «Te abre puertas porque este campeonato hizo que todos pusieran el foco en los alfajores premiados en las distintas categorías. Ya se comunicaron distribuidores y comercios de todo el país hasta particulares que quieren comprar mis alfajores», expresó.
Ex alumno de Winifreda.
Sotelo reveló que es pampeana por adopción. «Llegué a Santa Rosa cuando tenía 14 años y viví hasta los 50 años. Trabajaba como profesora de arte y danzas y paralelamente con mi esposo teníamos un bodegón de comidas regionales en Pehuen Co. En Winifreda está viviendo Ezequiel Obert, un ex alumno que tuve en el Centro Polivalente de Arte», recordó.
Una vez jubilada en la docencia, se radicó definitivamente en Pehuen Co donde tiene su actividad comercial desde hace 15 años. «Mi compañero de vida partió hacia el largo viaje hace tres años y medio, yo sigo con el emprendimiento y estoy muy bien», dijo. «En el local vendemos chocolates y alfajores artesanales, tenemos una pequeña pastelería con tortas y postres y una cafetería al mostrador. Los turistas vienen a desayunar, a merendar y a llevarse un recuerdo que son las golosinas. Todos los veranos viene gente de Winifreda, Eduardo Castex, General Pico, Realicó, Santa Rosa», manifestó.
Demanda.
En cuanto al nivel de producción «en el invierno cae la venta por eso voy a ferias y a campeonatos, y en el verano vendemos unos 1.200 alfajores por día, es muy interesante». En el final agradeció «a toda la gente que me acompaña en esta hermosa aventura de hacer cosas ricas».
Foto: Ana Lía Sotelo en el Mundial del Alfajor.




















